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Mostrando entradas de abril, 2012

LOS FINALES FELICES NUNCA EXISTIERON SI NO NO SERÍAN FINALES (2 ªParte)

Después de dos meses nos volvíamos a ver tras la insistencia de que era urgente hablar conmigo. Estaba en la esquina de Valencia con Diagonal y habría jurado que de repente había envejecido más de diez años, tenía un aspecto abotargado, las ojeras marcadas y los tintes del sol de Colombia a penas le alcanzaban una parte de las mejillas.Se subió al coche manifestando sus ganas de verme y yo extrañada un poco por todo, sólo supe apretar los labios, luego conduje hasta el puerto.Entre las manos sujetaba unos cuantos regalos que me había traído de su viaje, pero yo había perdido todo el interés por esos gestos y lo único que pensaba era en el extraño motivo que una vez más me arrastraba hasta allí. Me abrazó con fuerza mientras volvía a decir que me quería mucho y yo solté unas cuantas frases recriminatoria, entonces él empezó a llorar, primero fue un movimiento suave luego tan descontrolado que lo único que acerté es a coger su rostro entre mis manos y a decirle que no pasaba nada, que …

LOS FINALES FELICES NUNCA EXISTIERON SI NO NO SERÍAN FINALES (1 ªParte)

Esta historia empezó hace tanto tiempo que me parece que nunca fue real. Aprendí a deslizarme en las letras en busca de consuelo y en algún momento conseguí que las historias se convirtieran en novelas, y así ha sido durante ocho años, una eterna novela en que los finales como finales nunca fueron felices. Cuando tenía 24 años me enamoré de Tico, tenía todo el exotismo del extranjero y el acento dulzón que me impregnaba de cariño, junto con ese ideal suyo de operar a los pobres y de aprender a ser mejor cada día. Nos quisimos mucho, aunque nunca supimos si la vida podría hacernos permanecer unidos en un país diferente. Siempre pensé que el destino nos volvería a poner en el mismo camino pero a veces también falla la intuición. Dejando de lado las causas que llevaron a nuestra separación, durante cuatro años tuve una tremenda depresión. Me tiraba en el suelo como la protagonista de Anatomía de Gray escuchando a Snow Patrol y no podía levantarme, de hecho de ahí se deriva mi distimia,…

DESDE CALLE MELANCOLÍA AL BARRIO DE LA ALEGRÍA

Si tuviera que elegir un poeta moderno elegiría a Sabina, quizás por su rudeza bañada de frases contundentes llenas de símiles inteligentes. Alguien que puede ofrecer nombres como “El Pesetilla” y el “Putisanto” vagando por una novela de Almudena Grandes sin que resulte ofensivo merece todos mis respetos.Descubrí que los artistas acostumbran a unirse para sentirse quizás menos solos, la escritora ya nombrada y el músico poeta son amigos de esos que comparten creatividad y algunas reprimendas al cruzar el lado oscuro.Sabina dice que entendió a las mujeres después de leer “Malena es un nombre de Tango” y Almudena que supo la respuesta del misterio sobre si las putas besan o no besan en la boca preguntándole a Sabina. Extrañas uniones que tiene la vida.Pero en estos días grises, en que las canciones del putero bebedor de whiskys son las protagonistas de los debates de mi existencia y en que la creatividad se suele esfumar con los cubitos que se deshacen de un vaso de té helado, encuentro…

PORQUE NO FUNCIONA EL MUNDO

Los últimos días que vi a Toto vivía una extraña crisis de identidad, paralela a una crisis laboral. El mundo se hunde o al menos la gente aprovecha la excusa del hundimiento para hacer creer que todo va mal. Estaba como loco, calculando sin parar un presupuesto que permitieran a su gran empresa ahorrarse los máximos costes despidiendo a un determinado numero de personas, primero fueron 50 personas, luego se convirtieron en 100, más tarde en 500, y en ningún caso vi que él parpadeara o le temblara un poco el corazón pensando en las circunstancias de cada uno de aquellos individuos que muy probablemente se verían obligados a empezar de cero. Cuando el presupuesto que él había calculado con tanto cuidado pareció no cuadrar en las cuentas de la multinacional, ésta decidió pedirle que empezara a pensar que supondría despedirle a él y al resto de directivos, marcharse de España y establecerse en un país que resultara mucho más barato como Rumanía. Toto se volvió aun más loco, pero asumió c…