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Mostrando entradas de abril, 2011

EL ESQUIZOIDE Y EL AGUJERO NEGRO

Empecé el mes pensando el compromiso, en el compromiso al cuadrado y en que volvería a escuchar las palabras de Eladia Blasquez y le prometería, sin dudar un instante, que volvería a honrar la vida, pero las semanas han pasado y yo sigo sin levantar cabeza. Todo mi esfuerzo mental por pensar que la felicidad depende exclusivamente de mí ha acabado diluyéndose cuando me han ganados las circunstancias. Lo siento mucho, pero ni siquiera un delantal de plomo ha conseguido que me impermeabilice ante ello.

Primero fue una llamada inesperada una tarde de cualquier día de mi vida, una llamada para contarme una mala noticia.

Una vez tuve una amiga que me enseñó que en la vida sólo nos frenamos nosotros mismos y que si realmente no hacemos algo no es porqué haya un gran motivo que lo justifique si no que la cobardía nos lleva a pararnos. Ella siempre tuvo una visión realista de las cosas y me recomendó que leyera a Saramago para quitarme parte de mi ceguera. Disfrutaba cada momento al pensar qu…

DE REPENTE ABRIL

Todo lo contrario a Lila la primavera me ha vuelto a poner melancólica, supongo que es la peor época para los depresivos como lo es para los alérgicos al polvo. Un nuevo enfrentamiento a lo que estoy haciendo de mi vida, y otra vez el vacío existencial, tanto que en un arrebato de locura me puse a escribirle a Tico, a quien debería dejar escapar de una vez por todas después de tantos años.
El otro día escuche atenta un estudio francés en el que decían que el 80% de las personas no están con su pareja ideal, y que probablemente esto tenía que ver con lo irreal de nuestras fantasías.
Con los mismos argumentos de siempre, presentes en cada uno de estos posts tan tontos que escribo: sobre que el amor ideal no existe, que la felicidad sólo es un conjunto de pedacitos y que no me queda otra que sobrevivir, me esforcé en consolarme y pensar que de alguna manera día tras día rozaba lo que quería. Y salí andar acompañada por el sol del domingo, con la música a todo volumen resonándome contra l…