Ir al contenido principal

NO TE RINDAS



Los últimos comentarios me han hecho reflexionar sobre lo que nos mantiene estancados y sobre las palabras de un falso Sampedro y la economía española. Después de un discurso cargado de recriminaciones hacía el nuevo gobierno que se ha encargado de romper todas sus promesas y esas soluciones que bajo su vista son erróneas porque el desenlace será tan triste como el que ya sospechamos, el firmante anónimo robador de personalidades, aboga por otro tipo de medidas, por ejemplo: subir los sueldos y reducir las horas de la jornada laboral, y así de rebote, aumentar los puestos de trabajo y el consumo para reactivar la economía.
Y al final de sus aportaciones dice algo que me hace verlo cargado de razones: “los recortes se aceptan por una de las fuerzas más importantes de la humanidad, el miedo”.
El MIEDO es un sentimiento muy poderoso. Cuenta Fernando Stamateas en su último libro “Emociones tóxicas”, tomado de la propia naturaleza, que el rugido del león en la selva tiene dos finalidades: por un lado, la víctima al oír su sonido queda paralizada (primera consecuencia del miedo) y en segundo lugar huye hacía la parte contraria, justo donde están esperando las leonas (segunda consecuencia del miedo: siempre te hace huir hacia el lugar equivocado).
De momento el león nos ha paralizado y esta a punto de comernos.
Pero en esa estanqueidad se escucha el murmullo lejano de la poesía de Mario que se entrelaza con mi alma y con mi corazón: “No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento. Aún hay fuego en tu alma. Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también es el deseo. Porque lo has querido y porque te quiero.” (Benedetti)
Pues eso, aunque todo este negro y aunque sintamos que el miedo nos paraliza, por favor, no nos rindamos.  

Comentarios

  1. Me encanta este poema de Mario que descubrí gracias a Francesc Miralles en uno de sus libros de psicología.

    Al leerlo me cambió el chip y me ayudó bastante.

    Junto a un abrazo enorme, te digo: NO TE RINDAS.
    Sigue luchando hasta tu último aliento. Solo luchando estaremos cerca de conseguir lo que queremos.

    Un besazo tocaya!

    ResponderEliminar
  2. Pues ya somos dos, casualmente ahora estoy enfrascada en la lectura de "365 ideas para cambiar tu vida", Miralles me ha recordado lo que decía Benedetti y me ha descubierto la visión de la vida de Marilyn Monroe, no sé si es el mismo libro que tú leíste, pero en todo caso lo recomiendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es justo en ese libro donde lo leí. Francesc es mi escritor preferido. Poco a poco me estoy haciendo con todos sus libros.
      365 Ideas, cambia el chip de cualquiera, por lo tanto te será muy beneficioso. Yo lo estoy leyendo con calma. Es mi libro refugio, cuando necesito de sus palabras y descubrimientos, acudo y leo una idea nueva. Siempre cierro el libro renovada.

      Un abrazo.

      Eliminar
    2. Que razon tienes tocaya! Yo voy por la idea 20, lo tengo todo subrayado e incluso donde no da ideas si no q trabscribe textos hay mucho q sacar. Creo q es uno de esos libros a los q recurrir a lo largo de toda la vida, de lectura obligada y con esas claves basicas de la existencia q a veces necesitamos q nos recuerden.

      Eliminar
  3. Rendirse es renunciar directamente. Y yo no estoy dispuesta a renunciar a nada.
    Espero que tu tampoco.

    ResponderEliminar
  4. Por supuesto que no MARIA JESUS, incluso cuando me cunde el desánimo al final siempre veo un pequeño rayito de luz que me conduce a la esperanza, como el sargento aquel del libro de Murakami (que también cuenta Miralles) que se cayó en un pozo y a pesar de haber asumido que moriría, cada día al ver la luz filtrarse hasta las profundidades del agujero, sentía una inmensa felicidad y una gran esperanza. El final: fue rescatado. Tú y yo estamos hechas de una materia parecida, así que rendirse nunca, nunca y nunca.

    ResponderEliminar
  5. Estoy contigo, no pienso rendirme; lucharé contra el miedo mientras tenga aliento.
    Bonito post para recordar cada momento en los tiempos que corren.
    Me encantó, y me renovó.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Sé que ninguno nos rendiremos, eso es lo bueno del ser humano, en las adversidades se crece.
    Gracias por tus bonitas palabras Mercedes.

    ResponderEliminar
  7. Mientras queda esperanza, queda voluntad para no rendirse, y la esperanza es lo último que se pierde... Me gusta mucho esta entrada, y también el cambio que le has hecho a tu rinconcito. Ya sabes, no te rindas...

    Besotes!

    ResponderEliminar
  8. creo que a pesar de todo, en conjunto la sociedad piensa que saldremos de esta, así que ahí seguimos sin rendirnos. Yo no me rindo y espero que tú tampoco.
    Lo del cambio de look son cosas de blogger, todavía me estoy adaptando, porque sólo me deja entrar en mis blogs si accedo de todo al diseño ¡me siento como si estrenara zapatos nuevos, jiji!

    ResponderEliminar
  9. Lo intentamos, de verdad.

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sé, que todos estamos en ello para no caer en el desánimo.

      Eliminar
  10. La unión hace la fuerza, pero todos juntos no vencemos el miedo, como mucho sentimos calor. Tener valor es una actitud individual, que puede lograrse contagiar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me quedo con lo último que has dichos, los estados de ánimo como las actitudes se pueden contagiar, seguro que Pensadora tiene razón y lo que necesitamos es un buen líder que nos obligue a no rendirnos, a mantener la esperanza y que nos insufle las ganas de luchar y pensar que como en todo, también saldremos de ésta.

      Eliminar
  11. Jo! se intenta pero cuesta... la cosa está muy mal y me temo que más que miedo, la gente espera retornar a algo que, siendo sensatos, era insostenible como insostenible está resultando la solución que nos proveen.

    Creo que luchar contra nuestro miedo necesita de un liderazgo con el que actualmente no contamos. Sin saberlo, estamos sumidos en una especie de guerra fría sin armas y como en toda guerra, el pueblo es la mayor víctima.

    Ojalá pudiéramos unir tu grito de ánimo en una sola y potentísima voz, que, como el rugido de un león, detuviera a quienes no nos tienen en cuenta.

    En fin.

    ResponderEliminar
  12. PENSADORA lo de que estamos en guerra es una idea que también yo he leído por ahí, y me parece que es verdad, que es una guerra silenciosa, en la que se van a producir muchos cambios y que si la cosa sigue así nos acabará impulsando a la revolución, porque digo yo que no vamos a ser conformistas hasta el final.
    ¿Por qué dudas de poder dar ese rugido? acaso no somos muchos, sólo nos falta empezar a creer, tener fe, luchar, y lo que ya he dicho, no rendirse. Yo todavía veo un pequeño rayito de esperanza, aunque sí, tienes toda la razón, es muy pequeñito.

    ResponderEliminar
  13. No conozco el poema (no me van mucho ni los entiendo...) pero es cierto, tenemos que encontrar esa conexión que nos desconecta del miedo, yo intento buscar ese estado disfrutando del sentido común, pero no es fácil, estamos sociológicamente concebidos bajo distintos tipos de miedo, desde que empezamos a dar los primeros pasos de vida.


    Un beso cariñete

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco soy una fanática de la poesía, pero Benedetti me pone tonta, ¡qué le voy a hacer! ¡debilidades de mujer sentida! es cierto que el condicionamiento se da desde que somos pequeños y nuestro cerebro está siendo moldeado, pero sólo por llevar ese miedo a la conciencia, la parálisis no es tan poderosa y puede nacer el sentimiento de luchar y de no rendirnos, y estoy convencida que la mayor parte de nosotros no se rendirá.

      Eliminar
  14. Me ha encantado esta entrada!! Enhorabuena por tu blog!! De paso, te invito a que te pasas por el mío, recién estrenado!!

    http://losdeliriosdeafrodita.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  15. Muy bien Rebeca eso tenemos que hacer no rendirnos. Empiezo a escuchar mas esto que los habituales comentarios derrotistas de que no hay nada que hacer. Algo podremos hacer y tenemos que hacerlo. Si tenemos que empezar por nosotros mismos, hagamos una reflexión y pensemos como cambiar algo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. eso me recuerda a una reflexión que leí por allí sobre alguien que quería cambiar el mundo enterno y se desánimo, así que volvió a casa, y empezó por cambiarse a él, cuando vio que lo había conseguido, se preocupó de su familia, de sus amigos, de su pueblo, su provincia, su país y al final, sí llego a cambiar el mundo.

      Eliminar
  16. ¡qué alegría me das Asun! sabiendo que empieza a ganar la esperanza ante la desesperanza. Seguro que sí, como dicen por ahí cada crisis es una oportunidad.

    ResponderEliminar
  17. Estoy totalmente de acuerdo con Mariajesusparadela. A mi lo que mas miedo me da es tener miedo. Así que intento conocerlo lo menos posible.

    ResponderEliminar
  18. ja,ja, ¿y eso cómo se hace? mira que yo le digo que se quede en una esquina sin molestarme pero de vez en cuando se me mete en la cabeza y el corazoncito y me hace que me entren las dudas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …