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EL MOMENTO EFÍMERO



Edward Hopper. Luz de sol en una cafetería

Saboreo un café con leche, en el origen su gusto se vuelve más especial. Estoy sentada en otra de mis múltiples terrazas. Él tendrá unos 30 largos y claramente no tiene sangre indígena en sus venas. Como sigo en la zona alta de Bogotá, viste con el uniforme reglamentario: traje de marca conocida y corbata oprimiendo el cuello. Él sorbe un café frappé y me mira de perfil, como distraído, como si en realidad no mirara aunque los dos nos estamos mirando claramente. En la curiosidad de ese instante alargo el café, él se levanta un par de veces, la primera me clava los ojos y yo agacho la cabeza ignorando que alguien me ha penetrado con su visión, la segunda soy yo la que carga los ojos de intención y él levanta el mentón como si el mundo alrededor no existiera. Los dos vasos están vacíos, sigue la observación, la inquietud y quizás algo de deseo por la novedad.
Miro al frente, reviso cada foto del viaje pensando en los pocos significados que reflejan de verdad. Seguimos quietos y de repente me levanto, camino sin vacilar, me paseo frente a él y cuando lo he rebasado sé que esta ha sido mi despedida y dejo que así el momento se convierta en efímero y que los dos pensemos tan sólo por dos segundos lo que pudo haber sido, los corazones ocupados son difíciles de conquistar.
Mientras recorro la 106 sigo cruzándome con innumerables miradas, el ser humano siempre está en la búsqueda inagotable, sin pausa, escudriñando al otro, evaluándolo, aprobándolo, curioseando, aunque casi siempre la falta de valentía hace todo momento efímero, aunque pensándolo bien, ni siquiera cuando los atrapamos lo efímero se convierte en solidez.

Diario del viajero: 23 de Julio de 2012, Bogotá, Colombia.

Comentarios

  1. Esos momentos intensos donde se saborea lo que no va a ser, perduran en el tiempo y para siempre fantasearás con lo que podría haber sido

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  2. CAMALEONA la fantasía creo que se reduce a ese momento, pero son situaciones que en el fondo desplegan de repente un abanico de posibilidades y a veces asustan.

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  3. A veces creo que si se rompiera esa magia de los momentos efímeros se les quitaría toda la poesía… Como decía un amigo mío viendo otro cuadro de Hopper, tal vez esa cara es porque a la chica le aprietan los zapatos…
    Tal vez el tío era un imbécil, o tal vez no, pero conservar esa micromagia de un momento así te regala la efímera belleza que tu describes.

    Kiss

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  4. GATA ROMA me has hecho reír, que listo tu amigo, seguro que en realidad eso era lo que le pasaba, unos zapatos apretados y nada más. Lo cierto es que si descubriéramos todo lo que viene a continuación no tendría ninguna gracia, prefiero quedarme con las ganas de saber si era un imbécil.

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  5. ¡Cuan intensos esos momentos de miradas furtivas y pensamientos revoloteando por la mente, momentos en los que ambos conocen lo efímero y especial de éstos!

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  6. "(...) casi siempre la falta de valentía hace todo momento efímero, aunque pensándolo bien, ni siquiera cuando los atrapamos lo efímero se convierte en solidez."

    Touché!

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  7. Esos instantes que no fueron nada, pero que sientes que puedo haber sido mucho. Aún así, ahí quedaron, en la nada.

    Poético...

    Besos.

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  8. Uff no puedo explicar lo mucho que me ha encantado esta entrada. MUCHÍSIMO. Nada mejor que las fantasías, me declaro fan de estos momentos, con todo y el miedo que de repente puedan provocar.

    Besos!

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  9. JENN igualmente, a veces pienso que es mejor no saber que está pensando el otro, ja,ja

    MI VIDA SIN MÍ eso es lo que ahí ¿NO? al fin y al cabo absolutamente todo pasa y es cambiante.

    JAUROLES últimamente estoy un poco poeta, ja,ja, cosas del verano y las circunstáncias que me tienen divangando en exceso pro los pensamientos.

    BOLEYN gracias por tus palabras, la verdad es que en esos instantes uno se juega el todo o nada, así que en parte, son realmente brillantes.

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