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EXTRAORDINARIO


Esta extraña primavera ha traído muchas cosas, entre ellas aquellos dos días en que se extendieron mantas blancas por los suelos y me entraron ganas de dibujar ángeles tumbada boca arriba y dejarme empapar la cara de copos húmedos que pronto harían que bajara la temperatura de mi cuerpo.
La naturaleza a veces no te deja ganar, te entretiene y te bambalea a su gusto y antojo. Recuerdo haber conducido por la autopista partiendo las ráfagas y viendo como el blanco empezaba a ser lo único visible para mi retina.
A medida que avanzaba la tarde, la tormenta cobraba fuerza, y yo miraba con cara curiosa, sorprendida de ver Barcelona, que siempre le ha besado los pies al mar, ponerse su abrigo de borreguito y silbar fuerte en mi oído, con un aliento frío y cálido a la vez.
Nos quedamos encerrados en el hospital y T se echó a llorar ganada por la impotencia y por el cansancio, en cambio yo esbocé la sonrisa que te trae la aventura, de las cosas diferentes, de los días extraños, y pensaba en las horas que se alargaban y se extendían, en el día siguiente, en lo que se hace en situaciones extraordinarias, en lo bienvenidos que son siempre los cambios.
Pegaba saltitos por el pasillo y me reía, la gente agobiada caminaba arriba y abajo, echando colchones en el suelo, buscando comida como si fueran a acabar todos los víveres. Y yo pensaba en sobrevivir, en cómo sería pasar por unas circunstancias realmente duras, en si yo sería de las que seguirían, de los mejores, de los que no se rinden, aunque sabía que mi cómoda situación, sólo un poco alterada por las circunstancias, pronto se resolvería.
Y así, fue, a media noche, cuando la nieve dejo de caer y los caminos fueron desalojados, volví a casa con los ojos cansados y pensando en el espíritu aventurero que algún día me llevara a donde yo quiero.
Al cabo de unos días, una carta en mi buzón con muy buenas palabras: “gracias por tu entrega, has demostrado ser una gran profesional y estar llena de solidaridad”. La tire a la papelera, las cartas oficiales, nunca han sido de mi agrado, no te conocen, no saben quien eres, son un modelo estándar, repartido para todos, copiado y modificado sólo en el destinatario, y si seguimos allí fue porqué así lo quiso la naturaleza, pero aún así en el fondo me siento muy feliz de haber estado cuando se avecino lo extraordinario.

Comentarios

  1. Es que mi niña es una gran enfermera;)
    A mi me cayó una granizada en el coche que no veas,yo andaba viniendo de la sierra,cuando empezaron a caer rayos y granizos,pero mi cara era de alegría de yujuuuuuuu!vaya entrada de primavera,se reveló contra mi,espero que cuando llegue el verano la arena de la playa no haga lo mismo.
    Un besito

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  2. Pues entonces nos lo tomamos las dos de la misma manera, yuhuuuuu!!! aunque eso del granizo como que a mí me da un pelín más de respeto!!

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  3. Bueno, todo lo que te haga salir de la rutina es bienvenido (al menos en mi caso) y ya si lo provoca la naturaleza y pringa a todos es más divertido (siempre y cuando no sean catástrofes). En esos momentos ves la gente que puede manejar esas situaciones y cuales no. Se averiguan muchas cosas en esos momentos.....

    Besitos guapa!

    P.D: ¿Qué color te tocaba hoy?

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  4. Hoy naranja (ilusión) aunque he abandonado la terapia de los colores porqué el añil y el violeta me deprimían un poquito, con lo acelerada que voy siempre me era imposible aplicarme lo de la calma y tranquilidad y ser como Buda los domingos.

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  5. Tuve la suerte de estar en Barcelona el martes, posterior al lunes de la nevada. Mira que he estado veces durante años, y nunca la habia visto blaannnnca. Queda para el recuerdo.

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  6. aunque sea una carta de agradacimiento estandar, está bien recibir el reconocimiento. Seguramente muchas personas valoran y recuerdan tu presencia y tu ayuda (gente de calle)

    besitos

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  7. Vaya... Qué exagerados son todos aquí en España verdad Rosita? Yo a veces pienso que un poco de movida como la de la nieve o una realmente un poco catastrófica nos vendría bien a todos para dejar de mirarnos tanto el ombligo...

    Aún así, yo disfruté de la nieve como una niña, besos.

    PD: Voy a pegarte un comentario que me dejó hace unos días una chilena encantadora a ver a ti que te parece a mí me dejó bastante tocada y reflexiva, porque hice comparaciones de cómo enfrentaba la vida antes cuando vivía en vzla y cómo la enfrento ahora que me he mal acostumbrado a la quietud.
    ------------------------------------------
    Lila.. hace rato que no estaba por estos lugares , ya lo habrás comprobado al entrar en mi blog de sueños y miradas , que luego de que me ha mordido el perro no he vuelto a escribir y no porque los sueños se me hubiesen acabado y no porque hubiese dejado de mirar.. simplemente porque he estado ausente, ausente de mi misma envuelta en el cotidiano del día a dia.. me has preguntado como estaba.. bueno con estos movimientos de la tierra de mi pais he estado desconsolada, tanta y tanta gente aterrada , tantas lágrimas que se han visto, por cierto también he visto a quienes tienen las ganas lindas de salir a delante , pero sabes Lila? , es extraño ir a dormir y que cada cinco minuto se te mueva el colchón, algunos optan por salir corriendo.. yo me quedo en la cama de todos modos alerta por si el remezon se hace muy largo y hay que salir de la casa... mi pais se levantará.. aunque confieso que es para mi raro ver en las calles a los militares con sus grandes armas abrazadas en el pecho.. me genera una sensación de inquietud que busco remediar ayudando.. un abrazo desde el otro lado del mundo, donde la tierra se está sacudiendo.

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  8. Creo que sí, que nos hemos acostumbrado a que nos lo solucionen todo y hacemos un mundo de tragedia de algo que hace unos años era lo cotidiano.
    Es verdad que cuesta perder las ventajas adquiridas, pero no creo que perderlas provisionalmente sea malo, sino lo contrario: nos enseña a valorar lo que tenemos.

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  9. mira en badajoz más de medio metro de granizo q se qdo ne las calles, más q hielo para la bebida, esta es para las calles

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  10. "me siento muy feliz de haber estado cuando se avecinó lo extraordinario."

    (lo suscribo, excepto en lo meteorológico)




    biquiños

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  11. Suena a aventura.. Esas situaciones se pueden vivir con excitación positiva cuando sabes que es cuestión de un par de días, que luego volverás a tu vida cómoda y normal, como bien has dicho..
    La verdad es que tiene que haber sido una buena experiencia...
    Besitos.

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  12. Pues me ha encantado como lo has narrado. A mí no me gusta la nieve en zonas donde no suele hacerlo, pero me he quedado pensando en qué grupo estaría yo, en los que tiran, o en los que se dejan arratrar en una situación de caos real...

    Besos vecina!

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  13. Aquí ya va la 7 o la 8 nevada la temporada invernal y ya estoy hasta los mismisimos. No es por que no me guste, es que aquí la nieve tarda una semana en derretirse por lo menos, y bajas a la calle y ves un tochón de 10 o 12 centímetros sobre el coche, las puertas no se abren, las lunas heladas y encima ponte a quitar la nieve con el frio que hace y con lo helada que está. jajajaa pero bueno, no todos los días nieva no?

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  14. Lo digo siempre pero por si se te olvida
    Escribes genial.
    Si eres igual de buena en tu profesión, estoy seguro que esa carta, aunque sea un modelo estándar ha dado en el clavo.
    A veces se da en el clavo sin saberlo
    Un abrazo!

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  15. Estamos tan anestesiados social y emocionalmente que cualquier cosa extraordinaria (como tu bien dices)en general, hace que la gente pierda su seguridad y se venga abajo.
    Yo creo que la gente se ha acostumbrado tanto a lo cotidiano y normal (la palabra que mas odio), que en realidad no saben quienes son y lo que serían capaces de hacer, pero prefieren seguir con sus placidas y lineales vidas..al ser humano de hoy..le falta valentía..

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  16. ¡JO! a mí también me pasa algo parecido, ante una situación fuera de lo común, más bien es como si me emocionara... si fuera psicóloga te diría que tienes una cognición extraordinaria.

    Besicos!

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  17. Que fuerte el lunes de nieve que tuvimos en Barcelona eh?? A mi me pasa como a ti, me encanta salir de la rutina, y nieve en Barcelona es salir de ella, o algo que no se ve todos los dias no??

    Besos!

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  18. TITANIC creo que esto no ser repetía desde hacía diez años, porqué recuerdo haber ido a trabajar también un día en condiciones extraordinaria, pues sí nos queda para siempre para el recuerdo.

    RAFAELA claro que sí, sólo que a veces me gustaría que los que están arriba se acercaran un poquito más a los que estamos abajo y supieran de verdad lo que hacemos.

    LILA tienes toda la razón, siempre he pensado que vivimos demasiado cómodos y que en seguida nos asustamos por nada, el comentario de tu amiga me lo reafirma. Pienso muchas veces en Haití y en Chile y en esa terrible sensación de perder todo de la noche a la mañana, pero que aún así, aún te queden ganas de seguir.

    MARIA JESUS lo que me irrita a mí a veces, es lo pronto que olvidamos la suerte que tenemos, lo poco que valoramos las cosas y lo rápido que nos arrojamos a la tristeza y a la infelicidad pudiendo disfrutar al máximo.

    EVA, ya lo decía S., si es que el granizo a mí me da como un poco más de miedo, que te pueden salir unos chichones!!!

    ERRANTE, me gusta tu nuevo nombre, es que lo extraordinario sucede tan pocas veces que más vale disfrutarlo.

    CLAIRE de alguna manera fue divertido, me encanto ver todo vestido de blanco y pensar en el peligro de la conducción ¡en el fondo soy una temeraria, ji,ji!

    NADIA pues yo creo que las chicas como nosotras, somos de las que siempre pensamos en tirar para adelante, así que las situaciones extraordinarias no iban a ser una excepción. ¿así que lo pasaste mal el día de la nieve? ¡pobre vecinita mía!

    EL ARTE DE SENTIR ¡Si es que a quién se le ocurre vivir donde vives! pero y lo bonito que esta todo ¡anda no te quejes!

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  19. YANDROS tú siempre tan zalamero, ji,ji! muchas gracias, no esta bien hablar de uno mismo pero si aceptar los reconocimientos, así que sea oficial o no, tal vez no debería haber echado a la papelera la carta.

    ARKANGEL a veces no se trata de la valentía de romper la rutina, si no de la valentía de saber vivir feliz, de hacer de cada día un nuevo día (sí, ya veo, se nota lo de mis libros de autoayuda, ja,ja). Es cierto, que en seguida cualquier tontería nos hace venirnos abajo por un exceso de comodidad sobre la cual tal vez deberíamos reflexionar.

    PENSADORA ¡si ya lo sé yo que tú eres de las mías! ante la adversidad valentía y ante lo negativo a seguir pa lante ¿o no?

    TRASTO pues sí, yo me quede en el hospital, pero mi hermano se quedo tirado en Sants desde las 16 a las 23 que llego a casa de mis padres.

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  20. Es lo que tienen estas cosas, cada uno se muestra tal cual es, a unos les entra la depre y otros se adaptan a la situación, cuestión de supervivencia. Saludos.

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  21. RALPH así es y precisamente esas decisiones y esas actitudes son las que determinan nuestra personalidad y la valoración que hacemos de la vida.

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