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SI EL CHOCOLATE DESAPARECIERA


Si desapareciera el chocolate dicen que podríamos vivir igual, que estaríamos un poquito tristes porqué el chocolate es rico y da placer, y hasta nos sube las endorfinas, pero nada más, la vida seguiría tal cual y al cabo de un tiempo probablemente ya ni recordaríamos el chocolate.

También podría pensar que si el cielo fuera de color naranja sería mucho más original que de ese color azul que va variando a su antojo y que debería aburrirme tanto verlo día tras día. Me gustaría, estaría bien, pero no lo necesito para ser feliz.

Toto se fue otra vez hace dos semanas, es un ser muy extraño, yo le dije lo de siempre, y él que se asusta ante las palabras sólo fue capaz de transmitirme por sorpresa y por escrito que quería que fuéramos amigos, que para él yo era algo bonito en su vida pero que ahora mismo había demasiado dolor entre nosotros y era mejor que no nos volviéramos a ver en algunas semanas. Reconozco que le llamé, le deje un par de mensajes sollozando y después de dos días sin respuesta le escribí unas últimas frases recriminatorias. Como siempre no hubo ninguna reacción ante mi comportamiento, simplemente desapareció y no me sorprende, estoy acostumbrada y creo que por primera vez, ya no volveré a confiar más en esa persona.

Pensé que como siempre ese era el mejor final para nosotros. Como el chocolate, no pasaba nada si él no estaba en mi vida, tampoco si el cielo no era del color que a mí me gustaba. Fuera como fuera todavía podía seguir haciendo cosas por mí misma, y como decía el psicólogo Santandreu dejando al lado mis terribilitis y mis necesiitis todo estaría solucionado.

Terribilitis dícese de la tendencia a clasificarlo todo como muy terrible. Que el chocolate desaparezca puede ser más o menos malo, pero no terrible, ni mucho menos muy terrible, ¿por qué si sucediera una desgracia de verdad dónde demonios la iba a encasillar?

Necesiitis dícese del hecho de convertir los deseos en necesidades. Necesidades reales existen muy pocas, podría ser una indigente y ser completamente feliz.

El chocolate está rico pero también engorda, así que el hecho de que haya desaparecido tiene sus compensaciones. He dejado atrás a la Luna, a las hormonas y ahora mismo me estoy peleando con la gripe. Primero me cure mis heridas mentales, ahora curo las físicas. Y sin duda he llegado a la conclusión de que si el chocolate desapareciera no ocurriría absolutamente nada, lo mismo que al marcharse Toto.

Al final nos apegamos a cosas realmente estúpidas ¿Vosotros podrías vivir sin chocolate?

Comentarios

La gata Roma ha dicho que…
A mí me costaría mucho muchísimo… pero sí…
Hace un tiempo mi madre se enfadó porque publiqué un post comentando una película y hacía referencia a que sería muy duro vivir sin ciertas personas, pero realmente suele ser imposible eso de que no puedes vivir sin alguien… se sintió aludida, pero tristemente todos, si la biología sigue su curso, viviremos algún día sin nuestros padres… es mejor incluso no pensarlo, pero cuando haces muchos ejercicios de psicología y le das muchas vueltas a todo, acaban saliendo pensamientos así…

En fin, a estas alturas Toto parece uno de esos malos de película, uno de esos que crees que ha muerto o se ha ido para siempre y entonces ¡zassss! A los dos años sale una secuela y… ahí está el tío…

Cuídate mucho

Kisses
PsicoAlhana ha dicho que…
Me ha gustado los conceptos de Santandreu: terribilitis y necesitis, realmente tiene mucha razón!

Y tb te doy toda la razón acerca de tu historia con el chocolate, es graciosa y a la vez, muy dificil ¿si?

A mi me gustaria que pudieras disfrutar del chocolate y pensando que tu lo tomas pq te gusta su sabor y te sientes bien al comerlo.
Tener la sensación de comer un poco, mesurado y sentirte a gusto contigo. Me viene a la mente que lo que ocurre es tu apego a el, te gusta tanto que no puedes dejarlo.

Si fueras consciente de que eres capaz de controlar ese apego tuyo y pudieras parar la necesidad una vez ya lo hubieras satisfecho ¿podrias comerlo sin sentirte mal? Me viene que lo mismo te ocurre con Toto.

En fin, que me has preguntado y me he ido por los derroteros, aunque como ya te llevo leyendo, me he acostumbrado a tener un bonito feedback entre nosotras :)

Yo con el apego no tengo mucho problema, es decir, puedo mesurar mi ración de chocolate. Lo que me cuesta sobremanera es comerlo cuando toca y la cantidad que no me sea dañina (hablando de calorias).

Pq puedo estar meses y meses sin probarlo y ni acordarme y de repente comprar dos palmeras de chocolate. No tengo mesura. Lo mismo me pasa con Skar. Lo tengo a muchos kilometros, me he acostumbrado a ello y vivo bien, en cambio cuando lo veo, quiero mas y mas y lo "agobio" de tanto estar con el. Mi problema con la cantidad y calidad.

Se te nota muy bien, espero que te cures pronto de esos virus malos que pululan por ahi, en nuestra Bcn.
mariajesusparadela ha dicho que…
Yo estoy absolutamente convencida de que podría vivir sin cualquier cosa.
Ojalá la vida no me lo exija.
Rebeca ha dicho que…
GATA ROMA, pero es así, como en el documental que hicieron sobre la gente de viven, sus familiares les habían dado por muertos y superado el dolor inicial, nada cambiaba porque la vida sigue para todo el mundo y eso no podemos evitarlo.
Lo otro que apuntas, es otro buen argumento de la psicologia, nuestra tendencia natural es a la muerte y eso debería ser suficiente para ver la relatividad de las cosas y como estás desaparecerán en más o menos teimpo.
Y sí Toto deber ser como Jocker, aparecere y desaparece, no sé muy bien para qué porque si supone que yo soy Batman, en esta película siempre sale perdiendo.

PSICOALHANA sí creu que la terribilitis y la necesiitis son los dos males de nuestra sociedad actual.
Sobre el chocolate, supongo que nada en exceso es perjudicial pero creo que no se puede aplicar a Toto porqué él es perjudicial también en pocas cantidades por su falta de apego, y yo por mi excesivo apego, pero en todo caso lo que quería decir es que podemos vivir sin todas esas necesidades creadas, ya sea el chocolate, en mi caso Toto o lo que sea.
Sobre tus excesos bueno son puntuales, no creo que para nada terriblemente malo, y entiendo que con distancia por el medio sea normal que uno coja con ganas algo que no sabe en cuanto tiempo va a poder disfrutar de nuevo, es normal que se pueda llegar al punto de agobiar, pero bueno, sabemos que no es una necesidad real del día a día, si no que está perfectamente controlada.
Estoy mejorcito, con una pupa horrorosa en la nariz y mucha tos, pero en medio de todo ese desastre empiezo a aparecer yo.

MARIA JESUS es cierto, de hecho para vivir sólo necesitamos comer y poca cosa más. El psicólogo al que hago referencia dice que una de las cosas que ayuda es imaginarse que uno es un vagabundo, pero hay que hacerlo a la perfección, y pone el ejemplo, de ese vagabundo comiendo caliente en algún comedor social, durmiendo en un albergue y durante el día feliz porque se dedica a cosas que le apetezcan, por ejemplo, puede pasear o dedicarse a pintar o a leer, o a hacer deporte, puede invertir todo el tiempo como le dé la gana. En definitiva tenemos un montón de necesidades creadas.
Darthpitufina ha dicho que…
¿Tiene que ser precisamente el chocolate? ... con lo bueno que está...

Entiendo tu metáfora y me parece muy acertada, a todos nos resulta muy difícil desapegarnos de algo que nos gusta y lo convertimos en una especie de necesidad, pero la verdad es que si te tomas unos días fuera de tu rutina haciendo cosas nuevas, te darás cuenta con sorpresa que no has echado de menos el chocolate mientras has tenido la cabeza ocupada en otra parte.

La cuestión es saber si tu corazón puede aguantar la abstinencia de chocolate lo suficiente para que cuando se "reponga", puedas vivir sin él. (Porque al final, por lo que escribes, siempre vuelve y siempre caes en la tentación)

Un abrazo gordo gordo y ya sabes que me tienes para lo que quieras!
Afrodita ha dicho que…
claro que se podría vivir sin chocolate, y sin nada de lo que tenemos. El ser humano ha sobrevivido durante millones de años de la naturaleza, nos hemos acostumbrado a lo que tenemos, pero no lo necesitamos. Ya que estamos con el tema, una película que a mi me encantó: "la belle verte" ("el planta libre" en castellano), si existiese, mañana mismo me mudaría a ese planeta.
Palmoba ha dicho que…
Aún no he leido tu post..solo la entrad y de ese impacto ya te digo...

Rebeca nena!!!! si el chocolate desapreciera creo que me trastocaria y dejaria de ser dulce en ninguno de mis sentidos!!
Que catastrofe!!!
Palmoba ha dicho que…
Pues me parece que me reitero...podría vivir sin un Toto..bien sabes tu ya, que de esos he tenido muchos....pero sin chocolate??? te aseguro que de ese si me buscaria o inventaria un sustituto!!
Esas pequeñitas cosas de la vida que si no estuvieran ya no seria la vida que vivo..el chocolate, el sol, el mar el cafe.
Intocables porfavor!!
Lila ha dicho que…
A mí no me gusta el chocolate, de hecho lo suelo tomar obligada socialmente alguna vez, así que.... Toto, cuando estás así de frágil y susceptible por tus sentimientos hacia Toto empiezo a recordar momentos malos personales y lo revivo, saldrás de eso cuando realmente quieras hacerlo Rebeca, date prisa, pierdes un tiempo hermoso, cierra círculos de una vez cariño.
PENSADORA ha dicho que…
Bueno, lo que es vivir propiamente, ¡pos sí! pero la vida ya no sería lo mismo.

Ahora bien, seguro que la vida no sería mejor ni peor, sería simplemente distinta. Con otros placeres...

¿me explico?

Saluditos!
Rebeca ha dicho que…
DARTHPITUFINA muchas gracias, lo sé. Pues creo que podría vivir sin el chocolate y sin Toto también he vivido muchas veces, cada vez que ha desaparecido, he pasado meses sin él y feliz, pero quizás el corazón no debía estar tan repusto cuando he vuelto a caer en la tentación. Igualmente me haré a la idea de que el chocolate ha dejado de existir.

AFRODITA lo de ese planeta suena muy interesante. La verdad es que cada día creemos necesitar más cosas y paralelamente nos volvemos más infelices.

PALMOBA vale sólo por ti cambiaremos chocolate por jamón serrano, ya no es lo mismo, eh?, je,je. Pues este psicólogo te diría que tampoco te hacen falta los pequeños placeres de la vida, pero yo creo que entonces la vida tal vez sería feliz pero aburrida.

LILA pues resulta que no soy la única rara, a mí tampoco me gusta el chocolate, lo he puesto como ejemplo porque a todo el mundo le encanta, pero de hecho yo no lo sentiría ni un apíce si desapareciera, ahora si me quitaran otras cosas no sé yo... Sabes llevo todo el día pensando en tu comentario y tienes razón, tengo que despertar de una vez por todas y cerrar circulos y dejar de hacerme la perezosa diciendo que no puedo salir de ahí, cuando lo haga será una decisión muy sabia.

PENSADORA que sin duda encontraríamos un sustiuto para el chocolate al que apegarnos.
P.R ha dicho que…
Pues es bastante extraña la comparación, pero tiene lógica. La verdad es que como vos misma lo has dicho, es cuestión de tiempo. Quizás la ausencia de personas o cosas, el mismo tiempo se encarga de borrar muchas cosas.

Yo pase por una relación difícil, dos años y tanto de luchar por una persona, que al final, simplemente decidió que ya no era conveniente que siguieramos juntos. Al principio, como vos, llamé, mandé mensajes, escribí, pensé, hice lo imposible, pero no se pudo. Y esa misma necesidad que tenía de esa persona, fue desapareciendo hasta convertirse, a veces, en un bonito recuerdo y en una experiencia que no quisiera volver a vivir, ambas cosas al mismo tiempo.

Espero que te mejores pronto de todos tus males. Siempre con la cabeza en alto.

Un abrazo y saludos.
Rebeca ha dicho que…
PR tú ejemplo me da esperanza porque empezaba a pensar que de la obsesión no se cura nunca, yo llevo asi más de tres años, pero si el chocolate desapareciera podría vivir de hecho lo estoy haciendo. No sé si el tiempo lo cura todp, la distancia, el volver a centrarse en uno mismo, el darse cuenta que hay cosas que sólo consiguen desestabilizarnos y es mejor alejarlas, no sé... pero el caso es que de una forma u otra todos acabamos sobreviviendo a aquello que pensábamos que no venceríamos.
Noelia ha dicho que…
No sé si podría ser honestas en estos instantes porque en mis narices tengo un boll de rocklets que no puedo dejar de comer. Pero supongo que si desapareciera como todo al principio ser difícil pero luego nos olvidaríamos...
Lástima que no algunas cosas no se trate solamente de chocolate, y un mensaje, una mirada, una foto o una ironía te haga volver a ese ser que prometiste olvidar.
Creo que si desapareciera no sería tan terrible, ni tan necesitado como creía...
Asun ha dicho que…
Pues siento discrepar, yo sin chocolate lo tendría muy difícil. Pero nada es imposible, eso sí me lo tendrían que quitar, yo por mí misma no lo dejaría. Igual que a ciertas personas, si desaparecen, que remedio. De esto se deduce que no tengo nada de fuerza de voluntad.

Besos.
Camaleona ha dicho que…
Vivir, se puede vivir, incluso se puede vivir siendo feliz, lo que no quita que de vez en cuando la tristeza por la añoranza llame a nuestras puertas. La vida me quitó a mi padre, a mi amiga del alma, a dos bebés que nunca llegaron a nacer y también al chocolate, y soy feliz a pesar de la añoranza. Eso sí, remente no sé quién decidió renunciar a todos ellos, no sé si fue la vida o fui yo.
Palmoba ha dicho que…
Je, mil gracias por la deferencia!! jamas he esperado menos de ti!!

Besos grandes guapetona!!
Rebeca ha dicho que…
NOELIA desde luego que con la tentación delante es un poco difícil sacar conclusiones.
Comparar la comida con las personas es un poco difícil, pero se puede vivir igual, si no muchos jamás superarían el duelo cuando se marchan sus seres queridos. La vida tiene unas normas que te obliga a seguir.

ASUN la voluntad es difícil de controlar, pero muerto el perro se acabó la rabia y si el chocolate desapareciera no tendríamos más remedio que aguantar. Esperemos que eso nunca suceda.

CAMALEONA bueno en tu caso la vida te obligo a renunciar y es cierto que en ocasiones nos puede la añoranza, pero es que así es la vida, nuestros sentimientos no son estables, queremos vivir en el presente pero nos ataca el pasado, nos permitimos esos momentos de debilidad, que por otro lado considero muy sanos, y luego seguimos, porque no puede ser de otra manera.

PALMOBA y que conste que el jamón serrano a mí me gusta más que el chocolate. Por cierto me gusta tu cambio de foto.
TEGEME ha dicho que…
Diosss, acabas de definir totalmente mi forma de ser y encima veo que tus historias son tan, tan parecidas a esta vida que me tocó.
Nos comportamos como niñas caprichosas pensando que lo malo que nos pasa es lo peor, sin entender como es posible que los demás no entiendan la situación por la que pasamos. Y en realidad cuanto razón tenía aquella canción que nos decía que "de amor ya no se muere"
Rebeca ha dicho que…
TEGEME ays...supongo que eso es lo que somos niñas caprichosas que no aceptan que a veces hay que renunciar a ciertos deseos, al menos si se convierten en necesidades, pero mira al final se puede vivir sin casi todo.
Juan Carlos ha dicho que…
Y unas narices. Sin chocolate con avellanas, almendras, relleno, after eight o chocolató para hacerlo con picatostes no seva a ningún sitio. ¡Hasta ahí podríamos llegar! De lo demás, de esas personas, de esos objetos, de esos paisajes... se puede vivir sin ellos, aunque se echen de menos
Salu2
Rebeca ha dicho que…
JUAN CARLOS, vale, sin todo menos el chocolate, je,je

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