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EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO



“…A veces me imagino que hay un montón de críos jugando a algo en un campo de centeno y todo eso. Son miles de críos y no hay nadie cerca, quiero decir que no hay nadie mayor, sólo yo. Estoy de pie, al borde un precipicio de locos. Y lo que tengo que hacer es agarrar a todo el que se acerque al precipicio, quiero decir que si van corriendo sin mirar adónde van, yo tengo que salir de donde esté y agarrarlos. Eso es lo que haría todo el tiempo. Sería el guardián entre el centeno…”

El guardián entre el centeno, J.D.Salinger


Estamos sentados en un avión y se me caen las lágrimas al finalizar el libro, Holden me ha conquistado con su sueño de no ser más que un guardián entre el centeno. A veces pienso que si no aceptas el sistema, sus formas, sus rígidas normas, sus comportamientos…lamentablemente te condenas a ser infeliz. Y pasa, pasa constantemente, pasa cada vez de una forma más clara. 

Comentarios

  1. Plegarse a las reglas, sin más, tampoco asegura la felicidad, quizás sea el camino más sencillo, pero nada más.

    Entre lo establecido y lo que nos sale de dentro hay un camino, estrecho y sinuoso, allí a veces florecen sonrisas.

    Un beso

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  2. Claro Pilar , quizás Holden fue un poco radical, al fin y al cabo, era un adolescente critico con su mundo, y al que su hermana Phoebe, con toda su sabiduría, le decía que es imposible que no te guste nada. Pero hay veces en ese camino, que uno se hace consciente de que está condenado a aceptar las reglas, a llevarlas lo mejor posible, a amoldarlas para sentirse feliz y no dejarse caer en el pesimismo.

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  3. Y, ya ves, el autor no se ciñó a las reglas: pudo ser un autor de éxito desde su primer libro y se retiró del mundo.

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  4. jaja, sí Maria Jesus, aunque creo que el resto de los mortales no podemos tomar la opción de Salinger.

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