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MI FIESTA DE LOS QUINCE


Estoy comiendo enchiladas y guacamole y haciéndole bromas a Toto diciéndole que debería ser mejicano y no colombiano, que debería contratar una serenata en toda regla con unos mariachis borrachos al pie de mi ventana. Los años de la tuna pasaron tan de largo como los años de los bailes de fin de curso y sin embargo, yo nunca lo he vivido.
Si yo hubiera tenido una fiesta de los quince años para nada hubiera aspirado a tener mi día de gloria disfrazada de princesa mediante una ceremonia que pretendiera entregarme a un hombre por el resto de mi vida.
¡Envidio a Sudamérica! ¡la envidio! No me puedo ni imaginar a 8 caballeretes de mi época de estudiante disfrazados con smoking y dispuesto a bailar el vals conmigo, lo que yo recuerdo es a un niño plagado de granos gritándome: “¡Eh antitanque, mueve tu culo que ocupas demasiado espacio!”, eso sí es crueldad.
Toto dice que hubo un tiempo en que fue experto de la fiesta de los quince años, una por semana más las extras por acompañar a su primo y a su novia y de paso ligotear con las amigas de ésta. Se compró dos trajes a medida de etiqueta para ir alternando y tomó clases de baile para hacer de forma decente su cometido en el vals.
Dice que en esa fiesta los padres se gastan más dinero que en una boda, se contratan orquestas y se le hace un corrillo a la protagonista de la mano de su padre para que pase con todo el honor de haberse convertido en una mujer. “llega un momento en que a la niña le quitan sus zapatos y le ponen unos zapatos de tacón, mientras llora y grita a sus amigas: “queridas, Maria Cristina, Elena, Jessica Alba ¡os querré toda la vida! ¡toda la vida!”. Ni por casualidad puedo imaginarme yo a mis quince años de esta guisa, lo único que me recuerda lo trascendental de la fecha es la canción del Dúo Dinámico empecinado en decir que a los quince una goza de una gran belleza.
Mastico los nachos de forma compulsiva. Toto ahora habla del baile de fin de curso y pienso en Grease, me habla de la flor que le lleva a la chica, de los nervios de saber con quien se va ir, del alquiler de la limusina... Y aquí nada de todo esto, es que aquí caballeros lo son de otra manera, ni me quiero imaginar al mismo niño con granos poniéndose de rodillas y diciéndome: “querida antitanque ¿quieres venir al baile conmigo?” conociendo mi lado Bridget esa noche (si hubiera existido) hubiera acabado con un tacón menos en mis zapatos, y por lo tanto cojeando, con el de los granos sorbiendo mocos y yo sentadita en un rincón muriéndome de ganas de que alguien se decidiera a tenderme la mano y me preguntara: “¿bailamos?”
Miro a Toto, el latin lover de mis sueños vestido de smoking cantándome al oído y elevándome por encima del suelo a ritmo de un vals. Me vuelvo ñoña y boba y pienso que me hubiera encantado que una vez en mi vida hubiera existido la fiesta de los quince años, ahora sólo me consuelo comiéndome de golpe los nachos y dejando que el acento bogotano de Toto me embriague con los aires de otro mundo.

Comentarios

  1. Que dificil es llegar el primero ultimamente!

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  2. Tienes una forma muy "chula" de relatar. Jajaja. Me han gustado tus elucumbraciones. Seguro que el Capitán, muy caballeroso él, te hubiera sacado a bailar.

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  3. Capitan "elucumbrar" es llegar a la cumbre? Jaaaajajajajaj
    Rebeca eres una empalagosilla aunque te nieges a reconocerlo jajaja, seguro que te encantan las pelis americanas donde hay un baile fin de curso con ponche rojo y una bola de cristal en el techo, todo en una cancha de baloncesto jajaja.
    A mi nunca me ha gustado tanto baile rococó, encorsetado y etiquetado. Me parece todo demasiado artificial, una batalla entre ganadores y perdedores...
    Si perdedores en esos bailes son aquellos a los que no se les saca a bailar porque nadie se ha molestado en profundizar en su interior y ganadores aquellos que irradian admiración simplemente por apariencia, no lo dudes. Quiero ser un magnífico perdedor!
    Un abrazo!

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  4. Gracias CAPITÁN ni por un momento he dudado que tú eras un caballero y me sacarías a bailar.

    YANDROS no si yo lo reconozco, de vez en cuando una sobredosis de rosa me encanta. El transfondo que has pintado no tanto, no me gusta que haya ganadores y perdores, en algo tan estúpido como un baile, pensaba más bien en eso de estar guapa, de que esa noche seas la protagonista, de que te canten, de que te bailen...no sé, ¡soy ñoña!¡qué le vamos hacer! en todo caso nunca voy a tener una fiesta de los quince, más que nada porqué se me ha pasado un poquitín la fecha.

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  5. Hum creo que tu si que viajarías al pasado a cambiar unas cuantas cosas eh?
    Cuidado con los viajes temporales, modificar algo puede desencadenar una tormenta!

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  6. YANDROS lo tengo bien presente, a veces más vale no modificar ni un ápice lo que pasó, me voy a consolar pensando que no tendré fiesta de los quince, pero sí la de los cuarenta o la de los cincuenta ¡digo yo!

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  7. Yo tampoco he tenido fiesta de los 15, aunque con lo poco que me han gustado los trajes de princesas lo agradezco.

    Seguramente si fuera sudamericana lo vería todo distinto, y recordaría mi fiesta de los 15 con cariño ;O)

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  8. Si yo hubiera tenido una fiesta de esas americanas como el baile del insti o algo de eso,todos los chicos hubieran acabado peleándose,soy tan guapa...

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  9. NADIA bueno no sé, yo no soy sudaméricana y me parece hasta graciosa toda esa parafernaria. Aunque insisto que mi suerte me hubiera llevado probablemente a recordar el evento con más vergüenza que cariño.

    S. ja,ja ¡de eso estoy convencida! tú hubieras sido del grupo de los ganadores como dice Yandros, y las demás todas muy puesta y sin pareja ¡ayS! ¡anda acaparadora deja un poquitito para las demás!

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  10. Bueno pues, yo llego ( que pasada una edad, es un mérito bastante mayor que ser el primero) En España también existía esa fiesta, pero solamente entre la sociedad más alta (pija, dicen ahora) y se llamaba "puesta de largo".

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  11. En la pelis americanas el baile de fin de curso parece lo más maravilloso del mundo, pero yo, (aunque siempre he sido admiradora-fan-soñadora de lo americano de las pelis) por una parte me alegro de que aquí no se celebre, pues ya me imagino TOOODO el curso PREOCUPADÍÍÍÍSIMA por si ningún chico me invita :-) :-). No hay baile no hay sufrimiento jejeje.. Un abrazo.

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  12. Pues aunque yo viviera en México no creo que me gustara esa fiesta, pero es verdad que me llama la atención, al igual que los bailes de fin de curso. Hace años me enganché a un culebrón mexicano de adolescentes llamado Primer Amor, jajaj, este post me lo hizo recordar.....

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  13. hace unos meses fue el quince cumpleaños de la hija de mi querida venus...(mi seguidora mexicana) y si que por lo que contaba, era todo un acontecimiento..

    besos

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  14. Rebe, YO si tuve fiesta de XV (màs a fuerza que de ganas) porque unicamente queria un viajecito o ropa, no se!!!

    Pero no, mi Familia me convenciò, no lo niego fue una buen experiencia, pero creeme, no hubiera muerto si no la tenia...

    Saluditos!!! =D

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  15. Upas... esas fiestas son inolvidables. Yo recuerdo un baile al que asistí; la chica con que bailé estaba hermosa; parecía una princesa de cuento. Y yo, no desentonaba. Aquella noche vestía un lindo terno negro a rayas... inolvidable experiencia.

    Bueno, creo que tu amorsh tiene cosas que te encantan, de alguna menera estás viviendo el cuento ¿no es así? ;-D

    Abrazos.

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  16. Jajaja, mi pandilla de amigos y un servidor hicimos una con 17 años, dos fotos para atestiguar, y lo pasamos genial!!

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  17. Esas fiestas me parecen demasiado ñoñas..se supone que lo que se celebra es el cambio de niña a mujer (en el caso de las fiestas sudamericanas de los 15)..la chica la fiesta la hace..¿siendo ya mujer o al contrario, es su última fiesta como niña?

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  18. la verdad es que esas cosas noson muy de aqui que digamos, pero a mi siempre me han llamdo la atencion... y por supuesto que tambien me habria gustado tener una...

    bss

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  19. Vaya...

    Alucino con toto, era colombiano, no? Yo tampoco he vivido cosas así y mira que más sudamericana no puedo ser.

    Muy pijo el muchachito, porque lo del alquiler de las limusinas, parece más de película gringa. Bueno, bueno voy aprendiendo. Y del baile de fin de curso lo que mejor recuerdo es un morreo que me dio un extraño en la escalera ajajaja

    Yo no llevaba flores, un polo del uniforme sudado de tanto bailar, y los cabellos pegados al rostro por la humedad.

    Me equivocaría de fiesta?

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  20. Cada pueblo tiene sus tradiciones, me acuerdo de una compañera venezolana que se quejaba de la diferencia de trato de su tierra natal al trato cotidiano de España porque nos veía más despegados. Saludos.

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  21. que bella historia!!!un besito y buen findeeeee

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  22. MARIAJESUS es verdad, de eso ya no me acordaba, aunque la costumbre parece ser que se ha extinguido.

    CLAIRE por ese mismo motivo prefería la fiesta de los 15 a la fiesta de fin de curso, debía ser horrible desesperarse por encontrar alguien que te quiera acompañar, ahí se marcan claramente las diferencias entre ganadores y perdedores dentro de los canones de la sociedad y para un adolescente tiene que ser lo más terrible para su autoestima.

    ARTABRIA ¿una novela mexicana llamada Primer Amor? ja,ja ¡tú estás fatal! eso sí te comprendo, ese acentito y esa forma de decirle a una que la quieren y la adoran acaba que una acabe pegada a la pantalla.

    KPA pobrecita Venus! desde luego que para las hijas debe ser la fiesta mejor del mundo pero para los padres tiene que ser un verdadero estrés.

    SRTA MUENGANITA ¿y bailaste el vals y todas esas cosas? tengo entendido que independientemente de la festa también cae un regalo ¿no? ¡qué guay! ¡ays, esta claro que una no se muere sin fiesta de los 15! ¡mírame a mí! pero me resulta todo tan gracioso y simbolico.

    JAVI ya veo que por aquí anda un Toto 2, ja, ja!! así que tú también aprendiste a bailar el vals ¡qué encanto! sí Toto tiene cosas que me gustan y otras que hacen que desee retorcerle el cuello, pero así son las relaciones, prácticamente ninguna es perfecta.

    DUNCAN ¡quiero ver esa foto ya! ¡a los 17, sí creo que es mejor edad que a los quince, creo que justo ahí yo me desmelene!

    ARKANGEL ¡ya sabes que yo soy ñona! no seas tan duro, total es todo simbolico, probablemente muchas ya hace tiempo que son mujeres si nos referimos a la parte fisiologica, a lo mejor sobra toda la parafernalia, pero me sorprende que nadie se siente ridiculo por hacer esas celebraciones y más aún, que las disfrutan un montón.

    YOPOPOLIN ¡por fin alguien de los míos! exceptuando a Javi, claro, pero él no cuenta porqué es del otro lado del charco. Esta claro que lo rosa no esta de moda, pero de vez en cuando yo necesito endulzarme con estas cosas.

    LILA ¿pero que tienen tus labios, xdios? ¡atraen a todos los desconocidos! y sí, me sigue sorprendiendo que alguien de buenas a primera te plante un besazo en la cara.

    ¡no me puedo creer que tú no tuvieras fiesta de los 15! precisamente estaba convencida de que ibas a ser la que me diera más información.

    Y sí Toto es un pijo de Bogotá, bueno más bien sus amigos y él por comparación y cercanía pretende estar al mismo nivel y claro de rebote a veces a mí me hace sentir mal, yo orgullosa de haber sido siempre clase trabajadora y de ganarnos las lentejas a base de bien, tú ya me entiendes.

    RALPH bueno eso es cierto, somos más despegados, es que nuestra confianza no se gana de buenas a primeras, hay que ganarsela y para el resto de latinos eso les resulta raro.

    Igualmente NOELIA.

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  23. jejeje, pues ponte el vestido más princesil que tengas y celebras tus 15, tus 30 o tus 50!!! celebralo igual!!
    Bonita que nosotras bien lo valemos!!

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  24. En eso tienes toda la razón! lo valemos! y si no hay oportunidad de volver a pasar por los 15 pensaremos en los 31, 32, 33...y todos los que tengan que venir.

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  25. Adoro las tipicas fiestas... estas de las tipicas peliculas de niños de instituto del baile de fin de curso y esas cosas... el vestido, arreglarte, el chico que te trae el ramillete, bailar, el ponche...
    Lástima que lo mas cerca que he vivido de esa situación es verla por la tele veinte mil veces!
    Asi que tranqila, que te entiendo...

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  26. Pues yo tampoco tuve fiesta de los 15 pero recuerdo que en mi instituto se hacìan fiestas muy a menudo para recoger dinero para el viaje de fin de curso de los de tercero. Eso sí, también había un bar al que iba todo el instituto todos los viernes con lo cual parecía que estábamos de fiesta continua, eso sí, nadie te recogía en limusina.

    Besitos!

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  27. TRASTO ¡menos mal que no soy la única ñoña! empezaba pensar que tenía algún defecto.

    GABI sí esos son mis mismos recurdos, las fiestas para recaudar el dinero para el viaje de fin de curso, donde casi nadie bailaba y todo el mundo bebía.

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