Ir al contenido principal

INVENCIBLE


Empecé el año eligiendo un mantra que debía repetir a diario, en realidad por si el primero no me funcionaba me quedé con dos: “Me siento cada día mejor en todos los sentidos” y “tengo un don y tengo que aprovecharlo”, al respecto del segundo me he estado esforzando todo el año por encontrar realmente aquello que se me da bien y la verdad, no lo  tengo claro, pero sigo leyendo el libro de Ken Robinson encuentra tu elemento”, por si algún día descubro mi pasión y transformo mi vida. Sobre el primero creo que me ha ayudado muchísimo a cumplir mi primer objetivo del año.

Mis objetivos del 2016 fueron: encontrar la paz interior, recuperar mi energía, sentirme realizada (hacer otra carrera, otro máster…), vivir experiencias interesantes y aprender cada día cosas nuevas, ser más saludable (hacer deporte, dejar de comer compulsivamente…), no tener problemas económicos, reír mucho, ser buena en algo (mediante un intento frustrado de redactar un libro que me aburre hasta mí) y tener un hogar acogedor y bien decorado.

Y ahora que se acaba el año, creo que no tengo ganas de cambiarlos, que los tengo a medias pero me he esforzado porque se cumplieran.

2016 ha sido un año muy duro: enfermedades de padres y madres, intentos frustrados de ser madre, cambios de trabajo…pero también ha habido cosas muy buenas: amigas que se casan, bebes que vienen a conocer este mundo, viajes que me han llevado a enamorarme de Santander, Córdoba, Teruel y Canada; y mi boda con Mito, que sorprendente fue un día muy feliz, de los más felices de mi vida y en el lugar que yo quería, en la casa de mi abuela, donde hay magia,  porque allí cada uno de mis primos y yo hemos dejado nuestra infancia, una infancia probablemente bastante feliz, y donde entre los pasillos alargados aún me parece sentir a mi abuela que me enseñó que la vida hay que lucharla y que sólo una cosa te puede dar tanta fuerza para sobrevivir a la tristeza: el amor, amó tantos a sus hijos que era invencible.  

Yo no soy invencible como ella, pero tengo lo más importante en la vida: amor, amor de mi familia, de mis amigos, de mi pareja y así cuando balanceo como cada diciembre el año, me doy cuenta que a pesar de lo que yo creía 2016 no ha sido malo, sólo me ha hecho más fuerte.


Feliz 2017.

Comentarios

  1. Como siempre, acertadas reflexiones. Quizá yo también deba proponerme algunas de esas cosas y copiarte algún mantra :P
    Mucha suerte con tus propósitos, aunque ya se sabe que la suerte es para quien la trabaja y estoy segura de que trabajas mucho todos ellos.
    Feliz Año¡¡

    ResponderEliminar
  2. Gracias Chica del Té, intentaremos seguir trabajando mucho, mucho, jeje. Feliz año.

    ResponderEliminar
  3. ¡Cuanto tiempo Duncan! Muchas gracias y fuerza a raudales para ti también.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

EL CANTO DE LAS SALAMANDRAS

He descubierto que las salamandras cantan,  en realidad lanzan besos, emiten un sonido gutural que te estremece al pensar que algo tan anfibio pueda emitir un sonido tan humano, pero es así, las llaman salamandras besuconas.
Fue hace unas semanas, cuando intentando dormir bajo una mosquitera el calor se hacía más insoportable,  cada beso ronco me sobresaltaba y Mito no podía entender mi temor,  yo me acurrucaba en una esquina, intentando alejarme del techo y él me daba la espalda intentando conciliar el sueño. Entonces me sentía sola y tenía ganas de gritar, de decirle que necesitaba que me diera un abrazo y me dijera que todo estaba bien, que mi miedo era irracional, que él siempre me protegería. 
Me pasé la noche con la luz encendida como si ese pequeño animalito hubiera podido lastimarme, con el oído atento y la vista resiguiendo cada una de las vigas.

Creo que fue entonces cuando empecé a asustarme por todo, se crearon miedos infundados que hacen que últimamente no vea blancos, poco…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …