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MI IDEA DE LAS APARICENCIAS


Si lloras fuerte nadie lo sabe. Sólo tú y yo. Mi narcisismo y tu parentilización tampoco nadie lo conoce. Sólo tú y yo. Has dicho que era sólo una broma de la psicología, nada que se ajuste a la realidad. Y mientras me deshacía en llantos por mi infancia traumática tú no entendías nada, nada del perdón y de la obstinación a seguir demandando que me acepten, y ese perdón que me hace comportarme tan bien con los demás y tan retorcidamente mal contigo. Pero volvemos al principio, nadie lo sabe, sólo tú y yo, y guardamos el secreto, el secreto de las apariencias, del mar en calma, nadie oye mis gritos, ni tu desesperación, y todo sigue como nada, y cada vez nos sale mejor la sonrisa, pero dentro todo se convierte en arena, miles de granos que se esparcen y es imposible encontrarlos todos para volverlos a juntar. Y cuando estoy a punto de rendirme, me convences con frases como esta: “ Cuando el amor no es una locura no es amor”. Lo único que temo es volverme realmente loca.


Reflexiones sobre lo que parece y no es en una supuesta pareja. 

Comentarios

Pilar V ha dicho que…
Cuando el amor es simplemente cómodo, por algún lado se está convirtiendo en esa arena que nombras, pero la locura permanente tampoco es amor.
Entre uno y otro, en equilibrio inestable, entre la risa y el llanto.

un abrazo
RECOMENZAR ha dicho que…
Me encanta volver a leerte muy sabio tu texto
Rebeca ha dicho que…
PILAR que de acuerdo estoy contigo, entre la perfección y la imperfección algo queda bonito.

RECOMENZAR muchas gracias.

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