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Mostrando entradas de agosto, 2010

PRET A PORTER

He aprendido muchas cosas en estas vacaciones por toda la costa mediterránea, entre ellas que los croatas inventaron la corbata, ahora veo un poquito la relación entre la palabra corbata y croatia. En realidad se trataba de un pañuelo que los soldados del ejército llevaban al cuello y que los franceses tan preocupados por la moda y la elegancia no dudaron en copiar y convertirlo en un signo de distinción.
Paseando por la Costa Azul, entre yates de lujos, Ferraris que sorprenden hasta que mi mente se acostumbra a su ensordecedor ruido y a sus rojos llameantes, entre gente, alta, flaca, con todos los complementos necesarios y la perfección dibujada en la cara, me he dado cuenta que la historia a veces es difícil de modificar, que ligeramente con el esfuerzo de muchos nos hemos acercado un poco a la comodidad, pero que las clases sociales siguen existiendo. La nobleza ya no baila en los grandes palacios, pero se dirige a Capri, a Monaco a St Tropez, y te permite acercarte a veinte pasos p…

SHE'S INVENCIBLE

Supongo que cuando esa pareja pasó por el paso de cebra se quedó pensando por qué la chica del coche negro con la música a todo volumen lloraba con una congoja digna del final de cualquier novela. Esa chica era yo, a las siete de la mañana, recorriendo por última vez el camino que tantas veces había hecho estos seis meses y con la rabia de saber que a veces el mundo no consigue encajar las piezas que funcionarían y nos harían felices.Mi cumpleaños trajo muchas consecuencias y muchos momentos, así que necesito escribirlo todo rápido para que ninguno de ellos se escape demasiado pronto.
El 12 de agosto de 2010 cayó del cielo un chaparrón, Barcelona se iluminó con destellos violáceos que me obligaron a tomar una chaqueta y un paraguas en el último momento. El Hombre G y yo quedamos en Muntaner 178 para celebrar mi cumpleaños de forma intima. Y supe, tontamente, que aquella tormenta era un preludio de lo que los dos sabíamos.
Él ya había llegado al restaurante me esperaba detrás de un biomb…

NO HABRÁ NUNCA UNA MONTAÑA DEMASIADO ALTA

Mister Flequillo me ha dicho que no debo temer al número 31 y sin duda no debo hacerlo, creo que a partir de ahora ningún año pesa o no tanto como suponía, al fin y al cabo no hay nada diferente en mí entre el 10 de agosto y el 12 de agosto, simplemente que el día 11, que quedaba entremedio, cumplí 31 y me doy cuenta que hay un montón de unos rondando en medio de las fechas.
Lo mejor es que R ha venido a pasar estos días desde Inglaterra conmigo, mi mejor amiga por siempre y para siempre, la que me ha hecho llorar después de esa dedicatoria tan tonta que promete que siempre estaremos unidas: “para mi amiga del alma, espero que encuentres tu felicidad y que la guardes contigo siempre. Yo seguiré celebrando tu cumpleaños hasta siempre.Te quiere. R,” y aunque parezca una utopía sé que en nuestro caso ese siempre es una realidad, aunque yo insista tantas veces en decir que eso es demasiado tiempo. Y también sé que SIEMPRE esta apareciendo muchas veces en este parágrafo, a la vez que sé que…

MRS JONES

Cuando pienso en la señora Jones me imagino unas piernas infinitamente largas, un halo de misterio, gafas oscuras y un pañuelo para cubrir su sedoso cabello. Ella siempre está segura de sí misma, controla los detalles, sabe cuando dejar salir a su sonrisa y cuando debe ser más penetrante su mirada. Se sienta tranquilamente delante de su café, lo absorbe con lentitud y espera a que sea su enamorado el que dé el paso cogiéndole la mano a escondidas mientras huye de las posibles miradas curiosas, quiere que se deje acariciar por el ritmo que marcan los Dramatics como se deja llevar ella, mientras hacen planes que probablemente no se cumpliran.
Dubrovnik una ciudad amurallada con veinte mil encantos pero lejos de mi tierra y lejos de mi corazón. El sol aprieta y los sentimientos afloran uno a uno confirmando lo que uno ya sabe, que los lugares son más especiales cuando estás en la mejor compañía y que cuando no es así quedan un poco diluidos y la soledad es la cura a la melancolía del amor…

LA NOCHE DEL PERRO VERDE

Sólo a mí se me ocurre ponerme un vestido capaz de levantar el vuelo con unas briznas de aire y dejar mi anatomía más preciada bien a la vista con las braguitas más feas de todo el cajón y esa piernas, llamémosle piernazas, sello inequívoco de la familiaSánchez. No, no, no ha sido exactamente como ser Marilyn Monroe insinuando un “cómeme”, no más bien ha sido un “¡arrg, por favor, que se tape!”, pero claro el Hombre G está enamorado y aún a sabiendas de la cruda realidad habrá pensado que tenía delante a Pamela Anderson y se ha emocionado decidiéndose a llevarme a uno de esos sitios pijos que tanto me gustan.
Conoce a la perfección mis debilidades porqué no ha parado de llenarme el vaso de vino blanco fresquito, bueno más bien los camareros, que en estos sitios les encanta adoptar un extremo servilismo y me hacen pensar que soy un poco inútil por no ser capaz ni siquiera de llenarme la copa. El vino esta bien, el Perro Verde, dice G que se llama, con tanta ilusión he querido ahorrarm…