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Mostrando entradas de octubre, 2012

PRINCIPIO DE PETER, EL AVANCE DE LA MEDIOCRIDAD

Existe un principio en empresariales denominado el principio de Peter, según este axioma, todo empleado en una jerarquía tiende ascender hasta su máximo nivel de incompetencia, una vez allí hará todo lo posible para que nadie le quite el poder alcanzado, acallando en muchas ocasiones o dificultando el camino a los más competentes, lo cual hace que a niveles prácticos las empresas acaben siendo gestionadas por el principio de la mediocridad. La confidencialidad a la que me debo me impide poner sobre la mesa algunos ejemplos de esta mediocridad sobre la gestión sanitaria, sin embargo, mi reciente admiración por el periodista Jordi Evole y su osadía para soltar esas preguntas que todos queremos formular pero que el temor a la respuesta nos hace callarnos, me ha puesto en bandeja los ejemplos. Quizás el desencanto con la clase política se ha acrecentado en los últimos tiempos acompañado de esa sensación de que persiguen intereses muy diferentes a los de las personas que representan. Los d…

DIVISIONES

Se acerca el otoño haciéndose el perezoso mientras los días siguen pasando a un ritmo vertiginoso. El mundo parece estar cambiando demasiado rápido, se han multiplicado sentimientos que durante un tiempo estaban dormidos pero que ahora, creyendo que nos salvaremos unos pocos, resurgen con más fuerza, me refiero a esas ideas del Nacionalismo. Yo sigo sin poderme dividir, es difícil elegir a nivel de sentimientos cuando una sabe que no pertenece a ningún sitio y en realidad la componen demasiadas partes, y es fácil pensar que tal vez, no se divide ni se reparte con suficiente justicia. El 11 de septiembre yo estaba en Barcelona a las siete de la tarde. Bajaba la Rambla mientras la gente subía con banderas, feliz por haber pasado un día esplendido y en el cielo las nubes se rascaban la panza con la punta de los edificios, no se oían gritos, no había peleas, era un día de sentimientos pacíficos. Mi madre había dejado colgada la “senyera” en el balcón de nuestra casa como tributo personal …