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UNA ROSA COMÚN



Yandros tan interesado en la ciencia ficción y en el comportamiento humano hablaba a la perfección sobre lo extraña que resulta en ocasiones la raza humana y lo inexplicable de su reacción. Esa misma reacción, en ocasiones me hace rebelarme y desear ser una flor tranquila en el borde de un camino esperando ser arrancada. Pero soy humana en apariencia y de corazón y aceptando las distancias que nos separan algo en común debo tener con los demás.
Viajábamos a 2600 km de España, por el mar Báltico, encantadas de descubrir mundo de una manera diferente, entretenidas con el espectáculo preparado para satisfacer al cliente con la intención de que olvide su realidad cotidiana. Celebrábamos la cena de gala y por ello estábamos especialmente guapas, sonriendo y deseando que todos los días fueran iguales, sin un miserable espacio para las preocupaciones. La conversación era animada, todo el mundo contribuía a su viaje temporal a otra dimensión de forma correcta y nada parecía poder alterar nuestra magnífica obra.
De repente una voz por los altavoces anunció una desgracia que demuestra que las otras realidades son ficticias. Desde un ferry un tripulante había caído a las gélidas aguas del Báltico, el barco se detuvo para contribuir a la búsqueda, era cuestión de tiempo que la hipotermia o el cansancio acabaran con su vida en aquella oscura noche de agosto. Por los ojos de buey podíamos ver un helicóptero sobrevolando sobre las olas intentando enfocar inútilmente aquella marea de agua para encontrar un movimiento delator que abriera paso a la esperanza para lanzar un salvavidas.
Mi amiga y yo nos miramos con preocupación, parece que últimamente siempre andamos juntas al observar extraños comportamientos humanos. A nuestro alrededor la gente empezó a revolotear y a hablar demasiado alto, todo el mundo estaba indignado, pasada la emoción inicial del rescate y despreciando el resultado, todos discutían sobre la pérdida de un día de nuestro viaje, de la mala suerte, del reembolsamiento de dinero, de no poder ver Estocolmo. Y en mi propia indignación desafíe a mi compañero de mesa hablando sobre la vida humana, y la imposibilidad de cambiar las cosas, qué importaba Estocolmo si una persona moría.
Quizás es como en ese cuento del Principito: todas las rosas son iguales hasta que las domesticamos, entonces una sola es diferente a las demás y al despedirnos no podemos evitar que la pena nos inunde y rompamos a llorar. Aquel tripulante no era nada para nadie, para nadie de los que estábamos en aquel barco porque desde nuestra visión práctica los adultos hemos perdido el norte hasta el punto de equiparar una vida humana a la pérdida de un día de nuestras vacaciones. Y aquel tripulante que quién sabe si se salvó, en nuestras vidas, en un instante, sólo fue una pequeña rosa común igual a las 5000 que hay en cualquier jardín y que pasan tan desapercibidas.
Hubiera renunciado a mi día de vacaciones, Estocolmo siempre nos esperará sobre sus canales, pero quién sabe si esa rosa común, indiferente para los pasajeros de un transatlántico, volverá a ver la luz del sol y a obsequiarnos con su belleza. Y quién sabe quién andará llorando por ella, muy probablemente a más de 3000 km de esta tierra.

Comentarios

  1. Los conceptos de solidaridad en la mar son muy diferentes, cualquier embarcación tiene la obligación de hacer lo que el tuyo. Una norma tan elemental, tan básica… pero como dices, hemos perdido la razón, o la humanidad; a todo el mundo se le llena la boca hablando de solidaridad, eso sí, que no me toquen lo mío, que a egoísta no me gana nadie…
    Tengo un amigo, una criatura sacada de otro siglo, que cuando sale con chicas se aplica una máxima que le dijo su padre de muy joven, otro caballero su padre: “Trata a todas las mujeres como si fueran tu hermana, piensa todo lo que te gustaría que no le hicieran a tu hermana, y nunca se lo hagas a ninguna mujer”
    A veces pienso que este chaval no debería ser “raro”, y que su pensamiento no debería extenderse sólo a la persona con la que mantengas una relación, sino a todo el mundo.

    Kisses

    P.S. Me muero por hacer un crucero, imagino que dentro de pocos años cumpliré ese sueño, aunque en cuestión de viajes cuesta priorizar….

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  2. Como antiguo tripulante de la Armada, te puedo asegurar que la hipotermia no es ninguna broma. Bastan treinta minutos a flote en las aguas del Baltico para perder la vida. Eso si, es una manera dulce de morir, no se siente nada, tan solo un sopor que te domina hasta la insconciencia.

    Hay un codigo no escrito entre todos los marineros del mundo, el de socorro mutuo. Y en una situación semejante, no se abandona la busqueda hasta el finál, hasta el momento en que se sabe con certeza que la busqueda ya es inutil.

    Todo el tiempo del mundo, no puede pagar una sola vida.

    Un beso.

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  3. Somos capaces de lo peor, pero también de lo mejor, o al menos a esa idea me aferro.

    Un abrazo

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  4. Me dejas pensando en mi especie, en nuestra condición, tan mezquina a veces y otras tantas tan magnánima. ¡Qué cosas! Desde mi sofá, sin que peligren mis expectativas de visitar Estocolmo, me parece imposible que haya algo más importante que "una rosa común". Pero claro, si yo hubiese pagado mi viaje y viera en peligro mi pequeño sueño... Quién sabe.
    Interesante, ameno y bien redactado.
    Hasta pronto.

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  5. Realmente es raro que tu amigo sea el raro, y tambien que como individuos tengamos un comportamiento mucho mas distinto q en grupo, seguramente cuando alguien les hiciera notar sus comentaerios se darian cuenta de lo tonto de su egoismo como hizo mi compañero de mesa.
    Tienes q ir de crucero, esta genial! Aunque bien dices, hay tanto para elegir!
    Rodericus lo se, en estos casos el capitan cumplia ordenes de un organismo superior, varios barcos estuvimos buscando, pero el tiempo prudencial paso sin ningun resultado, que terribles son estas cosas!

    Pilar tienes razon, no deberia ser tan pesimista hacia nosotros, tambien somos capaces de lo mejor.

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  6. Mercedes ahora que os leo a Pilar y a ti siento que tal vez he sido demasiado dura, a veces no podemos evitar mirar hacia otro lado y a nuestro ombligo, probablemente por esa indiferencia hacia una rosa comun, sentiremos esa muerte un instante, por la evidencia del destino de la vida humana, pero luego olvidaremos rapidamente y seguiremos pensando en Estocolmo, diferente si no hubiera sido esa rosa cualquiera.

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  7. A veces nos deshumanizamos. También a veces nos comportamos como héroes.
    Las dos cosas son poco habituales, creo.

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  8. Maria Jesus creo que es mas excepcional lo segundo, lo primero nos ayuda a sobrevivir

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  9. Entrar a tu página y verme nombrado en la primera frase es todo un regalo a primera hora de la mañana. Saber que despierto en alguno de mis colegas blogeros esa chispa intermitente de reflexión y análisi que todos tenemos hace que seguir construyendo la Torre tenga sentido.
    Especialmente me agrada que se trate de tí, Rebe, porque creo que eres alguien que intenta rebelarse en cierta manera contra el materialismo que nos rodea pero que en muchas ocasiones sientes que tú misma formas parte de él, de la monotonía, de la comodidad, del "mundo civilizado". Creo que muchos de los que escribimos por aquí utilizamos el blog para sacudir de vez en cuando nuestras conciencias y negarnos a hundirnos en esta especie de Matrix del mundo moderno...
    Lo que mencionas en la entrada no es más que una consecuencia de la sociedad en la que vivimos; tenemos demasiada prisa. Aunque como dice Pilar, yo creo que también somos capaces de lo mejor, lo malo es que hay que "empujarnos". Pero hoy en día lo que es noticia ayer, pasado se ha olvidado, y si no mira lo que ha durado el debate de las nucleares tras el terremoto de Japón, lo lejos que queda Haití aunque siguen pasando penurias, lo poco que sale Afganistán ahora que Libia centra la atención, lo poco que se habla de la crisis alimentaria en Somalia porque los telediarios sólo hablan de la crisis económica eurpoea y norteamericana...No tenemos tiempo, vivimos rápidamente y de vez en cuando ni siquiera miramos a ver si alguien se ha quedado atrás...
    Afortunadamente, hay mucha gente que intenta rebelarse.
    Afortunadamente, de vez en cuando anteponemos lo importante a la urgente, que no siempre es lo mismo
    Abrazos nórdicos y gracias por la mención

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  10. Yo también estaba de vacaciones! jejeje

    Ya me he puesto al día y te leo ... mmm... cómo decirlo... ¡guay!.

    Ciertamente las personas tenemos diferentes maneras de valorar las vidas de los demás, sin embargo, todos coincidimos al valorar la propia.

    Aquél marinero o marinera tuvo suerte de que, en semejante tumulto de opiniones, hubiera alguien sensato que, al menos, lanzara un pensamiento a su favor.

    Saludicos!

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  11. YANDROS no tienes que agradecerme nada, me gusta robar reflexiones, ya lo sabes. Qué razón tienes que mi intento de ser diferente al resto es sólo un intento, al final estoy tan atrapado como los demás. Pero quedemonos con las reflexiones de las compañeras: también lo mejor.

    PENSADORA, estoy guay, hacía tanto tiempo que ni me lo creo, ja,ja! no sé si el pensamiento sirvió de mucho a mí para sentirme menos animal.

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  12. Cada vez que vengo aprendo querida!!

    Si queres podés leer lo que escribi
    te mando un beso inmenso feliz domingo

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  13. Una vez más me ha encantado tu forma tan sencilla de transmitir cosas tan complicadas. A mí también me resulta increíble lo egoístas e insensibles que pueden ser a veces las personas. Por desgracia a veces ocurre que el tren de cercanías que cojo a diario se retrase porque ha habido un arrollamiento en un pueblo cercano. Me indigna y me asombra de la peor de las maneras cómo la gente se queja porque eso retrasará su rutina, como si fuera culpa de Renfe, como si fuera culpa de alguien, como si la muerte de una persona que ya sea por accidente o por desesperación ha perdido la vida y hace que tú llegues 10 minutos tarde al trabajo tuviera que ser indeminazada. Porque para más asombro si cabe hay personas que van a preguntar si les indemnizarán por ese retraso. Pocos se paran a pensar que otro ser humano que era importante para otras personas ha perdido la vida,una vida humana, alguien importante. Porque todos somos importantes, sólo que no para todo el mundo.

    Suerte que todavía quedamos personas como tú y como yo. Personas empáticas y sensibles a la realidad que no se dejan envenenar por el egoísmo que reina en nuestra sociedad actual.

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  14. Vivimos en un mundo que cada día es menos humano. No nos importan las personas, sino lo que pueden ofrecernos.

    Una vida humana está infravalorada, y cada día ésta epidemia se extiende más.

    ¡Qué impotencia! No poder hacer nada, ser un mero observador... Ains.

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  15. RECOMENZAR sin duda iré, llevo unos días con poco tiempo, pero ya sabeís que al final siempre hago la visita, y más habiendome quedado con las ganas de saber lo que decía esa voz tan carismática.

    BRITANNY cómo coincidimos! cómo me sorprende esa queja perpetua de cierta gente,que en seguida entra en cólera cuando las cosas se tuercen un pelín y va a reclamar todo lo que sea, sin atender al motivo inevitable y horrible que lo provoco todo. A veces pienso que tanta sensibilidad de nuestra parte hiere mucho al corazón.

    JENN y luego darte cuenta que a lo mejor a pesar de tu mirada humana tu comportamiento es como el del resto.

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