viernes 27 de enero de 2012

LA EDAD EN QUE SE PIERDE LA INOCENCIA Y EL PERPETUO ESPEJISMO




Salí para perderme contigo pero siempre me pierdo a mí misma.



Hay veces que soy inmensamente feliz, como en ese lago de Lérida cuando miraba desafiante a las montañas y Toto me hacía una foto desde la distancia.
Ayer cerré la última página de la edad de la inocencia, me sentía a partes iguales un poco condesa Oleska un poco Newland. Y pensé en como la mayoría acabamos conformándonos y asumiendo que debemos hacer “lo correcto”, no porque haya una aristocracia newyorkina que decide cuales son las reglas del juego, sino porque simplemente así debe ser en todas las clases sociales.
Sentí que tarde o temprano me conformaría, dejaría de ir detrás de una condesa para quedarme con alguien como May, fácil, manejable, predecible y que me haría terriblemente infeliz porqué ni siquiera el tiempo es capaz de apaciguar ciertos sentimientos y yo sentía el corazón desbocado cada vez que me cruzaba con los ojos azabaches de Toto, estaba condenada a una vida entera de esos sentimientos y comprensiblemente, ya no podía hablar con nadie de ello. Si May no aparecía, la otra opción era quedarme por siempre sola, y estaría bien, si yo no sintiera, como me había inculcado también Tambor, que estamos hechos para vivir en pareja y ser complementarios.
Sin embargo, como en la última página, pensé que la decisión de Newland era sabia, había dejado escapar a mis deseos, y la inocencia de una edad que acaba dándote una visión mucha más equilibrada, en algún momento entraría en las mismas pautas sociales de todo el mundo y olvidaría que alguna vez fui inmensamente feliz y desgraciada a partes iguales. De ahí haberme untado de salsa agridulce. La juventud tiene la osadía de mantener la creencia de que todo es posible, y yo había creído que en el amor siempre existen los finales felices. A mis 32 años lo que he aprendido es que abundan los infelices por eso afirmo que he perdido toda esa inocencia.
Han pasado semanas, inclusos meses sin verle y sin embargo, cuando le miro, tiemblo; ofrezco amistad y ansío amor; pongo tiempo y distancia entre nosotros cuando en realidad me muero porqué no haya ningún centímetro de separación y cada vez sean más cortas las esperas entre las noticias y los encuentros. Y no llamo y no escucho y no espero, pero en ese marco de los Pirineos, de una foto de hace una semana, siento que sigo teniendo frente a mí una montaña demasiado alta. Voy por el desierto, vivo en un espejismo y espero que alguien me dé agua, a pesar de que, sin yo verlo, tengo muy cerca un lago entero.


¿Alguien sabe como se cura esto? No quería haber perdido la inocencia porque con ella perdí la ilusión y empecé a conformarme.

15 comentarios:

Yovana Gómez dijo...

Yo tengo 24 años, un corazón desvocado y herido. Tengo a mi May , pero se ha cruzado Toto. Toto y yo nos hemos separado porq como dic la sociedad y los padres, debs quedarte cn una pareja estable y casart. La distancia me mata y su dura indiferencia también , yo elegí ese camino, y la única solución hacer de tripoas corazón. bss

Rebeka dijo...

Lo que me ha enseñado la vida, es que a veces no hay final feliz.

Pero algo que nunca debemos perder los seres humanos, es nuestra capacidad de soñar, y de querer hacer nuestros sueños realidad. Que si no conseguimos nuestro final feliz no sea por no luchar por él...

La inocencia se acaba perdiendo tarde o temprano, pero no debemos olvidar que dentro de nosotros siempre habrá un/a niño/a esperando a ser rescatado/a.

Perderemos la inocencia, pero nunca dejaremos de ser niños soñadores si nos lo proponemos. Es lo que nos diferencia de quienes si han perdido al niño que llevaban dentro.

Quizá es que a mis 26 años sea muy joven, pero yo lo veo así!!

Muchos besossss

Noelia dijo...

Es difícil conformarse, suena horrible. Tal vez por eso andamos ciegas en la búsqueda, porque sabemos que lo que queremos es un tanto caótico o miserable o no correspondido y por eso tal vez nos conformamos con las realidad que no es real y nos lanzamos a una eterna búsqueda de algo milagroso que nos quite la venda de ese ser al que deseamos que cambie y que cuando te mira y te sonríe hace que tu vida de un vuelco, un vuelco que sabes que va a terminar en porrazo y con el corazón hecho hilachas... y sin embargo ahí están sus ojos oscuros y ese brillo que vos -o uno- espera que sea algo más que tan sólo el reflejo de la luz. Me pasa siempre y me duele ese pequeño instante de felicidad y odio conformarme y espero que simplemente llegue un final alternativo.
Perdemos la inocencia tal vez... pero no creo que nos conformemos, no creo que te conformes.
No está muerto quien pelea.
Un beso enorme

RECOMENZAR dijo...

No la perdista la tenés escondida cerca del alma .La vislumbro en tus escritos
La inocencia de la mente del poeta...

PsicoAlhana dijo...

Conecto con tu impotencia, con tu capacidad de amar y con ello, me doy cuenta de que yo tb tengo historias infelices, de esas que acabaron por ser "incorrectas" o pq yo fui incorrecta.

Tal como sea, es bonito amar y lo más bonito y preciso es que te sepas amar tanto a ti misma que radies de felicidad.

Hay tantos caminos por andar...como dice Julieta Venegas.

Un beso guapa!

Gamar dijo...

Te van a dar consejos. Yo mismo te diría, que no hagas lo que esperan a costa de lo que querés, porque el resto de tu vida te vas a lamentar.
Pero yo mismo no lo hice.
Pero nunca es tarde, aunque diferente, se puede volver a empezar.
Pero no pienses en finales felices o infelices, sólo debe importar el mientras tanto.
Beso

Jenn dijo...

Creo que la inocencia es la que nos hace ser felices, sino duraderamente, sí momentáneamente, ¿o acaso hay mejor sensación que estar ilusionada con algo, aunque nuestra mente adulta nos diga que no deberíamos? Es una sensación de plenitud inmensa. Sí, esa sensación se va, pero volverá.

¿Conformarte? Nunca! Mejor esperar distraída eso que tanto ansiamos.

Besos.

Rebeca dijo...

YOVANA supongo que lo debes estar pasando realmente mal, en tu caso luchas en contra de tus sentimientos, de sentimientos correspondido y de resignación ante el convencionalismo social, lo mío no es tan duro, se trata de haber elegido amar a la persona equivocada pero no de atarme a alguien que no quiero, mi corazón todavía puede sentir por otros. Sólo puedo decirte que con 24 años, una vida por delante, uno tiene que luchar por elegir lo que le hace y le hará feliz.

REBEKA precisamente esta mañana oía a mi compañera hablar de su niña de un año, de como se divierte con cualquier cosas e irradia felicidad a raudales, las dos hemos afirmado que todos seguimos llevando ese niño dentro y que deberíamos luchar por buscarlo y dejarlo salir de vez en cuando, tanta seriedad, tanta preocupación, tanta falta de ilusión no puede ser sana. Sobre los finales, no siempre existen los felices, pero sí en algunos casos, supongo que sólo eso me invita a ser levemente menos conformista.

NOELIA secundo cada una de tus palabras. Nos aferramos a la esperanza del cambio y al final nos conformamos pensando que tal vez eso sea la máxima felicidad a la que podemos aspirar y mientras tanto seguimos esperando un final alternativo.

Rebeca dijo...

RECOMENZAR será que tienes razón y que simplemente se me atasca esa inocencia en algún rincón cuando las circunstancias me superan.

PSICOALHANA me quedo con la banda sonora de tu comentario, hay cosas que vivimos que son bonitas aunque tengan un punto de amargura.

GAMAR ¿De verdad crees que sí es posible volver a empezar? es cierto, perdemos demasiado tiempo pensando en los acontecimientos, en sus consecuencias, en lugar de vivirlos, será por el vacio que se queda en el corazón cuando se esfuman, pero te hago caso trataré sólo de disfrutar.

JENN ¿y si esa distracción hace que no lo encuentres? últimament ando muy preguntona.

Jenn dijo...

Si la distracción hace que no lo encuentres, aquello que se quiere tendrá que encontrarte a ti.

A veces hay que creer un poco en la suerte, y ojo que no digo confiar, sino creer.

Dicen que lo que tenga que venir, vendrá. Si cuando llegue estás distraída, se hará notar, o te dejará un mensaje en el buzón ;)

S. dijo...

No tengo ni idea cariño.Supongo que como todo.El tiempo pasa y lo cura todo,aunque yo siempre he pensado que eso era una gran tontería.

Yandros dijo...

Hola Rebe.
Yo creo que no podemos darte consejos, porque todos estamos en el camino. Quizás tú estés en una parte algo laberíntica en la que tienes que encontrar el pasadizo que te libre de dar vueltas y vueltas eternamente. Quizás otros estén en una línea recta, segura pero aburrida. El conformismo suele tener connotaciones negativas porque suele significar que hay un sueño inacabado, algo que no hemos cumplido. Quizás el mirar fijamente a esa meta ha hecho que olvidemos muchas metas cercanas. No creo que en la vida tengamos unas metas predefinidas. Creo que son cambiantes y que dependen de lo que ya hemos vivido. Pero a veces nos "obsesionamos" con la que no hemos podido conseguir y nuestra tozudez ciega otras posibilidades. No digo que ahora, en este momento, tengas otras metas más interesantes en la vida. Lo que sí te digo es que la vida da muchas vueltas y cambia mucho a las personas. Yo no tengo la misma forma de ver las cosas ahora que hace cinco años, y supongo que dentro de cinco años habré cambiado otro poquito. Al cambiar uno mismo, las metas se modifican.
Pensamos en la vida como si estuviéramos quietos en un punto y quisiéramos ver los objetivos desde ahi. Pero piensa que el punto desde el que ves las cosas, se mueve también. Más rápido de lo que crees.
En fin, he sido tan espeso como siempre ajjaja

Rebeca dijo...

JENN sí es así, supongo que a veces no hay que esforzarse tanto por alcanzar las cosas, de hecho si la teoría del karma es correcta, como tú dices, te cruzarás exactamente con la persona que te tengas que cruzar, algunas para bien, otras para aprender de la experiencia y resolver viejas deudas.

S. yo también he pensado siempre que lo del tiempo es una tontería porque de alguna manera el dolor te transforma para siempre, te hace otra persona, y aunque el sufrimiento se queda atrás, la vida adquiere otra perspectiva.

YANDROS supongo que es cierto lo que me reconcome es andar en circulos sin parar y el no encontrar otras metas, hoy por hoy, todas las que tengo en otras facetas de mi vida me parecen fáciles y alcanzables, vivo en una calma estabilidad en ese sentido, aunque soy consciente de que el mundo cambia de la noche a la mañana. Es verdad, que las personas cambiamos y también nuestros sueños, yo me desaliento de vez en cuando, de ahí ese instalarse en el conformismo, pero bueno, como bien dices, iré buscando la salida de emergencia de ese circulo, seguro que existe.

Lila dijo...

Ayy caramba.... Y yo insisto.... ( este hombre tiene que ser un adonis o Rebeca es tonta...) upsss se me escapó...

Rebeca dijo...

LILA Rebeca es tonta y no se quiere nada, aunque creo que estoy recuperando lo poquito de dignidad que me queda para ver si consigo hacer bien las cosas. Toto es feo, se le empiezan a notar los años y se esta quedando calvo, además le ha salido barriguita, si nos comparamos probablemente yo soy mucho más guapa, pero bueno, ya sabes que hay cosas que no tienen explicación. Igual se ha vuelto a despedir por mí en un mail, diciéndome que va a buscar ayuda psicológica y que a la próxima podríamos tratar de ser sólo amigos. No todo esta perdido porque creo, o al menos estoy autoconvenciéndome, de que no habrá próxima. Dicho esto no hay más que hablar de este tema.