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LOS ZAPATOS JUNTO A LA ORILLA


Supongo que a veces una serie de coincidencias te hacen dar vueltas a lo mismo. Primero fue haber elegido para leer El señor de las moscas, cierto que la historia no me impresionó porque la forma en que los personajes llegan a la violencia no me pareció que siguiera un hilo argumental coherente, aunque sí me quedó claro ese mensaje en el que recalcan que en ausencia de normas nos volvemos asesinos despiadados y la empatía y la compasión se convierten en meros sustantivos sin ningún significado. Luego el conflicto de Ucrania, no hace falta ir muy lejos para recordar la Guerra Fría y lo fácil que es desaprender lo aprendido. Luego fue el viaje a Budapest y la visión de ese monumento de los zapatos que seguían el curso del Danubio y que escenificaban como habían sido atados con cuerdas pares de judíos, junto a la orilla. Se disparaba a uno y el otro era arrastrado al fondo del río por el peso del cuerpo ya muerto, donde se ahogaba. Cruel, terrible, inexplicable. Luego mi interés por seguir indagando sobre el Holocausto para acabar sumergida en el conflicto de Palestina, sin acabar de entender al final, quienes eran realmente los buenos o los malos. Y luego esas imágenes de dos adolescentes peleándose, una le golpeaba la cabeza a la otra contra la acera deseando casi que muriera,  tuve que girar la cabeza para no vomitar. Siempre le he tenido miedo a la violencia. Pepo dice que se encuentra dentro de cada uno de nosotros, que tal vez, encerramos pequeños Hydes, reprimidos constantemente por el bien de la sociedad. Quizás Shakespeare tenga razón: “Si las masas pueden amar sin saber por qué también pueden odiar sin mayor fundamento.” 

Comentarios

  1. El ser humano es como decía Hobbes: "el hombre es un lobo para el hombre". Sólo necesita que surja la oportunidad para hacer el mal y ya tenemos al malvado que se apunta y a los cientos de bondadosos que miran para otro lado.
    Salu2

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  2. Hobbes no conocía a los lobos, que pueden, si se les educa ser "perros para el hombre". El mayor depredador contra los hombres es, tristemente, el hombre.

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  3. Hay días, pocos, que me vuelvo frívola, que no puedo más, que la vida e incluso lo que mi carrera me obliga a profundizar en la vida no me dejan respirar ni tener cinco minutos de pensamiento sin angustia... Esos días almuerzo viendo Los Simpsons, escapando de los telediarios como de la peste; rebuscando consuelo en algún libro que no sea muy cruel, duchándome con música de fondo, sin tertulias ni boletines...
    Pero ya digo, pocos son esos días, el resto, la mayoría, creo que todo es insostenible, pienso en marcharme lejos el curso que viene, con la carrera ya terminada, con libertad para pensar que hacer... Y entonces me doy cuenta que nada está lejos de esto que nos rodea... Probablemente sea porque una de las ofertas que tengo es en una pequeñita ciudad polaca, cerca de Ucrania...
    La violencia instrumental de la que hablaba Bordieu puede que me de más miedo que ninguna otra, ahora que sé que no puedo escapar de ella...

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  4. JUAN CARLOS pues que razón tenía Hobbes, y sospecho que yo estaría más en esos bondadosos mirando para otro lado.

    MARIA JESUS también es verdad, tendemos a compararnos con los animales, cuando el ser humano demuestra comportamientos mucho peores.

    GATA ROMA a veces la realidad aprieta, pero cambiar físicamente de lugar pocas veces es la solución cuando lo que nos desanima se lleva dentro. Mal tiempo para pensar en irse a Ucrania, otro tema que me ha dado que pensar en relación a la violencia, y como el sentimiento de autodeterminación (en este caso de Crimea) que no es más que marcar una notable diferencia en relación al otro, justifica comportamientos inexplicables. Será por el lobo que dice Juan Carlos, que buscamos cualquier oportunidad para sacarlo de dentro. Te leo triste y me apena, estoy segura que encontrarás tu camino y que sea lo que sea, cuentas con los suficientes recursos para que eso te haga feliz. Yo también soy adicta a la distracciones banales, aunque curiosamente luego sólo encuentro el gusto en las que me dan por pensar.

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  5. Gracias ppor tu magnifico comentario

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  6. Yo estoy de acuerdo con Pepo, el mal y la violencia es tan parte nuestra como lo es en cualquier ser vivo.

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