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EN EL OJO DEL HURACÁN (BURNOUT)




Casi había olvidado lo infelices que somos por causas ajenas que escapan a nuestro control y nos siembran en un estado continúo de alerta.
Mi querida Tambor me ha dejado libre haciendo mis tareas que básicamente consisten en mucha educación, sobredosis de paciencia y la búsqueda de algo de lo que frecuentemente se carece: sentido común.
Me paseé removiendo alegremente el trasero pero con la prudencia de no querer molestar .
Ella estaba metida en una habitación, le pregunté si era la persona que buscaba y me hizo esperar de malas maneras en el exterior, sin embargo aún no era tiempo de perder la sonrisa y aún decidí emitir un complaciente “por supuesto”.
Desde lejos examiné sus maneras, un método poco fino y un rictus de hastío que no hubieran figurado en mi lista de cualidades de una buena enfermera.
Le pedí educadamente lo que necesitaba y sólo eso sirvió para desatar su furia, mi cara buena y confiable se convirtió en una temblorosa expresión de incomodidad.
Ella creía que la vida le había tratado de forma injusta, que seguramente yo debía conocer a gente importante y que mi trabajo alimentaba la incontable fama de los funcionarios. Luego me echó reiteradamente y me repitió que me quería fuera de su vista.
Apreté la carpeta contra el pecho y suspiré, no era el momento de entrar en conflictos.
Durante unos instantes competí con mi desánimo, pero mi instinto para ver un poquito más allá me dijo que dejara a un lado el orgullo y mi dolor personal y me concentrara en ella.
Una persona que había dedicado 20 años de su vida a cuidar siempre esperando unas “gracias” que no llegaba, su llamada de atención trataba de iniciar una revolución aunque había dado con el objeto equivocado.
Tambor rápidamente bajó a defenderme y ella rompió a llorar dejando en cada lagrima la rabia y el odio que sentía por el sistema.
A esto se le llama “estar quemado” y ni los gritos, ni el dejar de hacer las cosas bien hechas llamaban la atención, ella ya no podía cuidar, el burnout había hecho su efecto, y me daba pena.
Una patalea, clama, suplica, uno elige darse a los demás, uno quiere que le cuiden, pero pasa el tiempo, los años, la vida y se instalan el desencanto y la ansiedad.
Prometí huir a tiempo si algún día perdia el amor por los demás y por mí misma, entonces, lamentablemente, ya no podría ser enfermera.
A ella la comprendo y la perdono, al sistema le odio porqué siendo su objetivo cuidar a las personas a veces se hace el sordo, el ciego y el mudo a todas ellas.Y así se plantea la mayor de las contradicciones: ¿Cómo voy a cuidar a los demás si nadie me cuida a mí?

Comentarios

  1. Un sistema que ahorra en prevención y se apoya en una vocación que también hay que alimetar.

    Bien contado!!!

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  2. Sabrás hacerlo porque tu bondad nada tiene que ver con el sistema, y te puedes quemar de los jefes pero de los pacientes seguro que no. Porque esa es tu vocación.
    Parece que en todas las profesiones hay trabajadores quemados... mucho ánimo Rebeca.
    Besos.

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  3. MUY BUENA REFLEXIÓN. POR ESO DEBEMOS SER AGRADECIDOS CON AQUELLOS QUE NOS CUIDAN!!!!!!!!!!

    LA VOCACIÓN ES ALGO HERMOSO PERO QUE SE DEBE RENOVAR DÍA A DÍA

    SALUDOS

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  4. Es lo que tiene, empiezas con tus ideales y poco a poco la rutina y la realidad te van quemando poco a poco hasta que terminas harto de todo y de todos.

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  5. Que la gente esta quemada es un hecho...pero no estoy demasiado deacuerdo en asociarlo solo con el trabajo, es decir, posiblemente estará quemada con su trabajo por no recibir lo que cree que debería, pero seguro que habrá mas cosas de su vida que le hagan desgastarse (como a todos) y eso repercute, en su caso, en su lugar de trabajo...no sólo de curro viven las almas.

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  6. Me parece que el Burnout es un invento de los psiquiatras que trabajan en la administración pública.
    Te lo digo yo, que soy "medio funcionario" y llevo muchos años metido en hospitales.

    El problema de los que estais tan cara al público son los cabrones que no tienen otra cosa que hacer que joder la marrana. Por otro lado, trabajar cara al público puede llegar a ser, increiblemente gratificante. Sólo hay que ponerlo todo en una balanza...

    Besos
    P.D. Me ha encantado lo bien que has escrito este post.

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  7. despues de leerte a ti a tus seguidores, me queda poco qdecir, el tema recientemente lo conozco, aunq lo he sufrido bastante.

    Todo depende dcomo te lo tomes y debes pensar q no estas sola en el mundo, hazme caso... un beso

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  8. La verdad que queda poco por decir, sigue con tus principios... que es lo que importa.

    besos

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  9. Entiendo que no somos máquinas. Intentamos almacenar nuestros sentimientos en compartimentos estancos. Pero en ocasiones, los sentimeintos se desbordan y al derramarse, inhundan el otro y así…
    Lo malo es que cuando esta mujer llegó al límite, te tocó a ti, que no tenías nada que ver…

    Ahora si, enhorabuena por tu paciencia y comprensión. Hiciste lo mejor que se podía hacer. Ponerte a gritar también sólo lo habría empeorado…

    Kisses

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  10. Ufff eso se llama vocación.
    Hay que buscar debajo de las piedras y encontrar algo donde aferrarte.
    Un besito Rebe.

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  11. PILAR ya se sabe que al principio todos somos idealistas luchamos con el corazón, pero luego si uno no es un poco listo puede cundir el desánimo sobretodo si quien debería alimentar esas vocaciones no lo hace.

    CLAIRE claro esto no es exclusivo de los sanitarios, todo el que se siente maltratado acaba "quemado", "chamuscado" e irremediable "incendiado". Yo espero que si alguna vez me sucede tenga la suficiente valentía para retirarme a tiempo, me parece demasiado importante lo que tenemos entre manos para no darlo todo, y lo sé, suena a idealista total.

    ESCRIBIR ES SEDUCIR supongo que de vez en cuando hay que hacer un poco de retroceso y recordar porqué la vida nos llevo donde estamos y porqué pensábamos que valía la pena, seguro que esas mismas cosas siguen existiendo todavía.

    RALPH lo único que no acepto es que eso nos lleve a hacer las cosas mal o que nadie mueva un dedo por cuidar a esas personas que "ya no pueden más".

    ARKANGEL evidentemente que en este caso tiene que haber algo más, todas nos enfrentamos a los mismos inconvenientes, pero hay cosas en elr esto de tu vida y dentro de tu profesión que compensan y nos hacen conservar el ánimo, pero para quien no tiene esos recursos alguien debería prestar un poquito de atenicón.

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  12. SOMMER pues difiero en que lo del burnout sea un invento. Claro que hay cosas gratificantes, pero existen una suma de factores estresantes que de verdad minan el ánimo, yo misma he sufrido muchas veces esa desesperación y esas ganas de abandonar la enfermería, pero luego algo me convence de que en el fondo me gusta y vuelvo al ruedo, evidentemente que lo mío no es burnout, pero ojalá, si tanto estás en hospitales, hubieras visto a esa persona, te darías cuenta de lo absolutamente "quemada" que estaba.


    EVA no, por suerte no se está sólo en el mundo, yo personalmente trato de desconectar en cuanto me quito el pijama.


    RAFAELA pues que los principios sirvan siempre.

    GATA ROMA ese es el problema, normalmente nuestra rabia se desborda en el lugar no indicado, que le voy a decir a ella, lo entiendo, aunque yo no tenga ninguna culpa.

    S. confieso que yo no tenía vocación ¡qué raro! la he ido criando a lo largo de los años, he pensado que es mucho el peligro que tenemos entre las manos y por eso si aparece ese burnout más vale retirar a ciertas personas del frente.

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  13. Pues como esta el personal no? Yo creo que todo en la vida es como tu quieras plantearlo, por que tú también eres parte del sistema y no llevas esa actitud. Es Evidente que los trabajos queman y más este tipo de profesiones que se basan en las miserias humanas.
    Creo que para dedicarse a esto uno debe de tener un alto nivel de humanidad y caridad.
    Si uno se encuentra en ese punto de quemazón creo que debería replantearse su vocación, evidentemente el sistema tiene herrores ( y en este sector garrafales) pero a veces el sistema empieza cuando cambiamos nosotros mismos.
    Mucha suerte Rebequita, el próximo día vete con una armadura! ;)
    PD: Nos vemos eh?? tengo novedades...! ( malas por cierto..)

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  14. Pues yo tengo el punto de vista del enfermo que se encuentra con una enfermera con 20 años de experiencia y quemada por culpa del sistema... y la verdad es que al enfermo que está perdido, le causa aún más confusión.
    Pero al final todos somos personas, incluido el sistema que está compuesto de todos nosotros, enfermeros, médicos, enfermos, auxiliares, familiares de enfermos...

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  15. SOPHIA que pena lo de tus malas notícias, pero tú tranquila que el mundo volverá a ponerse en sus sitio.

    CAMALEONA ¿y qué culpa tiene el paciente? ¿y que culpa tengo yo? el sistema debería atender a estas personas, sobretodo a las más vulnerables.

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