Ir al contenido principal

OPERACIÓN MERCADILLO


Ocho de la mañana y el teléfono ya está sonando como si tuviera un ataque epiléptico, me giro perezosamente en la cama y trato de buscar el botón de Aceptar llamada con los ojos cerrados.
La voz ansiosa de mi madre suena como unos cascabeles deseando que la acompañe a ella, a mi tía P y a mis primas 13 y 16 al mercadillo. ¡Mercadillo! ¡qué fue de aquellos tiempos dónde podía encontrar cualquier ganga!
Me lo pienso dos segundos: en un lado está el dulce sueño de la mañana con el sonido de los pajarillos que ya se han ido encargando de anunciarme que ya es más que de día, en el otro la posibilidad de pasar una mañana en familia y que de paso el generoso bolsillo de mi progenitora me regale algo.
Salto de la cama y me pongo lo primero que tengo tirado por el suelo. Para ahorrarme el peinado me recojo el pelo y me tiro agua fría en la cara y me pellizco los mofletes para tener algo de color.
Justo cuando me estaba metiendo la primera cucharada de cereales pastoso en la boca mi madre vuelve a llamar: "¡Bajas o qué! te estamos esperando!". Mi tía P siempre anda con prisas se pone nerviosa a la que un minuto de su tiempo se desperdicia y los relojes dejan de andar a su hora, en cambio mi madre todo lo contrario, si le dices que la hora a la que tiene que estar son las 9 probablemente aparezca a las 10:30. Supongo que todo tiene que estar equilibrado en las familias. De todas maneras me puedo imaginar a mi tía P farfullando y despotricando para que me dé toda la prisa del mundo.
Hemos madrugado tanto que en el mercadillo muchos están montando todavía su puesto y se puede andar perfectamente por la calle sin recibir ningún codazo. Mi madre (la flaca) le va enseñando a P (la gorda) camisetas y vestidos cada vez más feos que serían propios de una edad más avanzada, P habla de sus kilos con soltura pero sigue respetando la edad a la que pertenece.
13, 16 y yo vamos haciendo uso de la seducción para calar un poquito en nuestras madres: " ¡mama! he visto un bolso de coco que era divino, divino!", P mira a 16 sin cambiar la expresión de su cara: "me parece fantástico que sea tan divino ¡olé por el que se lo compré!", está claro: no ha colado.
A medida que va avanzando la mañana vuelvo a reconocer a los vendedores acalorados que no paran de emitir chillidos ensordecedores y a las manos inquietas que remueven los montones.
Mi madre que está loca por tener nietos se acerca a un puestecito de ropa de bebe a comprar un vestidito, después de mucho pensárselo ha decidido que se lo va a regalar a la hija de mi prima 9 que vive en el País Vasco. La gitana le dice que un euro, mi madre le tiende la moneda, la gitana se pone a chillar como loca y a decir qué si no le va a comprar nada más, que si sólo se va a gastar un euro y empieza a avisar a todo el mundo que se va a demayar porqué una clienta se ha gastado un euro. Mi madre mete el vestido a toda prisa en una bolsa y se da la vuelta muerta de la vergüenza.
16 mientras tanto ojea unos pantalones, el vendedor insiste: "¿quieres qué te los baje de ahí"? "no, no hace falta" "¡así que no me vas a comprar, tú que quieres que me muera de hambre ¿verdad?, anda ya a tomar por c...," .
Un euro pa el coño, un euro pa el coño!"Esta mítica frase acompañada de el: "¡vaya melones!" al pasar por el puesto de frutas me ha dejado sin...iba a decir sin aliento...pero creo que ha sido sin vergüenza. Un tanguita minúsculo se exhibe en el lugar de donde llega la voz ¡chicas sólo hay que gastarse un euro para cubrir esa parte tan sensual de nuestra anatomía! ¿por qué será que no me seduce el eslogan publicitario?
Por último y con la firme convicción de que esto se merece un reportaje de Callejeros, mi madre se pone a comprar uva mientras el dependiente bizco y con sólo dos colmillos arriba y abajo (no exagero) va haciendo pareados. Mi madre selecciona la uva, él le ofrece chirimollas, ella las rechaza, él le ofrece picotas, ella las rechaza, él le ofrece peras ("fresquitas, sabrosas, únicas, maravillosas"), yo cansada le digo: "no insista que no quiere", él apuntando al infinito con uno de sus ojos me suelta: "¡tú te callas!", mi tía P ajena a la conversación va rebuscando por su cuenta deseando no caer en las redes palabreras del bizcocho. Pero él como buen depredador del comercio mercadillil la mira y le suelta: "esas son tus hijas (16 y 13 que están de pie a mi lado bien en fila)" "sí, la rubia y la morena" "¡madre mía, están para comérselas" Y me vuelve a clavar el ojo en el inifinito. Después de captar la indirecta (16 y 13 gozan de la juventud (6 y 11 años de diferencia conmigo) y de la belleza) me voy indignada: "¡me ha llamado fea ¡a mí! ¡a mí! vale que no me he peinado ni me he maquillado ¡pero maldito mellado! ¡cómo se atreve! ¡además que la que compraba era mi madre y le tenía que hacer la pelota a ella, no a ti tía, que no te has llevao ni una miserable fruta!" P. se echa a reír y yo voy maldiciendo al poeta improvisado del puesto de fruta, aunque en el fondo no ha dañado para nada mi autoestima.
Y así culmina la primera operación mercadilli de la semana, la siguiente será a las 7 de la mañana, P se muere de ganas y 13, 16 y hasta yo estamos deseando ver como van los productos: Tousi, Dolce and Gavarra, Chanelle, Victorio y tu tío y quién sabe tal vez invertir hasta un euro pa el coño. ¡Me encanta el mercadilo!

Comentarios

  1. Jo, no hace tiempo que no voy al mercaíllo.
    ¡A loh rico malacatone, nenaaaaaa amos llévate 1 kilico hiha que me ze lo llevan de la mano mi arma!

    ResponderEliminar
  2. JO, yo hace un montón que no voy al mercadillo, no tengo tiempo, pero me encanta.

    Y más me gusta ir con mi madre, que se crió en el barrio gitano de esta mi Güeskonsin y se conoce a buena parte de las "gitanicas" del mercadillo. Es para verla, toda alta y rubia que parece alemana, hablando como una auténtica "chiti" y regateándo como la mejor: "aaaay maruchiii, que tu marido vende droga, que me lo han contaú, haz el favol de rebajalme las blagas o se lo digo a la madera", verídico, lo juro.

    ResponderEliminar
  3. jajjajajjajja aqui dicen "un leuro pal chichi hiha"jajjajaja
    Me encanta el mercaillo anda que no hay que tener cuidado con la cartera.
    JAjajjaj quiero ir al mercaillo contigo y como dice yandros comprar malacotones y meterlos en la fregoneta!

    ResponderEliminar
  4. Jajajajaj!!! Me recuerda al mercadillo de Parque Alcosa: "un leuro un leuro" " shiquillaaaaaaaaa que lo tengo tooooooo que lo regalooooooo" "niña miarma que me lo quitan de la mano" jajajajaj!!! lo que pasa es que aquí ir al mercadillo en verano es como hacer una excursión al mismísimo infierno de la calor que hace.

    ResponderEliminar
  5. Jajaajaj, que me gusta el mercaillo a mi tambien, el calor les hace gritar aún mas jajaja.

    ResponderEliminar
  6. yo solo voy cuando paso algunos días en Ciudadondenací; pillo a mi madre (que tiene un ojo para los chollos buenos, bonitos y baratos, oiga, que lo flipas) y nos vamos a revolver puestos, y casi siempre cae alguna ganga. Ainssss

    ResponderEliminar
  7. Ja,ja,ja.. es verdad que es así, el mundo del mercadillo.. ahora me ha entrao a mi el gusanillo de ir a ver las novedades de las grandes firmas..jajaja..Saludos y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  8. Rebeca:

    Entiendo que el mercadillo es un símil de nuestro "Persa", en Chile. Hay un montón de "dichos" que no entendí; mejor dicho todos éstos.

    ¿Qué te faltó por comprar? Pregunto de curioso jaja.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  9. Creo que el marketing en ese mercadillo peca de directo y agresivo, yo más que comprar saldría corriendo je je je. Saludos.

    ResponderEliminar
  10. me encantan los mercadillos, siempre que voy algun sitio de vacaciones o eso y me entero que hay mercadillo alli estoy yo como una loca!! hoy fui al de mi pueblo ya que estaba alli y lo ponen todos los viernes!!!Espero que pases buen finde, muaks!!!

    ResponderEliminar
  11. A mi no me gustan los mercadillos, precisamente por las cosas que cuenta Rebeca.Uno se siente manipulado
    Un rampybeso

    ResponderEliminar
  12. wow! que diabólico puede resultar un paseo por un mercadillo....un poco esquizofrenicos los vendedores, no?
    increible relato

    pasare por aui mas seguido, saludos!

    ResponderEliminar
  13. a tris , a tris euros nada mas,
    ayy.. a un euro las bragas , la que no lleva es porque no quiere...
    los gitanos, vendedores ambulantes y demas,como son,

    un beso

    ResponderEliminar
  14. A mi el mercadillo de mi pueblo no me gusta, pero los medievales,o el rasto de Madrid se encantan...
    Vamos,que ande o no ande,que el caballo sea grande,jaja.
    Un beso

    ResponderEliminar
  15. Corazón!!! llevo 19 años viviendo en el mismo barrio y que no voy al mercadillo???? ni se sabe, y tampoco tengo family, que venga a espabilarme... se echa de menos bss

    ResponderEliminar
  16. Oh Yandros! los malacatone sí que son un clásico!

    PENSADORA ja,ja! si es que en ese mundo todos saben de que pie cojea cada uno. Definitivamente si yo no fuera tan bien acompañada el mercadillo no sería lo mismo.

    S. bueno ya se sabe existen varias versiones, aquí en Cataluña creo que se ha impuesto la más agresiva. ¡Estás invitada cunado quieras para ir a por los malacatones!

    GABI por eso con toda su sabiduría mi madre y mi tía me hicieron levantar a las 7 de la mañana, a las doce el ambiente del mercadillo ya era irrespirable.

    NADIA si es que compiten entre ellos a ver quien dice la barbaridad más grande y se le oye más lejos.

    CMQ uno tiene que juntarse siempre con los atrapachollos porqué yo no sé como lo hago pero no pillo ni uno, siempre acaba pagando lo más caro y cuando voy con mi madre no es que pille chollos es que ella se muere por comprarmelo todo. Eso es por no vivir en casa y echarme de menos.

    CLAIRE hoy hay en mi pueblo y ya me ha caído un vestidito de verano de las grandes marcas, ja, ja!!!

    JAVI no sé que es el persa así que supongo que sí será lo mismo. Aquí son puestos ambulantes donde se vende de todo (sobretodo ropa, bolsos, ropa interior y complementos de joyas tipo baratija y en donde incluso encuentras productos descaradamente robados de colonias y grandes marcas), la mayoría de vendedores son gitanos que se dedican a la venta ambulante en estos mercados, que se van trasladando según el día de la semana de un pueblo a otro.
    Sobre las frases creo que mejor no te las traduzco por ser un poquillo vulgares, curiosos, hablamos en mismo idioma y a mí me pasa igual cuando te leo, hay veces que no pillo nada!!!

    RALPH sí, la verdad es que para salir corriendo y no volver, si no fuera porqué sólo es un eurillo de nada.

    NOELIA entonces te puedes unir a mi club, mercadillo lugar ideal para encontrar alguna que otra ganga!!


    RAMPY yo manipulada no,¡qué va! me da por echarme unas risas al ver tanto "personajillo" suelto y además estoy encantada de comprar tan barato.

    MATHILDE bueno si uno ve el programa Callejeros o Ola Ola entiende por donde van los tiros, es la cultura de toda la vida de la gente del mercadillo, le agregan su sal particular, aunque en ocasiones asusten al cliente.

    KPA ¡eso dice siempre mi madre! que quien no lleva las bragas limpias es porqué no quiere, yo creo que ella (y yo) también tenemos alguna vena gitanilla.

    DAFNE bueno es que esos ya son para deleitarse, a mí me encanta subir al mercado medieval de Vic, aunque luego no compre nada, sólo por verlo vale la pena con creces.

    RAFAELA es para tirarte de las orejas! deberías aprovechar y darte un paseito que tu familia no tiene la culpa de que tú te hayas vuelto perezosa. ¡Anda que seguro que vale la pena el mercadillo de tu barrio!

    ResponderEliminar
  17. no piensas decirme cuando es tu cumple eh bichilla?

    ResponderEliminar
  18. si lo pone en mi perfil S.! es el 11 de agosto ¡toda una leona! hace unos años decían que ese día se acabaría el mundo por culpa de un eclipse que hubo.

    ResponderEliminar
  19. En tu perfil viene que eres Leo pero no tu cumple que estás despistadilla con esto del lunes
    Jajajaj no será un eclipse neuronal?

    ResponderEliminar
  20. En un mercadillo de cerca de mi casa lleva años un puesto con el cartel: 3 "sojetas" 5 euros. Increible jajajaja. Te agrego a los blogs a visitar que ya sabes que estoy empezando en esto.
    A todo esto: Vas a ver a Coldplay...Qué envidia!!!!!

    ResponderEliminar
  21. bueno bueno, me he quedado sin palabras,
    a mí no me gustan los mercadillos, y después de leer los "slogan " a pleno pulmón, es que no aparezco por allí,
    jejej
    besos

    ResponderEliminar
  22. Me he reido un rato, la verdad. Es todo un espectáculo la venta ambulante. Te insultas cuando compras, otros, con la crisis, le podrían una alfombra al cliente. Jajaja...

    Me estoy acordando de los vendedores de refrescos y agua de la playa, son para escribir una entrada:
    "Rica...fanta naranja, fanta liiimón, para la niña y el niño"
    "TENGO COCA, TENGO COCA, TENGO COCACÓ..."
    O la chica del silbato, todo el rato: ¡Pipíiiiiii! Los padres la comparan con el coco para meterles miedo a los niños traviesos. Yo le compré una botella de agua, hacía mucha calor y cuando me agaché buscando la moneda de 1 € y doblé la cabeza me soltó tremenda pitada en el tímpano. Me dejó aturdido, me entraron ganas de echarle el agua congelada por todo lo alto a ver si le daba un shock término, pillaba una pulmonía y se le quitaban las ganas de silbar. JAputa!

    ResponderEliminar
  23. YANDROS pues debe ser el efecto lunes y el efecto eclipse, yo estaba convencida de que mi cumple figuraba ahí, menos mal que como siempre esta este repe para abrirme los ojos, ja, ja!!!

    DON NADIE ¿3 sojetas? ¡eso se merece una entrada nueva en el diccionario de la RAE! ja, ja!!! pues sí Coldplay, ya que me he perdido a U2, y ya que me quede con las ganas en Londres, Buenos Aires y Washington, esta vez no tiene perdón de Dios no ir al concierto.

    RONINI dígamos que el marketing es simplemente agresivo, pero al final, por calmar sus berridos, creéme que acabas comprando.

    CAPITAN CLOSTRIDIUM desconocía la existencia de la chica del silbato, por estas playas sólo se pasean los africanos vendiendo gafas y CD y los tailandeses (digo yo que serán tailandeses) para hacerte masajes. Pero si alguien en la playa te molesta con pitidos de todas todas merece tragarse el silbato.

    ResponderEliminar
  24. Pásate por mi blog, hay algo para ti... bss

    ResponderEliminar
  25. Hay q ver como son esos comerciantes q describes! en estos tiempos de crisis un euro vendido es un euro q entra a la bolsa y q no estaba ahi antes!

    A vcs se pasan esos individuos!

    ResponderEliminar
  26. ¡Ni que lo digas Mario! ¡un euro es un euro! ¡Cómo echo de menos las pesetas!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …