Ir al contenido principal

CONEJITA PLAYBOY



No sé puede tener más glamour que romperse una uña con una lentejuela, o al menos eso he pensado al ver mi dedo ensangrentado, en medio de un sentimiento contradictorio entre la aversión y la satisfacción de haber llegado al nivel de las grandes divas por haber sido una lentejuela redonda, brillante e impactante la causante de mi dolor.


He leído en algún blog que el glamour no es lo mismo que el carisma, con dos ejemplos sencillitos, Brad Pitt tendría Glamour y Quentin Tarantino lo siguiente, aunque en este último caso yo diría más bien que más que carisma tiene genialidad acompañada de una cara rara, el otro es simplemente guapo y con eso ya se tienen bastantes ventajas.


Glamour está mal definido porqué si se trata de elegancia y belleza a los ojos de los demás, no deja más que ser un concepto subjetivo.


Sin embargo, los aires de la primavera, como a muchas me han traído la locura de cambiar y de reformar todo lo que tengo atrasado, postpuesto y escondido en el fondo de mi armario hace meses. Y de transformar la actitud para convertirme en una glamourosa que no sólo se rompe uñas con lentejuelas si no que es capaz de lucir unos labios rojos impresionantes sin mancharse los dientes de carmín.


Total que después de 4 horas de peluquería contemplando mi dedo envuelto en una tirita, me he cortado mi larga melena negra, mucho, demasiado y he dejado el negro azabache para substituirlo por el anaranjado, y ahora me miro en el espejo y no me reconozco. No me extraña que Sanson perdiera toda su fuerza al desprenderse de su melena, quizás me he equivocado, pero el glamour te obliga a arriesgarte.


Y todo esto me ha llevado a rebuscar entre las definiciones de glamour, y me he encontrado que esto no es el fruto de una única persona, si no de un conjunto de profesionales que consiguen este resultado que "fascina" y con los que yo no cuento, y que glamour es la antítesis de "the girl to the next door", y éstas chicas de la puerta de al lado, son las que aparecían en la revista Playboy, y un esfuerzo por recordar lo que había olvidado me ha trasladado otra vez a esta época del año, al Carnaval, a mí vestida con un vestido fucsia de topos negros enormes, con un delantal, y la falda muy corta y las piernas muy largas como diría Sabina, y la frente muy alta y bien mofletuda, y a mí madre sonriente sin saber que hay muchas cosas que ella todavía no sabía de la vida, pero desde mis ojos de niña confiando en que ella todavía era perfecta y mirándola para preguntarle desde mi más profundo cariño: "¿pero mama de que voy disfrazada?" y ella satisfecha emitía su repuesta: "¡pues de chica del Playboy!".


No, definitivamente con este pasado oscuro me encuentro un poco lejos del glamour, si no fuera por esa lentejuela…y doy gracias, a que mi mami ,¡ qué a saber que imaginaria que eran las chicas del playboy! a parte de mujeres muy guapas con las que su hija (la niñita de sus ojos, la única e inigualable) podía ser perfectamente comparada, no descubrió que el uniforme oficial era el de Bridget: unas orejas largas, un rabito gracioso y un mallot enfundado dejando libre a la imaginación….a dónde hubiéramos llegado.

Comentarios

  1. Cometiendo el típico error de no comentar nada del post, te animo a mostrar tu glamour por Barcelona esta noche, romper muchos corazones, beber doscientos ochenta y tres mojitos en buena compañía y conseguir que te recuerde, al menos durante un par de meses, algún alma libidinosa que se cruce en tu camino.
    Pasadlo bien.

    ResponderEliminar
  2. QUE BUENA HISTORIA VIVA LA LENTEJUELA!!!!! BUEN CAMBIO DE LOOK

    SALUDOS

    ResponderEliminar
  3. Sin duda el glamour es subjetivo, porque hay mujeres que aparecen como las más elegantes en las revistas especializadas y a mí me parece que siguen siendo vulgares monas (o monas vulgares) vestidas de seda.

    Así que tu madre te disfrazó de chica plaboy pensando en lo preciosa que ibas a estar... :P

    Por cierto, siento desilusionarte, pero llevar tiritas no es NADA glamouroso...

    ResponderEliminar
  4. ROSCHACH siguiendo tus sabios consejos salí a devorar Barcelona, aunque sin mojitos, ni almas libidinosas, eso sí no falto la buena compañia.

    ESCRIBIR ES SEDUCIR pues sí que viva la lentejuela, los zapatos de tacón, los labios rojos...y todo lo que potencia la feminidad de la mujer!

    CAMALEONA ¿y si la tirita es de florecitas tampoco? oooooooohhhh!! para la próxima lo recordaré ¡todo sea por el glamour!
    Totalmente de acuerdo en los criterios para llamar glamourosas a algunas horteras.

    ResponderEliminar
  5. No sé porqué pero te imagino más elegante que glamurosa, ¿no?

    En todo caso, sirva el comentario para meter otro término.

    Un beso y seguro que estás preciosa.

    ResponderEliminar
  6. Vaya, siento que tu uña se encontrara en el camino de la lentejuela segadora! Seguro que el cambio de look te favorece, todo necesita un periodo de adaptación, y además has hecho bastantes cambios...

    Yo también me pregunto qué creería tu madre que eran las conejitas... sea lo que sea, te regaló una anécdota bien divertida!!
    Un besote, linda!

    ResponderEliminar
  7. Jajajajajaj...

    Quien dijo que el glamour es doloroso...tenía razón (?)

    Ultimamente me siento demasiado estancada, y no me refiero a que no estoy yendo al paso de lo que las tendencias dicen, sino en base a transformaciones y cambios. Me mal acostumbre ala rutina y a las obsecuencias que ellas conllevan...

    Pero pense en cortarme el pelo, cortito cortito, tengo bastante largo y negro... pero no quiero cambiar de color, ya sería mucho para mi.

    Nunca me he disfrazado de playboy... siempre del guazón, no se porqe... me atrae mas..

    Y espero que me jore el dedito.

    Besitos =)

    ResponderEliminar
  8. Es que las lentejuelas son de un glamour jejeje... la historia de tu madre disfrazándote inocentemente de conejita play boy es muy graciosa. ¿por qué muchas madres habrían desconocido lo que es una conejita de play boy? supongo que tiene que ver que no vivían en la era de las comunicaciones...
    Besos glamurosos.

    ResponderEliminar
  9. Quiero fotosss!!!!! ajajaja

    Feliz día de la mujer señorita Bridget.

    Besos!!!

    ResponderEliminar
  10. No te has equivocado, un riesgo nunca es equivocado… yo no estoy cambiando mucho, aunque cuando pase la Feria de Abríl espero cortar mi larguísima melena negra también. Lo de la fecha es síntoma del esclavismo de mi pelo, lo necesito en feria para el traje de flamenca, por eso me lo cortaré cuando eso termine…

    Por cierto, yo tenía un amigo que hacía el siguiente símil: Audrey era elegante, Marilin tenía glamour…

    Entre tanto, a falta de cortarme el pelo, esta tarde intentaré darle reflejos oro, a ver si me cambio un poco el aspecto…

    Kiss

    ResponderEliminar
  11. Tú eres guapa Rebe,por dento y por fuera,y con muchas lentejuelas!

    ResponderEliminar
  12. PILAR yo creo que no quede de lo uno ni de lo otro, ¡era un traje fucsia de topos del tamañano de un agujero negro!

    DARTHPITUFINA los cambios siempre son una posibilidad, o al menos eso dicen, así que voy a aprovecharlos, pronto me acostumbraré al nuevo look, de hecho después de una semana ya me siento contenta.


    PIANTADA el dedito ya está recuperado, me tuve que arrancar media uña ¡no puedo recordarlo! ¡qué dolor! ánimate, yo al final hasta estoy más contenta por el hecho de haber cambiado de look, en realidad, he visto tus fotos y mi pelo era igual de negro y largo que el tuyo, el pelo siempre crece, así que no es un remedio radical.

    CLAIRE la era de las NO comunicaciones o la edad de la inocencia, con 24 años mi mami ya tenía a su primer retoño, o sea yo, el mundo y la experiencia que había tenido desde luego que no eran los míos que tengo 31 y todavía nos e me ocurre ser madre.

    LILA ¡ni lo sueñes! esas fotos están escondidas y retescondidas, bajo peligro de arder en breve.

    GATA ROMA pues nada, primero la feria de abril y luego ya vendrán los cambios, un poquito de oro en el pelo desde luego que ya es un gran paso. Un símil perfecto el de tu amigo.

    ResponderEliminar
  13. Jejeje, me uno a la reclamación de fotos.

    Besoos.

    ResponderEliminar
  14. Hola Rebeca,

    ay, que razón tienes con lo del pelo, yo cuando me lo corto también pierdo la fuerza, así que te entiendo, igualmente felicidades por hacer un cambio en ti aprovechando la primavera.
    Sobre el disfraz, muy emotivo lo que explicas.

    Un beso violeta,
    Maribel

    ResponderEliminar
  15. MARIBEL, bueno, ahora ya estoy acostumbrada, me reconozco y no me veo tan mal, pero mi larga melena me sigue dando penita! pero bueno, ya sabes eso que dicen: ¡renovarse o morir!

    ResponderEliminar
  16. Pero bueno!! y con ese traje, porque no de ratita presumida, pizpireta y hacendosa??

    ResponderEliminar
  17. ¡mujer, cosas de mi madre! seguro que pensó que una chica playboy tenía más glamour que la ratita presumida.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

EL CANTO DE LAS SALAMANDRAS

He descubierto que las salamandras cantan,  en realidad lanzan besos, emiten un sonido gutural que te estremece al pensar que algo tan anfibio pueda emitir un sonido tan humano, pero es así, las llaman salamandras besuconas.
Fue hace unas semanas, cuando intentando dormir bajo una mosquitera el calor se hacía más insoportable,  cada beso ronco me sobresaltaba y Mito no podía entender mi temor,  yo me acurrucaba en una esquina, intentando alejarme del techo y él me daba la espalda intentando conciliar el sueño. Entonces me sentía sola y tenía ganas de gritar, de decirle que necesitaba que me diera un abrazo y me dijera que todo estaba bien, que mi miedo era irracional, que él siempre me protegería. 
Me pasé la noche con la luz encendida como si ese pequeño animalito hubiera podido lastimarme, con el oído atento y la vista resiguiendo cada una de las vigas.

Creo que fue entonces cuando empecé a asustarme por todo, se crearon miedos infundados que hacen que últimamente no vea blancos, poco…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…