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LA MUJER FRÍVOLA


Se acaba el año ¡oh, yeah! Y creo que he empezado a dejar el patetismo al lado. Me estoy convirtiendo en esa mujer que yo quería: frívola, despreocupada, segura de sí misma, perfecta en sus manías y disfrutando del buen sexo y del buen vino ¿qué más se puede pedir? Atrás quedaron aquellas bragas con agujeros de cuando conocí a Toto (la suerte de la sorpresa ¡siempre, siempre te pilla desprevenida!).
Quizás me he vuelto hasta un poco simpática y más atrevida, dejando atrás mi cara de “mal olor” que consiste en bajar las cejas, arrugar la nariz y torcer la boca hacía la derecha, señal inequívoca de mi desprecio hacía todo lo superfluo (¡qué bruja me siento!).
Una semana de vacaciones esta sirviendo para poner a punto todas mis endorfinas, las muy vagas por fin se han manifestado y se ha puesto todas a chillar como locas (una verdadera revolución hormonal): “¡por qué sí! ¡por qué tú lo vales! ¡nena, te queremos!” y yo me descorcho el vino blanco que tengo guardado en la nevera y dejo que me entré el mareo entre sorbito y sorbito y aún mis neuronas aciertan a decir: “¡esto es vida, sí señor, sí señor!” Me pongo a bailar como una zombie sobre la alfombra roja y mis pies me recuerdan que los zapatos de tacón me están matando, pero que cuando esta mañana he pasado por esa obra y me han vuelto a chillar: “¡ole, por la mujer española” me he dicho también: “¡pues qué viva el tacón y si me estiro hasta la peineta!.”
Me siento en el restaurante italiano de debajo de mi casa con dos amigas, y el chef ya me mira como si me conociera de toda la vida, esta pensando: “es la chica independiente que vive arriba ¿por qué andará tan sola?”, me ha visto toda una semana subiendo y bajando cajas, con mi fuerza, demostrando que soy autosuficiente. El mastín enorme de color marrón que siempre franquea la puerta, eterna compañía del chef, me ha dedicado una de sus miradas tristonas, sé que vamos a ser amigos.
T y R discurren sobre la vida, T está triste porqué ha suspendido un examen, hago gárgaras con el lambrusco, R ha hecho el mismo examen y tampoco le ha ido maravilloso, pero se lo toma con calma, es de las mías, sabe que una vez suceden las cosas sólo nos queda sacar lo positivo. T se pone a llorar ¡es muy sentimental! Y me he dado cuenta que las personas más alegres y que parecen más felices son las que están más tristes por dentro, T lo está. Lo quiere absorber todo con su cariño y estira las manos y busca y busca, y yo le doy un poquito de mi dedo, y le suelto palabritas, pero ella sigue triste. “Un examen no es nada TT desempaña sus ojos llenos de lagrimas y nos mira a R y R y le digo que va a tener que cambiarse el nombre si quiere ser nuestra amiga, sonríe y pasa sus puñitos por sus mejillas pálidas y suelta: “Estoy tan contenta de haber encontrado por fin personas como vosotras, que me entiendan tan bien, con las que se puede contar...” Devoro mi pizza Bismarck y voy pensando poquito a poquito: “y yo que quería ser una mujer frívola, estar graciosa en su justa medida, ser egoísta, y resulta que no, que soy todo eso y un poquito más, soy amiga de mis amigos, no importa el tiempo que lleven en mi vida y de forma tonta, creo que por eso todavía no me han salido las arrugas, porqué todavía abro mucho los ojos para poder verte bien y saber lo que sientes, lo que piensas y decirte que siempre puedes contar conmigo”.
La mujer frívola vuelve a su casa y se mete en esa cama enorme de matrimonio, abraza su almohada y deja que su mente divague y divague, entra en conflicto lo que quiere ser y lo que es, quiere estar sola pero contigo, quiero no sufrir pero vivir, quiere ser frívola pero tierna, quiere ser buena pero mala...una nueva vuelta a la cama y un sonido nocturno que llega de lejos: estamos justo encima de la cuerda manteniendo el equilibrio y creo que nunca podré traicionar a mis principios.
Te quiero T, te quiero Toto, te quiero mama, Te quiero Tico, te quiero Pepo, os quiero primos del 1 al 22, te quiero Ro, te quiero Ra, te quiero M, te quiero P, te quiero G... Nunca voy a saber estar sola, siempre vais a poder contar conmigo, la mujer frívola sólo aparece a ratitos.

Comentarios

  1. Muy bueno, Rebeca...me has hecho sonreir.
    ¿Estás cambiando de estilo? ¿o es que es más puro todavía?

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  2. Pues mejor que solo aparezca a ratitos, no?' así tienes un poco de cada una....

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  3. Rebeca:

    Te queremos todos.

    Que bueno que ya finaliza el año ;-D Esperemos que lo podamos finalizar de buena manera.

    Te dejo un abrazo mi querida amiga.

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  4. Una pizca de frivolidad de vez en cuando no viene nada mal...jeje. Ojalá se pudiera elegir cuando ser frívola, para relajarnos cuando algún tema nos incomoda o hace sufrir.¡¡Y ya de viernes tarde jejeje que disfrutes de tu finde, frívolo o no!!

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  5. al leer sobre tus amigas recordé que hace un tiempo me di cuenta que tener amigos de alguna forma es tenerlo todo!

    frivolidad a ratitos está bien, frivolidad siempre creo que no ... en too caso la mujer frivola se asemeja mucho a la descripción de mujer moderna ....

    saludos y disfruta lo que queda del año!!

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  6. Cuando empecé a leer acerca de tu propósito de ser frívola ya tenía preparado el comentario: "quieres ir a contracorriente de lo que creo que eres"
    Pero al final has vuelto tu solita a sincerarte contigo misma
    Eres una crack escribiendo. Si tus escritos fueran frívolos, este no sería una de las ventanas favoritas del caos.
    Un abrazo

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  7. Hola querida Rebeca, espero que estés bien, te dejé un pequeño obsequio en mi blog.

    Un abrazo

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  8. Se puede ser frívola y tierna, sólo son las dos caras de la misma moneda (que eres tú)

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  9. MARIA JESÚS lo estoy pensando seriamente, creo que se trataba de un cambio de estilo pero al final uno acaba volviendo a lo de siempre.

    ARTABRIA pues sí, mientras las dos estén perfectamente controladas: la tierna, la frívola...no me gustaría acabar como Mr Jekyll y Mr Hyde.


    JAVI ya se acaba el año, sí señor ¡ha pasado tan rápido! pero estoy convencida que se acabará genial, al menos el mío en familia.


    CLAIRE este fin de me ha tocado la versión tierna, pero sí, a veces, sobretodo en esas cosas que me hacen sufrir me encantaría sacar la versión 100% fría.

    FAFFY ¡pues esa mujer moderna da un pelín de miedo! pero bueno, me encanta su estilo para los malos momentos, y como bien dicen: quien tiene un amigo tienen un tesoro.

    YANDROS al final uno cae en lo inevitable, volver a lo que es uno y sentir como siempre lo ha hecho, cambiar de estilo a ciertas alturas es realmente dificil.

    ROMAYRIS muy bien, más que bien estoy. Ahora mismo me voy a por el obsequio ¡con lo que me gustan estas cosas!

    CAMALEONA supongo que uno tira de un estilo o de otro en función de las circunstancias.

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  10. "tu cara de mal olor..." jajaja

    pues esa "femme fatale" a ratitos, no esta mal que salga de vez en cuando, no?

    bss

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  11. Ay Rebeca, como me gusta ese espíritu. Espero llevarme uno parecido cuando empiece mi andadura sola.

    Siempre serás amiga de tus amigos, eso se nota con sólo leerte. Eres una magnífica persona, nunca lo olvides.

    Besitos!

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  12. Hola, Rebeca, hacía tiempo que no me pasaba por tu blog, no por faltas de ganas, sino más bien por falta de tiempo, pero veo que hay cosas que no cambian y que mejoran como los buenos vinos.
    Aprovecho la ocasión para desearte que pases un lindo día.
    Un rampybeso enorme.
    ps. Como dice sting Be yourself, no matter what they say.

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  13. S. yo me preferiría templadita, pero bueno tampoco esta mal pasar de un extremo a otro.

    YOPOPOLIN lo de mal olor es por lo de arrugar la nariz cuando algo no me gusta , no sé porqué tengo esa mala costumbre, se me pone una cara feísima.

    GABI ¡qué me pongo roja, mujer, si me piropeas así! estoy convencida que vas a disfrutar un montón con tu nueva experiéncia, al prinicipio es un poquillo durillo por eso de estar siempre sola: para cenar, para comer, para dormir... pero al final uno se acostumbra y se encuentra en su salsa, y va gritando por ahí: "¡ey, mundo, ni se te ocurra molestarme!"

    RAMPY a mí me pasa igual, me gustaría tener mucho más tiempo para pasearme por todos los rincones que me gustan, pero cada vez encuentro más cosas que leer y al final me tengo que conformar con pasearme de vez en cuando por vuestras casitas, eso sí, Rampy, siempre, siempre te tengo presente y en mi corazoncito, para mí sigues siendo el rey de las palabras. Mua!

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  14. Buenísima entrada. Viva la frivolidad en su justa medida!! Ya me gustaría a mí ser capaz de frivolizar un poco más...estoy intentando aprender...

    Enganchan tus letras...

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  15. CDESPACIO eso mismo me pasa a mí, que trato de ser frívola y casi no lo consigo, como he dicho, sólo, sólo a ratitos.

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  16. Es bueno que la mujer frívola aparezca a veces, pero es mucho mejor saber que tan solo se es lo que uno quiere ser.
    Escribes muy bien. Muchos saludos desde Copenhague.

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  17. Copenhague! jo qué envidía! llegada a una edad supongo que lo mejor de todo es poder ser exactamente lo que una desea ya sea frívola o otras cosas tremendas y menos tremendas que se me ocurren, eso sí siempre fiel a tus principios.

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  18. Seguro que a ti tamb´´ien te quieren!!
    Porque tu lo vales nena!!!

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  19. Eso quiere creer! aunque a veces el mundo parece que me dé un poquito la espalda! Será...!!!

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