
Una vez alguien planteó que no era posible amar a dos personas a la vez, supongo que debía ser algún cristiano ferviente convencido de que el amor perdura más allá de lo bueno y de lo malo y que por tanto una vez instauras tu compromiso ya no volverás a amar a nadie.
Yo hoy me sigo planteando la duda de sí es posible. Supongo que depende de lo que cada uno entienda por amor y las acciones que se imponga para demostrarlo.
“Toc, toc” latiditos está haciendo presión en mi pecho, cree querer a dos personas a la vez, aunque he tratado de convencerlo por todos los medios de que eso no es posible.
Pero latiditos insiste, se debate entre el pasado de algo que jamás termino y tuvo tiempo a ser idealizado y lo nuevo, lo presente que poco a poco ha dejado que le quieran a ratitos.
Visto así eso todavía no es amor, ese requiere absoluta exclusividad y dedicación, latiditos sólo está encaprichado, esta evaluando los pros y los contras y decidiendo que es el que más le conviene, o si a caso no le conviene ninguno de los dos.
Mira, el cine no para de dar ejemplos. Un día la mujer feliz y casada cae rendida a los pies de alguien que vuelve agitar su corazón como nunca, pero..., porqué como siempre hay un pero, toda esa ilusión del principio acaba siendo una tortura para ella misma, que aunque sigue convencida de que ama a los dos, en uno u otro momento se ve obligada a elegir y puede ser que: a) se de cuenta que amaba a su marido y ha sido una tonta al dejarse seducir o b) se de cuenta que el amor despareció hace tiempo y ahora merece vivir esa aventura que le brinda la vida.
No, no se pueden querer a dos personas a la vez, porqué cuando quieres el resto desaparece. Sí puedes encariñarte con: dos, con tres, con cuatro y con todas las personas que quieras.
Yo hoy me sigo planteando la duda de sí es posible. Supongo que depende de lo que cada uno entienda por amor y las acciones que se imponga para demostrarlo.
“Toc, toc” latiditos está haciendo presión en mi pecho, cree querer a dos personas a la vez, aunque he tratado de convencerlo por todos los medios de que eso no es posible.
Pero latiditos insiste, se debate entre el pasado de algo que jamás termino y tuvo tiempo a ser idealizado y lo nuevo, lo presente que poco a poco ha dejado que le quieran a ratitos.
Visto así eso todavía no es amor, ese requiere absoluta exclusividad y dedicación, latiditos sólo está encaprichado, esta evaluando los pros y los contras y decidiendo que es el que más le conviene, o si a caso no le conviene ninguno de los dos.
Mira, el cine no para de dar ejemplos. Un día la mujer feliz y casada cae rendida a los pies de alguien que vuelve agitar su corazón como nunca, pero..., porqué como siempre hay un pero, toda esa ilusión del principio acaba siendo una tortura para ella misma, que aunque sigue convencida de que ama a los dos, en uno u otro momento se ve obligada a elegir y puede ser que: a) se de cuenta que amaba a su marido y ha sido una tonta al dejarse seducir o b) se de cuenta que el amor despareció hace tiempo y ahora merece vivir esa aventura que le brinda la vida.
No, no se pueden querer a dos personas a la vez, porqué cuando quieres el resto desaparece. Sí puedes encariñarte con: dos, con tres, con cuatro y con todas las personas que quieras.
Primero hay que echar un vistazo rápido al envoltorio y decir “creo que me quedaré con éste”, luego hay que probarlo y conocer del interior de la caja, y luego como cualquier buen producto “si no queda satisfecho, después de los 15 días de prueba, le devolvemos su dinero”, aunque en el caso del amor, es posible que la compensación económica no valga la pena, eso habrá que preguntárselo al corazón, que bien se siente aliviado y libre para volver al supermercado o bien se ha vuelto a quedar apenado buscando la estantería de los bombones para satisfacerse de otra manera mientras se siente preparado para volver a otear todos los productos. Y si después de los 15 días de prueba, después de poco pensarlo dices: “me lo quedo”, entonces muy probablemente a partir de ahí empiece el amor.
Si él volviera volvería a amarlo. Si él quisiera borraría el pasado. Pero mientras transcurro por el limbo dejo que latiditos siga encaprichado.

















