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IWO JIMA


Una foto, una sola foto y cambió un mundo. No es la primera vez, ha habido muchas otras veces en que un símbolo ha ayudado a vencer la decepción y ha ofrecido otra versión, una mejor, una que nos convence de algo que parecía perdido.
Washington, eran las once de la mañana y habíamos atravesado el cementerio de Arlington mientras en nuestra retina se repetían las mismas lápidas blancas que seguían filas infinitas y que recordaban la cantidad de vidas que se habían perdido de forma inútil en tantas guerras. El sol empezaba a quemar y notaba la garganta seca, aún así quería seguir hasta el monumento, Tico me seguía enfadado, pero yo había destacado en un circulo rojo la foto de la guía y necesitaba que mis ojos lo vieran como algo real.
¡Iwo Jima! me gustaba como sonaba, aunque no el significado relacionado con la composición de azufre de la isla. Me parecía que tenía que ser un lugar precioso, agua azul y montañas barnizadas de verde, mariposas revoloteando y algunas cayendo por el peso de sus alas empapadas por el calor. Que lejos queda la verdad de mi imaginación.
Rodeé el monumento manteniendo el silencio, observé el pedestal, tal vez para mí no decían nada, seis hombres que parecían embravecidos por levantar una bandera, la bandera de siempre, la bandera que pretende dominar el mundo. Me senté bajo un árbol a lo lejos el obelisco y Capitolio, mantos de flores y una historia para recordar.
Las guerras son tan crueles y tan injustificables, se cometen tantas atrocidades, que al final el hombre necesita crear un hilo argumental que le dé un sentido a todo lo que ha vivido. La Segunda Guerra mundial no podía ser una excepción, la gente en medio de una crisis económica devastadora se decepcionó de tantos días de lucha y de tantos hijos perdidos. Pero un buen día esa foto en el periódico de un grupo de hombres izando la bandera en el monte Suribachi y volvió la ilusión, la ilusión de creer que la lucha no era en balde y que juntos podrían vencer.
Los izadores se convirtieron en héroes, y los héroes hay que recordar no son más que invenciones que crea el hombre para levantarnos sobre lo humano. A nadie le importó que se tratara de la bandera de repuesto, que otros hubieran levantado otra antes, a nadie le importó que algunos de los que decían que estaban no estuvieran, a nadie le importó lo que cada uno de los soldados hicieron en el campo de la batalla, no, lo que importó es que un símbolo, una foto, una pequeña cosa le dio sentido a lo que hacíamos y así como tantas veces algo tan sin sentido como una guerra cobró todo el sentido.

Comentarios

  1. Creo que en la peli de banderas de nuestros padres se demostraba eso que cuentas.
    Altamente recomendable.
    Y las guerras que hay hoy en día y no se tiene constancia de ellas?
    Un besoooo

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  2. Sí, S. Eastwood hizo dos peliculones ese año, como nos tiene acostumbrados últimamente. "Banderas..." habla de la batalla desde el punto de vista americano y, la más reconocida por la crítica (tuvo nominación al Oscar y todo), "Cartas desde Iwo Jima", dónde se pone desde el punto de vista japonés, es en blanco y negro, como los clásicos.

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  3. me quedo con lo que dice S.
    La de guerras que hay hoy en dia, y no se tiene constancia de ellas...

    He vuelto!!!

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  4. S. sí ha sido por Banderas de nuestros padres que me he acordado de ese monumento que me impresionó, pero que no sabía bien bien porqué tenía tanta importancia y había hecho ganar un Pulitzer a un fotografo.

    También es verdad que son muchas las guerras que continúan y que el mundo prefiere ignorar.

    CAPITÁN ¡Cómo me gusta Eastwood! me da la impresión de que tiene que ser muy buena persona,si no no tocaría la temática que toca en sus películas. Cartas desde Iwo Jima la tengo preparada justo para vermela esta semana, he empezado a verla en una ocasión, pero tengo la costumbre de dormirme arrullada por las voces de las películas y claro esta la tengo en versión subtitulada así que o estoy pendiente y leo o no me entero de nada.

    MON ¡Qué bien! ¡feliz retorno!jo, pensaba que este milagro no sucedería.

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  5. Me pasa como a los demás, me acordé de la peli o pelis de Clint Eastwood. Vi la primera, la versión americana, todavía tengo pendiente la otra.......pero creo que después de leer este post, me decidiré a verla.

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  6. Por muchas fotos y estatuas, nada puede hacer cambiar el ánimo de aquellos que perdieron a sus seres queridos en las contiendas. Muchos hubieran preferido tener hijos cobardes vivos que unos hijos héroes muertos.

    Besitos!

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  7. Esta entrada me ha gustado de forma especial.

    Es cierto que siguen habiendo demasiadas guerras y, nos gusten o no, forman parte de la humanidad. Nuestro lado más feo, sin duda, pero parte de nosotros.

    Besos!

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  8. Las guerras son inhumanas. Por muchas estatuas que levanten posteriormente, o nos cuenten acerca de heróes de guerra o hagan películas estupendas guerra es masacre. Gente normal y corriente que se tiene que ir sí o sí al campo de batalla...¿habrá alguna vez paz en todo el mundo?... difícil, difícil.. Un abrazo.

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  9. las guerras son en si un sinsentido... por mucho que intentemos buscar justificaciones, izar banderas o recordar heroes...

    muy buen post!

    bss

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  10. MARIAJESUS lo triste es que la conciencia de esas cosas no cambia nada...

    ARTABRIA sí yo voy a tener que aprovisionarme de palomitas, helado y una mantita (aprovechando las últimas lluvias) y ponerme a ver bien atenta la otra versión de los hechos.


    GABI eso mismo pienso yo, que algo como perder un hijo es irreparable, sin embargo, en la peli las madres hayan consuelo en el hecho de saber que sus hijos estaban esa fotografía y que su lucha tenía un sentido (Lo hacían por ellas, por ellos, por el país).


    NADIA si se impusiera el libre albedrio a saber donde acabaríamos, esta claro que somos capaces de luchas por cosas a veces que son ajenas a nosotros, impersonalizar al que tenemos delante y cometer verdaderas atrocidades.

    CLAIRE por eso se levantan estatuas, por eso se buscan historias que justifiquen, por eso nos dan otra versión de la realidad...porqué en el fondo no hay nada que las pueda justificar.

    YOPOPOLIN yo no lo hubiera resumido mejor!

    S. iba toda feliz a recoger mi premio y ahora resulta que tendré que confesar una de esas cosas inconfesables. Y yo que quería hacerme pasar por buenecita...en fin, hablaré seriamente con mi conciencia, que a veces es un poco susceptible a mis pecados.

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  11. me apasiona la historia y tb adoro los monumentos históricos representando épocas y símbolos de la la sociedad, pero una cosa que siempre fue unida a este gusto mío por la historia fue el pensamiento de k no se comportaban como humanos, sino como personas estúpidas. Estoy de acuerdo contigo en tu texto :)

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  12. ya, quizas fue el único asidero, para algunos, frente al dolor y la perdida inombrable....eso quiero pensar....por que una guerra no se justifica con nada que yo conozca...

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  13. Los humanos somos muy extraños, inventamos simbolos y monumentos para levantar los animos. Y creo que funciona.

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  14. BCHE eso me recuerda que a veces miramos cosas y no tenemos ni idea por qué alugien las plantó ahí.

    PALMOBA no, no se justifica, pero como los hombres van a luchar igual y a hacer cosas horribles, luego hay que darle a todo eso un sentido y es entonces cuando creemos en cosas tan tontas como la imagen de una foto.

    ROX ¡realmente estúpidos! y parece que sí funciona, al menos hay gente que se siente con menos remordimientos.

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