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TRECE HORAS DE ESPERA


Las esperas en los hospitales se hacen eternas. Ayer me pase 13 horas sentada en una salita junto a mi madre, y dos de mis tías, hermana de mi madre y hermana de mi padre, y de rebote con mi hermano, que afilaba su ironía para ir haciendo chistes médicos que pondrían de un humor terrible a cualquiera.
El cielo empezó a llorar y yo creo que lo hizo por mí, por esas lagrimas que no me salen después de tantos días de ansiedad, y también porqué todo esto necesita una limpieza.
Descubrí que las esperas no siempre son inútiles, charla tras charla con aquellos pedacitos de mi familia recuperé parte del pasado, me acerqué un poquito más a su forma de entender su vida, ellas no entienden: la soledad, el egoísmo, el ir y venir sin rumbo de las personas de hoy en día, ellas sólo hablan de su lotería personal, de haber encontrado aquello que buscaban, aunque desde fuera parezca simple. Recordé las palabras de mi tío (marido de mi tía P), el domingo por la tarde cuando comíamos todos juntos: “si me tocara la lotería me iría viajando por cualquier parte del mundo donde fuera temporada de setas, para ir a recogerlas”, me entró la risa, pensé: “¡será freaky!”, pero luego vino a mi mente la forma en que disfrutan los días de otoño, mis padres, mis tíos, subiendo por una montaña húmeda, rebuscando a los pies de los árboles, compitiendo por el que encuentra más: rovellons, pies de cabra, fredolics...y supe que ellos sí sabían ser felices, sin tantas pretensiones, sin tantos sin sentidos como otros íbamos añadiendo a la vida.
Mi padre salió adormilado, con una mascarilla en la cara, sin vernos a pesar de los gestos que le hacíamos con insistencia. Durante años hemos estado más lejos que cerca, su hermana me decía lo mismo: “es muy bueno, pero luego tiene ese carácter que hace que no le puedas tener confianza”, y yo dije: “por eso tuvo el infarto” (porqué se lo calla todo, porqué no habla). Y a pesar de esa relación, en la que ni una sola vez nos habíamos sentado a hablar ante una mesa para contarnos que era de nuestra vida, que nos preocupaba, ahora que las cosas se torcían yo estaba allí y él confiaba en mí, y aunque él nunca habla, sé que cuando antes de la operación vio mi cara llegando justo un minuto antes de que se fuera por el ascensor, diciendo: "estamos aquí", sus nervios se calmaron y sintió que todo iría bien. Y sé que a través de mi madre, se preocupa por mí, que no entiende porqué mi vida es tan desastre, que quiere que sea feliz y que sufre cuando ve que vuelvo a tener empañados los ojos o la mueca torcida en la boca.
Mire a mi tía, hablando también de sus sentimientos: “cada uno es como es, adaptamos un rol que nos ayuda a lidiar con el problema, aunque el problema está ahí, nuestro problema de comunicación, pero después de tantos años nos es imposible cambiarlo, nos da pereza” “sí, a estas alturas uno acepta que cada uno es como es” “Perdonamos tantas cosas por ser cada uno como es...”
Miro el reloj, trece horas de mi útil espera, horas para disgregar la vida en general, tu vida, mi vida, su vida, y para saber que incluso cuando el cielo llora no estoy sola, sigo teniendo el amor más incondicional, el de mi familia.

Comentarios

  1. Ya tenia ganas de coger podio, se está poniendo la cosa difícil.
    Siempre se vuelve a la familia a lo largo de la vida, es una relación elástica, te alejas te alejas te alejas y luego cuando todo se torna oscuro zás! vuelves en un plis a acercarte a aquellos que nunca te fallan.
    Leyéndote se me ha ocurrido que en nuestra generación, la generación de la globalización y la información al minuto nos sobra información inútil y nos falta información necesaria.
    Lo llamaré Teoría Energética de la Información: "La información, si se pudiera medir en unidades, sería constante, otra cosa es la calidad de la misma"
    Pensaré y escribiré sobre ello.

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  2. Puff. Rebeca, tienes una forma de contar las cosas que eriza el vello a cualquiera. Más aún, si lo que cuentas, no es para menos.

    Es todo un misterio conocer como piensan miembros de tu familia, queridos desconocidos. Gente que has tenido tan cerca toda tu vida, te has acostumbrado a ellos y que ¡no conoces!

    Me alegro que esas trece horas hayan sido, más que de espera, de esperanza.

    Un abrazo.

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  3. YANDROS entiendo lo de que nos sobra la información inútil, no hay más que darse una vuelta por internet, pero eso de que nos falta la útil, yo creo que la tenemos, pero somos incapaces de usarla como es debido.

    CAPITÁN sí han estado bien aprovechadas. Siempre he pensado que tener a personas cerca no implica conocerlas, en mi caso, así ha sido con mi padre, aunque sepa que eso no varia el sentimiento de unión que siempre existira.

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  4. Trece horas de espera, en ocasiones, son lo suficiente para entender la vida de una persona.
    Cordial saludo.
    Adoyma.

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  5. ADOYMA así es, curiosamente en esas trece horas, en las que suponíamos que todo iría bien, desmenuzamos la vida de mi padre, analizamos sus conflictos y le perdonamos muchas cosas.

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  6. Yo estoy tan a acostumbrada a que mi familia "esté ahí" que a veces se me olvida lo importantes que son, y me doy cuenta de que debo preocuparme más por ellos y hacer más cosas por ellos.Hablar más. No es que sea una pasota, pero que por ejemplo, echo la culpa al ritmo de vida y a todos los quehaceres por no visitar a mis tias más a menudo, y eso no vale. Besitos.

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  7. CLAIRE lo bueno de la familia es que aunque no los cuides como los amigos, sabes que no van a desaparecer, que estarán siempre.

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  8. Hola Rebeca! Acabo de descubrir tu blog por casualidad y me he suscrito, creo que soy la nº 100!! (das algún premio?? :P).
    Hace poco tuve un pequeño accidente que me dio la posiblidad de recordar lo importante que es la familia, y lo arropada que me sentí en cuanto mis padres acudieron a mi auxilio. Supongo que eso es algo que desde niña llevamos grabado a fuego...
    Besos y felicidades por tu blog! Te dejo el mío por si quieres pasarte:
    http://bitacoradeunasoltera.blogspot.com

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  9. YO ¡realmente debería haber un premio como lo del pasajero número 100 y todo esto! aunque le debo unos cuantos a algunos de los que andan por aquí, así que creo que empezaré a concederlos todo de golpe.

    Un poco triste que nos demos cuenta de lo importante de la gente que nos rodea cuando las cosas andan torcidas.

    Me voy a dar una vueltecita por tu espacio.

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  10. Pues sí chica, en los momentos más difíciles, haya pasado lo que haya pasado siempre están ahí, aunque muchas veces no entendamos lo que piensan o lo que hacen. Se lo que sientes, hace una semana pasé por lo mismo que tú y después de pasar muchas horas entre esas paredes me diguen pareciendo extrañas y desoladoras. suerte

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  11. Siempre he pensado que lo que de verdad une a las personas son los malos tragos pasados en comunidad. Y, sí, la felicidad está en las pequeñas cosas: buscar setas, una charla familiar...

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  12. EVA la verdad que los hospitaler no son los mejores lugares del mundo, pero bueno, te llevan a replantearte unas cuantas cosas, tanto cuando lo vives desde dentro como cuando lo vives desde fuera.

    MARIAJESUS por eso hasta de lo malo se puede sacar algo bueno dentro de lo que cabe. A pesar de todo mi tío sigue siendo un poco freaky ¡un montón de millones y él a buscar setas!

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  13. No hay mejor refugio que la familia, cuando me siento muy triste o deprimida por algo suelo ir al regazo de mi madre quien me transmite toda la paz del mundo al tiempo que acaricia mi cabeza, claro, no acostumbro a decirle que me siento triste para que ella no se sienta mal pero es mi terapeuta personal favorita.

    Saludos, espero que hoy hayas avanzado un paso con respecto al dia de ayer.

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  14. ROMAYRIS claro, cada día que pasa es un día menos de sufrimiento, o al menos eso pienso yo, me da tiempo de mirar las cosas con calma y de darle tiempo a las lagrimas que todavía no han aparecido para que se decidan a no aparecer.

    Mi madre no me coge en su regazo, me da un golpecito y me dice: "tú no te preocupes". Pues eso, yo no me preocupo, que venga lo que sea.

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  15. no sé si habrás oído el dicho "a los amigos los eliges,a la familia,no"
    en fin,que la familia siempre estará allí..
    cierto que se pasan temporadas de distanciamiento,pero es en los momentos difíciles dónde se ve el apoyo y el ánimo que te pueden dar...
    A veces crees conocer a una persona y en realidad descubres que sabes muy poco de ella...
    espero que este duro trance haya servido para comprender mejor a tus seres queridos....
    besos

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  16. hoy has sacado unas pequeñas lagrimitas de mis ojos niña (esto no se hace)
    Has hecho que recuerde cuando mi padre se puso malo,y yo le decía que no se podía ir aún,que se quedara a mi lado.
    Y eso que yo nunca hablo.
    Y menos mal que sigue ahí,vivito y coleando,escondiendo las galletas para que mi madre no se las vea.
    Rebe un beso,se me ha hecho un nudo en la garganta.
    Espero que todo vaya bien.

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  17. KPA los entiendo y los respeto y hace que los quiera también un poco más. Gracias.

    S., nada más lejos de mi intención hacerte llorar! la culpa la tiene esta mala semana que me esta poniendo sensiblera. Que tierno que tu padre volviera a esconder las galletas, tú también has conseguido revolverme el corazón.

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  18. Hay tantas pequeñas cosas que no valoramos que cuando dejamos de disfrutar de ellas le damos su justa medida en forma de añoranza, pero bueno, el ser humano es así. Saludos.

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  19. Tienes razón Rebeca. La línea que nos une a nuestra familia por más difuminada que parezca estar esta ahí...con sólo algo de tiempo podemos descubrir lo unidos que podemos llegar a estar.

    Te entiendo perfectamente, porque áltimamente me ha ocurrido que he estrechado lazos con un tío mio que pensé que no tenía nada en común con él. Y por circunstancias de la vida y tras compartir varios momentos he descubierto que conecto muy bien y que podemos hablar de muchas cosas que con mis padres sería impensable.

    Espero que tu padre esté mejor y seguro que aunque vuestra relación sea así el nexo que os une es muy fuerte.

    Besitos!

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  20. RALPH a veces somos estúpidos aunque en el fondo siempre acabamos dandonos cuenta de como son las cosas y aprendemos a valorarlas.

    GABI es extraño que ciertas circunstancias te ayuden a descubrir a personas que tienes tan lejos y a la vez tan cerca. Gracias por el apoyo, todo esta bien.

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  21. ¡JO! cuánta razón tienes. El tiempo que se gasta al lado de la familia nunca es inútil. Esas personas que a veces nos parecen tan lejanas son en realidad nuestro pilar fundamental.

    Por otro lado. Lo de encontrar la felicidad... o más bien, darle un valor a nuestra vida: ¿recuerdas mi entrada "antes sencilla que muerta"?, te la refresco:
    http://quejevissomos.blogspot.com/2009/05/antes-sencilla-que-muerta.html

    Pues eso!

    Un abrazo.

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  22. PENSADORA me ha gustado volver a leer tu entrada, me recuerda que a veces mi insatisfacción proviene de "querer algo más" sin saborear lo que tengo. Muchas gracias.

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  23. Hola, Rebeca, espero que tu padre se recupere muy pronto y que siga dándote "guerra".
    Y para ti, te mando un beso enorme.
    Rampy

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  24. Gracias RAMPY seguro que todo irá bien.

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  25. Espero que tu padre se recupere pronto y bien.

    El relato me ha dejado pensando...
    13 horas en un hospital dan para mucho, y los hospitales tiene el extraño poder de hacerte reflexionar.

    Muy bien narrado. Un besazo

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  26. Pues entonces eres muy afortunada!!!

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  27. NADIA la verdad es que los hospitales dan para muchisimo, supongo porqué te obligan a enfrentarte al sentido de la vida de forma cruda. Muchas gracias, seguro que pronto estará bien.

    ANÓNIMO sí, de eso no me puedo quejar, tengo gente a mi alrededor que sí me quiere.

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  28. Sin ninguna duda la familia es uno de los valores fundamentales de la nuestra. Inculcamos el valor a nuestros hijos respetando y disfrutando de nuestra familia y cuando algún padre, hermano, cuñado, primo, tío, sobrino... nos llama, nos tiene.

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  29. CAMALEONA lo cierto es que es una suerte tener una familia con la que siempre se puede contar, ya sea para lo bueno o paa lo malo.

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  30. Quizás todas las horas no fueron inútiles. Creo que a veces reconforta estar rodeada de familia y oir otras visiones de la vida. Aunque luego queramos alejarnos de ellos y nos parecen que viven en otro mundo.

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  31. Pasarás tarde o temprano pero vengo a decirte que he inaugurado una nueva sección dentro del blog que creo me aportará mucho: Ventanas del Caos. Se trata de post creados a partir de algo que me haya inspirado en otro blog.
    Esta entrada ha sido la primera Ventana del Caos.
    Un abrazo Rebe!

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  32. Mi familia es diferente, mi familia no está ahí.En realidad nunca ha estado, es el tipo de familia que vive para si misma y que te obligan a odiar a los demás, es el tipo de familia en que si eres diferente a ellos te echan y no contentos con ello, intentan destruir todo lo que tu intentas construir.

    Pero por suerte familias como esa hay muy pocas, aunque me haya tocado a mi, asi que cuando oigo hablar a gente como tu a parte de sentir tristeza siento alegría porque yo no dejaré que la familia que he creado sea así.

    Felicidades por la familia que tienes, es un tesoro.

    Besos;)

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  33. MARAGARITA ¡no si al revés! ¡si lo que yo digo es que esas horas fueron la mar de útiles!

    JO YANDROS! qué yo te inspire a ti es todo un honor! desde luego que pasaré, ya sabes que estoy liada pero como bien dices tarde o temprano siempre acabo volviendo a lo que me gusta.

    SIMONE B me has tocado la fibra, debe ser muy triste no poder contar con los que están más cerca de ti, eso me recurda, que yo soy una verdadera estúpida cuando me olvidó de valorar lo que tengo.

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