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SALTARON LAS ALARMAS


Saltaron las alarmas y dejamos de ser intocables. Llevo dos horas intentando preparar una sesión sobre Ébola, sobre el virus al que queríamos desconocer, o al que más bien ignorábamos. Sé que las posibilidades son prácticamente cero pero todas mis cuestiones éticas se han puesto bajo sospecha.
¿Por qué ahora tanto esfuerzo por encontrar una cura efectiva? No es un virus nuevo, ni siquiera es la primera vez ¿Fue ético traer a ese misionero a España? La gente se quejaba: del gasto, de lo que supuso el avión, de lo que supuso tener toda la planta del Carlos III cerrada, del medicamento que nos trajeron de Estados Unidos,  de las posibilidades de poner en riesgo a la población. Las redes sociales estallaban y Mito me decía: ¡menudo patriota! Y yo le miraba indignada, pensando en la deshumanización, y crecía un muro entre nosotros más grande, más alto que el ya caído muro de Berlín. Y luego las conjeturas, los esfuerzos de gente que también merece una vida digna intentando saltar la valla, y los gritos de: “no les podemos dejar entrar a todos, aquí no hay espacio, no hay recursos” y lo peor: “¿y si nos traen el virus?”, y luego la voz sensata que replicaba: “tranquilos, tardan dos años en llegar a la frontera de España, de aquí a eso el brote se habrá acabado o en todo caso el que lo intente habrá muerto”, y entonces vino más pena, y más rabia, y más impotencia, y más hablar siempre de lo mismo sin hacer nada, y un desencanto y un saber que no se hace porque no se quiere y punto, porque por mucho que digan hemos aprendido a gestionarnos en parcelas, todo está bien mientras no nos toquen, y si eso que sean otros los que se mueran, y al final todo se reduce a que existen vidas mejores y peores, o mejor dicho: humanos de primera y de segunda, y debajo de los de segunda los de la tercera, que ya casi ni se consideran humanos. Y analizando la historia me doy cuenta que pocas cosas han cambiado desde que el mundo es mundo y que a veces no tengo respuestas para mis preguntas.


Comentarios

Emma Ll. ha dicho que…
Los virus lejanos viven al otro lado de las pantallas de televisión y no hay peligro de que nos infecten. Lo malo es cuando llegan. Cuando la amenaza es real, porque no es solo el virus: Es sobre todo, ese miedo a que nos contagien la pobreza...
Emma Ll. ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Emma Ll. ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ronini ha dicho que…
yo sigo pensando en que a cada uno le preocupa si mismo y sino pensamos en el otro, que somos?seres humanos din humanidad?ególatras egocentricos?aún tengo esperanza
Besos
mariajesusparadela ha dicho que…
El hambre no es contagiosa y si ueren de hambre, nos da igual. Pero si nos traen el virus, entonces hay que empezar a buscar los antídotos, no vaya a ser que muramos en los países saciados...
Rebeca ha dicho que…
Emma Ll. es fácil compadecerse desde la distancia mientras son otros los que se mueren, y lo peor es que yo no estoy en un grupo diferente.

RONINI no sé supongo que también es licito ser egoísta, que se trata de supervivencia, el problema es cuando hay espacio para la supervivencia de todos pero no nos da la gana de hacer nada.

MARIA JESUS que razón tienes, el problema es ese, que ahora su mal se contagia. Aunque también se mueren porque tienen unos recursos para dar asistencia sanitaria de pena y las familias prefieren dejar que sus enfermos se mueran en casa, a pesar de que les contagien, que llevarlos a los hospitales.
La gata Roma ha dicho que…
Y lo peor es que parece que tu categoría de humano de la clase que sea la decide la lotería del rincón del mundo en que te toca nacer... un criterio tan absurdo como condicionante y se ve que muchos ni quieren dejarlo...
Ya sabes que compartimos la frustración de mirar alrededor y no entender tantas cosas que por asumidas que estén no dejan de ser ilógicas...

Kisses
Rebeca ha dicho que…
GATA ROMA supongo que me indigno por todo lo que me rodea y me cuesta entender eso que tan bien dices, que sólo por el hecho de haber nacido en un lugar distinto sintamos que somos "mejores".
Pilar V ha dicho que…
La realidad es tan cruda como la planteas, aunque la muerte suele encontrar el modo de colarse donde no se la espera.
Encontrarán vacuna o cura, cuando seamos nosotros y no ellos quienes muramos, y aún así, sin mucha prisa, me temo.

Un abrazo tristón
Rebeca ha dicho que…
Pilar V. sí, y creo que está vez sí será rápido, Estados Unidos ya ha aprobado la experimentación de la vacuna en humanos.

En fin, al hilo de todo esto, acabo de ver el vídeo de un paciente que ha huido del hospital donde lo tenían en cuarentena en busca de comida y sembrando el pánico por Morovia, los sanitarios le han reducido. El paciente iba identificado con una pulsera que indicaba que tenía ébola. La gente se quejaba que las condiciones de los hospitales que atienden a estos enfermos son horribles, ni siquiera tienen comida adecuada. Así que bueno, a quién le importa.

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