Ir al contenido principal

LA FRAGILIDAD DEL SER


A veces las cosas explotan sin más, no hay nada que suceda realmente pero una casualidad te lleva a otra y a otra y al final, parece que esas normas no escritas que la gente llama casualidades, en realidad actúan de forma invisible, como si fueran un reto, algo por lo que atreverse, algo por lo que recapacitar, algo en lo que parece que lo único prudente es seguir firme en la misma decisión y esperar, esperar pacientemente, a que el tiempo pase y todo se vuelva a equilibrar.

Así me he sentido durante dos días, intentando leer señales que parecían querer darme un mensaje, una conversación que me traslada a hechos que en parte había olvidado, que en parte se reproducen, una llamada a la calma, a replantear el motivo por el cuál he llegado a este punto.

A Doctorcita, y es un nombre muy cursi y que no me gusta, la conozco hace muy poco, pero a través de una conversación estúpida empezamos a tirar del hilo, y el hilo tenía varios nudos bien atados que se extendían a través de una enorme red, sí la vieja frase de que el mundo es un pañuelo, y al deshacer los hilos parece que nos hemos hecho medio amigas, porque resulta que la conozco mucho más de lo que pensaba.

Y me ha parecido simplemente curioso: las casualidades, la leve inestabilidad al acordarme de muchas cosas, la vuelta a la calma…la sensación de que nada puede cambiar, nada, si mantienes la mente fría y el corazón sereno. 

El mundo es simplemente una realidad emocional. Primero vi la tormenta y luego el oasis.  Y al final me río de mí misma por dar importancia a cosas que no tienen ninguna, me lo dicen los ojos verdes donde me miro.

Curiosa fragilidad del ser en que ni siquiera un hecho, puede ser una palabra, un objeto…lo pueden llevar a extraños caminos en los que el corazón palpita nervioso y no sabe definir la causa.



Comentarios

  1. Hay veces que lo mejor que podemos hacer es mantener la calma, esperar que escampe y después sin prisas, reevaluar la situación.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Aunque de corazon nervioso, frágil e impulsivo, trabajo para reaccionar como dice Pilar. A veces nuestras emociones no nos dejan ver con claridad. A mi me esta pasando bastante a menudo...
    Besitos.

    ResponderEliminar
  3. Así es Pilar, esperar simplemente que pase la tormenta debajo de una mantita.

    Claire entonces debe ser algún tipo de epidemia, jeje. Eso de que no nos domine el corazón resulta muuuuuuuy complicado.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

EL CANTO DE LAS SALAMANDRAS

He descubierto que las salamandras cantan,  en realidad lanzan besos, emiten un sonido gutural que te estremece al pensar que algo tan anfibio pueda emitir un sonido tan humano, pero es así, las llaman salamandras besuconas.
Fue hace unas semanas, cuando intentando dormir bajo una mosquitera el calor se hacía más insoportable,  cada beso ronco me sobresaltaba y Mito no podía entender mi temor,  yo me acurrucaba en una esquina, intentando alejarme del techo y él me daba la espalda intentando conciliar el sueño. Entonces me sentía sola y tenía ganas de gritar, de decirle que necesitaba que me diera un abrazo y me dijera que todo estaba bien, que mi miedo era irracional, que él siempre me protegería. 
Me pasé la noche con la luz encendida como si ese pequeño animalito hubiera podido lastimarme, con el oído atento y la vista resiguiendo cada una de las vigas.

Creo que fue entonces cuando empecé a asustarme por todo, se crearon miedos infundados que hacen que últimamente no vea blancos, poco…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…