Ir al contenido principal

LA TERAPIA DE LOS COLORES


Esta vez la despedida fue mucho menos cruel, Tico se plantó delante de mí sin ninguna emoción en el rostro mientras yo trataba de que no se me nublaran los ojos y me dijo que no iba a pronunciar el temido ADIÓS, al fin y al cabo, durante estos cinco años que habíamos apostado por tantas despedidas, de una manera u otra SIEMPRE nos habíamos vuelto a ver, así que SIEMPRE sería una constante en nuestra vida.
Alentada por sus clases de filosofía me planté delante de una estantería de libros de autoayuda tratando de disimular mis preferencias literarias y escogí toda aquello que parecía arrastrarme al optimismo y así empezó MI TERAPIA DE LOS COLORES.
pi, pi, pi” son las 8 de la mañana y el despertador me recuerda que debo abrir los ojos, trato de hacerlo despacio, aunque siempre me puede el ímpetu, respiro hondo y repito 3 veces una frase con tal de creérmela: “ gracias por otro día, gracias por otro día, gracias por otro día”. Estiro todo mi cuerpo y noto como me crujen todos los huesos y los músculos no quieren relajarse. Pongo los pies en el suelo, que esta demasiado frío. Y camino hacía el lavabo cantando la canción de Gnarls Barkley, una y otra vez: “crazy...” y digo: “Oh, yeah, nena hoy eres el color rojo (y que conste que tengo otros 6 colores para el resto de la semana)”. Hoy toca el ROJO del éxito, de la seguridad, de la seducción. Levanto los hombros, pongo bien recta la espalda, me visto con un vestido rojo y salgo a la calle a sonreír y a conquistar.
Me cruzó con el anciano que fuma puros sentado en una vieja silla de camping a la entrada de mi casa y sonrío, me cruzó con el cocinero italiano que afila su bigote e impregna mi edificio de ricos sabores y sonrió, me cruzo con los obreros que al principio siempre me piropeaban y ahora han perdido la costumbre y sonrío, me cruzo con la cartera que no acierta a encontrar la dirección que buscaba y sonrío. Me subo en el coche y me ceden el paso y el otro conductor mira mi rostro sonriente y me devuelve la sonrisa.
Al llegar al hospital, una fina lluvia empieza a calar, camino con pasos seguros tal y como impone el color del éxito, miro las paredes del parking y veo caer gotas de pintura resbalando por la pared por culpa del agua y de que alguien decidiera ponerse a pintar en un día húmedo, la pintura es roja y sonrío.
Y entonces decido comprobar que esto funciona. Camino por el pasillo y a lo lejos veo a ese chico que dejo de saludarme el día que mi mal humor le dio una mala contestación. Clavo mis ojos en su cara y se me escapa la risa, sigo con la espalda erguida y mi mente repite: rojo, rojo, rojo. Él nota la presión, levanta la cabeza ligeramente me mira y dibuja la más grande de las sonrisas.
¡Qué viva el rojo y que viva mi nueva vida!
P.S: totalmente cierto, la risa es contagiosa y también el optimismo.

Comentarios

  1. ahhh qué rica estás de rojo mamacita jajajajaj

    Oyeeee, cual es ese libro? Me ha encantado este post lo necesitaba porque tengo mucho frío.

    Gracias, besos.

    PD. Tico, oHHHHHHHHHHH!!!!!! y requete Ohhhhhhhhhh!!!

    ResponderEliminar
  2. Lo de vaya era solo por tocar un poco las cosquillas jajaja

    ResponderEliminar
  3. Feliz Nuevo día, es como un cuento y cada día toca un color: rojo éxito, naranja creatividad, amarillo ilusión, verde amor, azul comunicación, aquí me planto porqué estamos a viernes y todavía no he llegado a los otros dos.

    Mua!!! sabía que el vaya sólo era para tocar la moral!!! Y por cierto, no te encariñes tanto con Tico, pensaba que preferias a Pepo.

    ResponderEliminar
  4. jajjaja rojo o negro estás siempre que te sales

    ResponderEliminar
  5. Me ha encantado este post... si funciona dejar que la energía fluya de otra manera... lo has comprabado no?

    besos

    ResponderEliminar
  6. Y mañana que color seras? Me ha encantado el post, la energía positiva es lo que nos remueve.

    Yo siempre soy verde. Un beso

    ResponderEliminar
  7. ¡¡Hola!! me ha encantado el post... estoy pensando que yo no tengo nada rojo en mi armario jajajaj.. bueno sí, el vestido de Nochevieja jijiji....Yo la terapia de los colores nunca la he hecho (sí que había oído hablar de ella) pero lo que si he comprobado es que ir vestida con los colores que te gustan, anima y parece que el día es más alegre. Que sonrías mucho este finde y cada día. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Tendré que hacerme con ese libro!!! :)

    ResponderEliminar
  9. El libro se llama Feliz Nuevo Día? pues voy corriendo a buscarlo, a ver si a mí me ayuda la terapia de los colores, que la voy necesitando para afrontar los meses duros que me esperan.
    Me alegro de que te funcione, genial

    ResponderEliminar
  10. Me encanta el color rojo!
    Totalmente cierto, si estas bien y sonries, eso se transimte y la gente lo nota, asi que que ya sabes!!

    Besos!

    ResponderEliminar
  11. Pedazo de post...
    Cargado de tanto optimismo, me ha gustado muchísimo que ese día fueras rojo y que no dejarás de sonreir porque como ya escribí en su día no hay nada que se agradezca más que una sonrisa

    ResponderEliminar
  12. Me ha EN-CAN-TA-DO y me alegro de que hayas encontrado el camino del color...
    Aquí en Valencia vamos a tener una semana de color, música y pólvora por cada esquina de la ciudad... pura energía... luego lo quemaremos todo y volveremos a empezar.

    ResponderEliminar
  13. si si. las buenas vibras se transmiten. y rojo? interesante. Optare por decirlo el lunes a ver si paso miexamen. ja

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. AMÉ el post =)yo siempre soy (en mi alma xD) verde no sé por que xD pero amo el rosa y el rojo sobre todo en los labios =)

    Besos Rebeca, que sigas con ese optimismo =)

    ResponderEliminar
  15. umm..¿no tendrá tanto rojo que ver, con la Caperucita Roja de la anterior entrada?..
    Las mujeres vestidas de rojo me gustan, aunque a veces me arrebatan y me acongojan..será que soy demasiado sensible.

    ResponderEliminar
  16. Gracias S, me encanta que me mires con tan buenos ojos.

    RAFAELA estoy en ello, pero con los colores de calma y tranquilidad no me ha ido tan bien.

    L., veamos...lunes rojo, martes naranja, miércoles amarillo, jueves verde, viernes azul, sábado añil y domingo lila, o sea: éxito, creatividad, ilusión, amor, comunicación, intuición y calma.

    Gracias CLAIRE, pues deberías arriesgarte y comprarte algo de ese color, no veas como le sube a una el ánimo, repitiéndose una y otra vez: éxito, éxito, éxito!!!

    JO T. la verdad es que es muy cortito y se lee prácticamente en media hora, el resumen es ese tratar de entrenar a tu cerebro para llenarlo de mensajes positivos.

    APERADOR tal cual, aunque yo he sumado unos cuantos libros más, por si ese no me acababa de funcionar.

    MARIA JESUS lo intentaremos, se supone que pasados 21 días ya estaré practicamente curada y llena de optimismo.

    TRASTO pues a sonreir, a ver si dejo de verlo de una vez todo gris!!

    EL ARTE DE SENTIR tienes toda la razón, algo tan sencillo como una sonrisa implica muchísimas cosas, y todas buenas.

    CAMALEONA envidia me das con las Fallas, yo justo trabajo ese fin de semana, así que ni por asomo me puedo escapar, ays! pero bueno, tú disfruta y quema todo lo malo, que se vaya y no vuelva!!

    PIANTADA ya me contarás como te va hoy con el rojo, pero te auguro que funciona!!

    S BOLEYN AYRES es que no podía ser de otra manera, el verde es color del amor, de la ternura, de las sonrisas tranquilas, de las miradas llenas de cariño y todo eso se desprende de tus posts.

    ARKANGEL es pura casualidad, teniendo en cuenta que la autora del otro cuento es mi amiga. Hablando de tu sensibilidad, no pudo creer que una sonriente y tierna Caperucita Roja, inocente en su versión original, te acongoje.

    ResponderEliminar
  17. Pues si que es contagiosa... mientras iba leyendo he ido sonriendo cada vez más y eso que hoy no es nada fácil sacarme una soonrisa....

    Enhorabuena por tu nueva vida.
    Saludos Bárbara

    ResponderEliminar
  18. No les des ideas a los creativos de Vodafone que nos funden a anuncios je je je. Seguro que Fernando Alonso piensa lo mismo sobre el rojo je je je. Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Gracias BÁRBARA y enhorabuena a ti también por esa sonrisa.

    CLARO de nada, aunque el mérito no es mío, si no del Arco Iris, por cierto, hoy toca naranja.

    RALPH sí seguro que Fernando Alonso esta más que encantado con el rojo, je,je!!

    ResponderEliminar
  20. Pues sí, la alegría, el óptimismo, el buen humor....todo ello es contagioso. El día puede ser muy bueno o muy malo dependiendo de nuestro estado de ánimo. Así que yo prefiero levantarme contenta e irradiar alegría. Es la mejor manera, al menos para mi, de acabar el día.

    Besitos y ole el óptimismo!!!

    ResponderEliminar
  21. Cierto, justo en el momento en que te levantas determinas como será el resto de tu día!

    ResponderEliminar
  22. Si señor!! las risas, el rojo!!
    Yo prefiero el verde y el naranja y como soy abusadora, todos los dias de mi semana son verdes o naranjas!! no doy cabida a mas.
    Radical.

    Mi negro que es supersticioso me tiene prohido decir adíos, ni en una llamadita de teléfono, cada vez que lo digo me corrige.
    " no adíos no, adíos, no, hasta luego!!"

    ResponderEliminar
  23. Yo me quedo con el ROJO, me encanta ir pisando fuerte y repartiendo sonrisas y miradas demoledoras, pensando en que todo va a salir absolutamente bien!

    Tu negro tiene toda la razón, decir ADIÓS es muy triste, suena a que nunca va a haber un nuevo encuentro, mejor un hasta luego o un para siempre.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …