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LOS HOMBRES Y EL DOLOR


Uno siempre tiene que ser bien cumplido y yo que estoy acostumbrada a este tipo de educación me decidí a hacer la parte que me tocaba. Toto me preparó una cena española y ahora era mi obligación preparar una cena colombiana aún estando a no sé cuántos kilómetros de una tierra que me era totalmente desconocida pero que el interés por uno de sus miembros me había acercado cada vez más a un paraíso cercano al Caribe.
La mañana del sábado me esforcé por encontrar toda esa música que se alejaba de la cumbia y que hablaba de raíces profundas: soy colombiano, Colombia patria querida, las Acacias, amor se escribe con llanto...Más tarde Toto se encargaría de aclararme que aquello le recordaba a la época de sus abuelos, pero para mí era suficiente que se hubiera acercado un poquito a su patria perdida.
La suerte de vivir en un barrio multicultural es que puedes encontrar cualquier producto y así en el supermercado me sentí orgullosa al ir llenando mi cesta de productos exóticos: coco, mango, papaya, mazorcas, aguacate...poquito a poco me hiceron sentir lejos de mi propia tierra.
Tras un poco de aire para coger fuerzas empecé a revolucionar mi cocina y así, el pollo empezó a hervir en mi olla, junto con las patatas y el maíz. La yuca se doró bien untada de mantequilla en el horno. Sólo las arepas hicieron que sintiera un poquito la decepción, se suponía que tenía que ir añadiendo agua poquito a poco a la harina de trigo hasta obtener una masa flexible y formar pelotitas de golf, el resultado es que ni la masa fue flexible ni aparecieron pelotas de golf, en lugar de eso sobre el aceite empezó a flotar una especie de galleta gigante que más que una pelota parecía una tortilla que había pasado por alguna que otra batalla.
Toto llegó tarde aún así empezó a devorar todo con ansia. Mientras yo esperaba que él no fuera muy duro con mi cena colombio catalana, le vi zamparse: dos platos de sopa, los fríjoles, la carne, e incluso hacer el intento de comerse la galleta gigante mientras la hacía pasar con tres vasos de zumo de mango y maracuya. Durante el postre estuvó a punto de agonizar, yo había cortado con todo mi cariño trocitos de fruta chiquititos, los había aderezado con hielo, jarabe de chocolate y leche condensada y había leído que a eso le llaman cholado, pero Toto sólo tuvo tiempo de probar dos cucharadas.
Cuando acabó prácticamente no se podía mover, se llevó las manos al estomago y empezó a gimotear: "¡voy a vomitar!". Se tumbó en el sofá y siguió con sus lamentos: "prima, me duele mucho el estomago, creo que me voy a morir" Le cogí la mano tratando de no reírme por sus pucheros, no está bien burlarse del mal ajeno. " ¡Jamás había estado tan mal!" Traté de hacerle entender que ese día todavía no iba a fallecer. "¿me tendrán que operar?" "¡claro que no, esto es sólo un empacho!" "no, esto tiene que ser algo más ¿qué vas a hacer si me pongo mal?" "pues llamar a tu madre" "no, a mi madre no la llames" "¿por qué?" "porqué está lejos y no puede hacer nada, buaaaaaaaaaa" (sólo le faltó gritar: ¡mami, mami!). Hasta las 3 de la mañana estuvo tirado pensando que su mundo se acababa, ni el Sana sanita ni mis palabras de paciencia sirvieron de mucho, al final una bolsa de guisantes congelados, una manzanilla y unos cuantos mimos ridiculos fueron la solución, aunque eso me llevó a confirmar que los hombres son los peores enfermos y que necesitan de nuestro apoyo incondicional para creer en que todo va a salir bien.

Comentarios

  1. jajajajajja realmente divertida tu historia! chiquilla que por poco te lo cargas!!!!por lo menos casate y que te deje pensión!jajajjjaja
    Los hombres son horrorosos con la tolerancia del dolor,tienen 36.9 y ya están diciendo que tienen fiebre...que se mueren,que están malitos y nosotras aguantando ahí como campeonas.Yo creo que es por culpa de las madres,que los hacen así de debiluchos!Lo cierto es que hay algunas que también se las traen!
    Un beso

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  2. Jajajaaj! Si, la resistencia al dolor de los hombres es cuestionable. Pobrecitos! Aunque recuérdame que me invente una excusa en el caso de que me invites a una cena 'temática' de cualquier tipo.

    Con lo que me gustan a mi las arepas!

    Un besazo vecina!

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  3. Siempre que vienen a visitar este blog a que descubra la armonía de los colores mágicamente enviado por mensaje de texto fenomenal. Gracias.
    Si estás en mi blog sería un honor, si la votación en TOPblog y yo entiendo que te gusto y me vas a volver.
    Un buen día para ti!

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  4. Pero bueno..y tú..¿no comiste nada?
    Yo he tenido varios empachos, también me quejo, pero si hay alguien susceptible de que me cuide, me quejo más..no es que tengamos menos tolerancia al dolor, simplemente es que nos gustan esos mimos ridiculos que dices.

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  5. La comida con moderación, los excesos siempre son malos. En cuanto al dolor si tenemos fama de quejicas. Aunque a la hora de aguantar depende qué dolores las mujeres también tienen sus momentos bajos, especialmente relacionados con el calzado generalmente. Saludos.

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  6. mecahic con lo bien que pintaba la cena y va toto y se queda fuera de juego... porca miseria... ja ja ja

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  7. Si yo te contara.........Hace unos meses fui con mi novio de viaje, quiso la mala suerte que estuvieramos enfermos y no pudieramos salir de la casa rural, y fue horribleeeeeeeee, todo el día "hay que malitoooooooo, me muerooooooooo, que malitooooooooooo". No quiero pensar en cuando vivamos juntos, jijijiji

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  8. Rebeca:

    Gran tema el dolor... y pensar que lo vemos de manera tan negativa, cuando de él podemos aprender mucho, a no ser mediocres, y salir adelante de situaciones muy adversas.

    El dolor, visto con buenos ojos, es la mejor manera de sobrellevar la vida.

    Un abrazo en la distancia.

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  9. Pero bueno, ¿cuánta comida hicistes? ¿Querías alimentarlo o cargártelo? No creo yo que esto fuera una buena forma de acabar con él....jejejeje....

    De todas formas tienes razón, por lo general, los hombres aguantan muy mal el dolor y el ponerse enfermos....

    Besitos!

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  10. S. en los momentos de débilidad todos los hombres reclaman a su mamaita ¡ays! pero bueno, en el fondo nos gusta tenerlos un pelín consentidos.

    NADIA sí visto lo visto más vale que no invite a nadie más a probar mis dotes culinarias, está claro que tienen bastante peligro.

    ARKANGEL claro que comí, pero con moderación, a mí no me entró esas ganas locas de provarlo todo. Yo me conformé con un platito de sopa, un poquito de arepa y el postre. ¡vaya, vaya, ahora lo entiendo todo, así que Toto sólo estaba fingiendo un poquito para conseguir mimitos! ¡Estos hombres!

    RALPH yo lo de los zapatos lo aguanto, por eso de que para presumir hay que sufrir y suelo ser yo la que elige un calzado que luego me va a martirizar, pero otras cosillas...uff! en el fondo no son más que estereotipos pero reconoceme que un poquito encantados con que os cuiden estáis y que por eso doblais los pucheritos.

    KPA sí una noche romántica que acabó en yo convertirda en asesina culinaria y Toto en pobre víctima de mis inventos. En fin, a partir de ahora no habrá más cenas temáticas o en todo caso cada uno a lo suyo, él que cocine colombiano y yo a lo catalán.

    ARTABRIA ja, ja!!! desde luego uno se va con toda la felicidad del mundo de excursión y se encuentra con esto! me puedo imaginar a tu novio y sus lamentos ¡santa paciencia que tenemos las mujeres!

    JAVI, por supuesto, el sufrimiento enseña muchas más cosas en la vida que la felicidad, pero aún así no se libra del rechazo. Yo me rio de Toto pero la verdad de la buena, es que en el hospital he visto a muchos hombres y mujeres aguantar el dolor físico y mental de forma realmente estoica.

    GABI supongo que me hice con la frase esa que dice algo así de que la venganza se sirve en un plato bien frío y mira mezclé las cosas, le hice sufrir por hacerme sufrir y metí a la venganza en una receta de cocina, ja, ja!! No, en serio, nada más lejos de mi intención, lo que pasa es que tanto me emocioné con lo de la cena colombiana que un poco más y hago un libro entero de platos del otro lado del mundo.

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  11. Yo creo que nos movemos entre dos mares; a veces somos muy quejicas por cualquier nimiedad (hincharme a comer y luego estar protestando toda la tarde por la digestión es algo de lo que puede dar fe mi señora del caos).
    Pero luego también nos hacemos los duros cuando no es necesario para hacernos los fuertes. Un desastre vamos
    Yo me quejo por las pequeñas cosas, no voy a negarlo, pero a veces tiro palante y si no hay queda mi viaje de crucero con pierna en ristre y el viaje que hicimos a Roma (huy no he puesto este post??? arg tengo retraso.)
    En otro orden de cosas en lo sucesivo intentaré leer tus entradas después de comer. No es la primera vez que me entra un hambre que lo flipas leyéndote
    Abrazos aderezados con chimichurri!

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  12. Sólo de pensar el dolor que sentiría el hombre ya me duele a mí. Sufro lo que yo denomino "dolor empático".
    Un rampybeso y un placer leerte como siempre

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  13. jajajaja si es que hay algunos que son como animalillos comilones, no tienen medida... y luego empeacho, indigestión y demás. No hagas caso, no fue la comida (que seguro estaba estupenda), fue la gula de Toto!!!

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  14. jejej entonces los hombres no servimos para el dolor?

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    Pasa este osito a las personas qe quieres muchisimo y no quieres que cambien nunca. (espero recibir el osito).
    Si recibes entre 2-4 ositos te quieren
    Si recibes entre 4-8 ositos te quieren mucho
    Si recibes entre 8-10 ositos te quieren muchiiiisimo

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  16. Rebe el otro blog esta en pausa... pero este esta mas vivo que nunca!!!!
    Gracias por tus palabras

    Jo shhhhh

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  17. UMMMM YANDROS chimichurri! ¡eso sí que es pecado, pecado! tengo que reconocerte que es cierto, que a veces os quejáis por nada y otras hay que alabaros por vuestra entereza. ¿de viaje con la pata chula? ¡eso hay que verlo!

    RAMPY ¡jo, ¿y qué hay de mi sentimiento de culpa? ¿yo no te doy un poquito de pena? Muchas gracias por el osito ¡es tan tierno!

    PABLO ¡desde luego que algunos no! al menos los que se llaman Toto, creo que ha sido el peor paciente que he tenido en toda la vida.

    CMQ eso pienso, si no me hubiera puesto yo también malita ¿no? se lo tiene bien merecido por pecar de gula.

    De nada Jo, espero que prontito las circunstancias te vuelvan a dejar escribir tus sabias palabras.

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  18. Jajajajaja, lo que hace el amor... A tí hacer esa copiosa cena, y a él zampar más de lo que debía por no hacerte el feo.

    Un saludo.

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  19. Jajajaja, pero se lo zampo todo eh!!

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  20. SOFIA en eso no había caído, pero creo que sí, que se lo comío todo sólo por mí porqué añadió: es que tú lo tenías más difícil como no podías comparar con lo que sabe realmente.

    PALMOBA sí fue un campeón y se lo comió todo, pero fue muy triste verle agonizar!

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  21. sii ellos no son nada buenos con el dolor, nosotras sufrimos dolores fuertes o leves depende de cada una cada 28 dias ellos naaa a ellos una gripe o un dolor de panza los hace llorar XD

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  22. Como dice mi madre, Dios fue sabio al hacer que fueran las mujeres las que tuvieran los hijos, si dependiera de los hombres sin duda la raza se hubiera extinguido.

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