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Mostrando entradas de octubre, 2009

ALGUNOS HOMBRES INÚTILES

Esto no es un ataque personal contra los hombres ¡para nada! ¡disfruto, me encantan, me enamoran y me derrumban los individuos del sexo contrario! Este es sólo un ataque personal contra algunos hombres inútiles. Un hombre inútil es aquel que en lugar de crecerse contra la adversidad, gimotea y se derrumba, se queda esperando que su maravillosa esposa le solucione la vida hasta en las decisiones más simples y olvida a menudo que tiene dos manos, dos piernas y un gran cerebro para hacer esas cosillas.
Mi padre es de esos inútiles (y que conste que lo digo con todo el cariño del mundo), pero nunca ha tenido que hacer ningún esfuerzo más allá de su trabajo gracias a la devoción incansable de mi madre. Ahora que tiene pintada una “ele” enorme en la barriga desde que la semana pasada su cirujano, aficionado al punto de cruz, se decidiera a abrirlo en canal y revolverle un poco las vísceras, su punto de inutilidad ha llegado a los extremos.
“tu madre trabaja mañana ¡alguien me va a tener que c…

LA DUCHA COMUNISTA

A pesar de la sonrisa que se me ha pintado en los labios al ver al presidente de una nación hablando de esa manera, en el fondo, sé que tiene algo de razón. Mi lado derrochador me llena de pereza cada vez que tengo que pensar en la ecología. Los problemas del mundo siempre nos parecen lejanos, como meras ideas que le dan, a los que gobiernan de que hablar, aunque las campañas basadas en el poder de los pequeños gestos están cargadas de razón.
En estos días en que mi estado de nervios ha pasado a ser un continuo revoltijo en mi estomago, he puesto el tapón en la bañera y la he cargado con tantos litros de agua como cabían, he regulado la temperatura para que esté bien templadita y he echado chorros y chorros de un jabón con aroma a lavanda, espliego y romero. Sumerjo mi cuerpo y dejo de respirar bajo el agua una y otra vez, disfruto con la espuma, y en cuanto noto que el agua se enfría vuelvo a abrir el grifo para devolverle esa temperatura cálida. Creo que he pasado más de una hora ahí…

TRECE HORAS DE ESPERA

Las esperas en los hospitales se hacen eternas. Ayer me pase 13 horas sentada en una salita junto a mi madre, y dos de mis tías, hermana de mi madre y hermana de mi padre, y de rebote con mi hermano, que afilaba su ironía para ir haciendo chistes médicos que pondrían de un humor terrible a cualquiera.
El cielo empezó a llorar y yo creo que lo hizo por mí, por esas lagrimas que no me salen después de tantos días de ansiedad, y también porqué todo esto necesita una limpieza.
Descubrí que las esperas no siempre son inútiles, charla tras charla con aquellos pedacitos de mi familia recuperé parte del pasado, me acerqué un poquito más a su forma de entender su vida, ellas no entienden: la soledad, el egoísmo, el ir y venir sin rumbo de las personas de hoy en día, ellas sólo hablan de su lotería personal, de haber encontrado aquello que buscaban, aunque desde fuera parezca simple. Recordé las palabras de mi tío (marido de mi tía P), el domingo por la tarde cuando comíamos todos juntos: “si me …

AJUSTANDO PIEZAS

He estado una semana totalmente desaparecida. La vida real tiene más exigencias a veces de las que una puede afrontar, pero bueno, poquito a poco y con calma se acelera un poco el motor y se vuelve a recuperar un ritmo correcto para ir asumiéndolo todo.
En realidad he estado ajustando piezas, caminando hacía lo predecible, confirmando mis sospechas y volviendo a convertirme por siempre y para siempre en Bridget Jones.
Rescaté la sabiduría de quererse uno mismo, y la costumbre de poner en la balanza lo bueno y lo malo, sumé momentos de felicidad con momentos de infelicidad, y sorprendentemente ganaron los segundos, así que fruncí el ceño y esta vez fue la razón la que se puso dura, no dejo emitir ni un solo latido a mi corazón y así llevó a cabo la acción tantas veces meditada.
Un año me ha servido para confirmar que Toto sí era Tonto, que huía del compromiso y que era conciente de hacerlo, que me quería pero no lo suficiente para darme aquello que yo pedía, y entre disgusto y disgusto, l…

CORAZONADAS

Ya no me fío más de mis corazonadas ¡nunca aciertan! Siempre pensando en la visualización y todas esas cosas y al final a saber por qué acabo desviada a la izquierda en lugar de la derecha.
Estuve dando largos paseos por las playas de Sitges haciendo tiempo para que empezara la película del festival.
Es extraño, pero siempre que regresas a un sitio parece que vuelves a descubrirlo, o al menos en mi caso la lluvia de recuerdos me dejo satisfecha y encima creé, por mi propia iniciativa, uno nuevo al lado de cada esquina que recorría. Ahora pensaba en mí escalando entre las rocas con unos zapatos de tacón y unos tejanos ceñidos que me hacían aguantar la respiración, tratando de cazar un cangrejo aún a riesgo de caerme y golpearme en la cabeza, mientras la iglesia que siempre saluda al mar se mantenía erguida y distante soportando el espectáculo.
La gente pasaba entretenida con lo suyo: motos acuáticas dejando estelas, yates de lujo, casitas adosadas rodeadas de maleza, caras rellenas y sati…

VIVIR INCOMPLETO

Ya he conocido unas cuantas personas maravillosas, no personalmente, pero si de oídas y me quedo con lo que han dicho porqué han conseguido revolverme algo dentro, algo que a veces se me olvida que existe, y ahora me siento culpable, culpable de tener esa misma opción que ellos tienen y aún así no ser tan maravillosa.
No siempre podemos elegir, a veces, hay cosas que nos vienen dadas que debemos aceptar aunque impliquen una lacra para toda la vida.
Había una chica una vez con un tumor en la cara, un tumor que con el paso de los años fue creciendo y creciendo, invadió su nariz, su cara y su rostro quedó tan difuminado y deformado que los otros niños del colegio, impulsados por esa crueldad sin limites que a ciertas edades nos hace incapaces de ponernos en el lugar del otro, no paraban de reírse de ella. Sin embargo, ella no se rindió, una exéresis la dejo sin boca, sin nariz y empezó a usar una máscara como el fantasma de la opera, luego vinieron las 40 operaciones que reconstruirían su …