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LA DIOSA QUE MI MADRE LLEVA DENTRO


A las mujeres nos encanta que nos suban la moral. Las veces que la semana pasada me preguntaron cuántos hijos tenía y aseguraban que mi marido debía estar pensando mucho en mí al ver como se me caían las cosas (claro, mis pacientes desconocen lo del gen torpe), fruncí el ceño con fuerza y esbocé una sonrisa fingida. Las veces que aseguraron que tenía 23 años, no creyeron que fueran casi 30 y aseguraron que estaba muy bien conservada, la sonrisa se convirtió en una explosión sublime de satisfacción. ¡La vanidad de la mujer no tiene limites!
Y si ese es mi caso, imagínate mi madre, feliz porqué a pesar de sus 50 y tantos ha conseguido mantener una cintura de avispa sin necesidad de dietas ni golpes de gimnasio ¡qué dura es la genética que me hizo heredar la barriguita de mi padre y los tobillacos más piernas gordas de mi madre (marca constante de la familia Sánchez)! Ella que se lo puede permitir siempre va la mar de moderna, aunque sólo en apariencia, porque en el fondo de su alma esconde todos esos pensamientos de la España de Franco bien metiditos en la cabeza.
Un sábado por la noche, mis padres que nunca salen, se decidieron a quedar con otra pareja. Mi madre que además nunca bebe (ni una sola borrachera en toda su carrera) se sentó placidamente a tomarse una bebida con gas. Los hombres tan poco aficionados a veces a dar conversación, se dedicaron a asuntos trabajo y ellas a asuntos de hijos, y no lo digo por machista, pero es que la generación de mis padres sigue siendo de esas donde la carga familiar no se reparte.
En un momento de despiste, o más bien de la misma poca atención de siempre, mi padre y su amigo se fueron a lo suyo. Y mi madre se encontró con un Mojito delante de sus narices. Impresionada y sin saber ni siquiera pronunciar el nombre de ese cóctel sublime que a mí me pone tan cariñosa, se lo bebió y lo encontró hasta bueno. El camarero bien sigiloso se acercó y mediante una seña le dijo a ella: “ de parte del dueño del bar”. Mi madre se quedó con cara de boba, miró al mejicano seductor y sin una palabra (se las reservó todas para contarlo una y otra vez durante toda la semana) se sintió la diosa Afrodita, no mejor aún Atenea, o tal vez Casandra, o quizás un mix de todas ellas.
Y así, tras oír sus pequeña historia, que ya relataba por tercera vez, me dije que como cualquier otra mujer mi madre posee una vanidad estupenda, y que sí eso la hace tan feliz, más veces debería salir, más veces debería dejar que la invitaran y más veces debería tomarse un buen Mojito y brindar por el ego femenino que nos hace reír tanto.

Comentarios

  1. Ciertamente, la vanidad femenina muchas veces da pie a cosas curiosas y divertidas, pero cuando esa vanidad es natural. Cuando la vanidad se convierte en arma arrojadiza..la cosa cambia bastante.

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  2. anonimo?primera?pero esto que esssssssssssssssssss

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  3. vengo de vacas y me encuentro esto!!!competidores!!!!
    Me ha gustado mucho esta entrada qué divertida!!!si vamos a ser familia tu y yo ya veras con eso de los Sánchez jajja
    Nos gusta que nos digan cosillas bonitas,nos sonroja,nos anima,somos más cariñosas,nos ponemos tontitas...
    Una ronda de mojitos por favorrrrrr.........que corra el ron

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  4. S. porque te enfadas tanto, la competencia no es mala, además me divierte ver quien es el primero en leer la entrada.

    Respecto a la entrada, es muy divertida y la foto es genial, el nacimiento de venus... el nacimiento del amor...

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  5. Di la verdad Rebeca, tardas más tiempo en elegir tus fotos para cada post que en escribirlos.
    ¡Que currado!
    Abrazos olímpicos

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  6. Me ha encantado. Felicita a tu madre!!! Sí, a todas nos gusta una sonrisa de un desconocido, un subidón de autoestima. Y, a mí personalmente, un buen mojito.... mmmmmm!!!

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  7. Oiga.... que la vanidad es como el vino... un poquito al dia, dicen, que va bien y todo para el corazón.
    Asi que hay que procurar que todo el mundo tenga su vasito diario.

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  8. Yo creo que a todos nos gusta que nos regales el oido de vez en cuando, y más si no estamos acostumbrados a que la gente lo haga.

    Olé con tu madre!!

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  9. Me apunto a los mojitos, y a todos nos gusta que nos regalen los oídos de vez en cuando ;) Besos vecina!

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  10. Las mujeres a veces os martirizais más de la cuenta con el aspecto físico, decís con la boca pequeña eso de lo importante es el interior y después os morís de envidia en cuanto veis a una chiquilla a medio camino entre la delgadez y la anorexia. Saludos.

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  11. jejeje, desde luego tu madre se lo merece, un buena autoestima y p´arriba ;-)

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  12. pues si como me dijo un compañero : todos vienen dando patadas en el culo , y todo el mundo con malos humos,....(lo decia por el trabajo)es que tambien apetece de vez en cuando que te pasen la mano por el hombro...

    besos a ti y a tu madre

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  13. ¡¡un brindis por ésa vanidad femenina ocasional!!

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  14. No había pasado estos días pr andar de enamorado! mil disculpas! al fin una rota se fijó en un descosido! :) pero pues, dejando un lado la razón de mi ausencia, es cierto, las mujeres necesitan ese pequeño empujoncito al ego para sentirse mejor, si es apegado a la realidad, mucho mejor!

    PS por favor ni una palabra en mi blog respecto a esto q te he confesado! lo sabes ahora en exclusiva! ;) claro tambien tus comentaristas :D sañudos cordiales del pais mas pequeño del continente americano!

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  15. no me enfado,me enfado con humor!

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  16. Creo que como Anónima no cuenta ser la primera, ji, ji!!!

    ARKANGEL ¿arma arrojadiza? ¡jo, qué miedo da eso! en todo caso creo que me refería al primer tipo de vanidad.

    S. pues debemos ser la familia más grande de España los Sánchez, ja, ja, bueno y los López, Rodríguez, Gónzalez...aunque podría ser, mira que estar de acuerdo en que nos digan cosas bonitas y sobretodo el lo de los Mojitos ¡oh, me pediría uno ahora mismo! ¿demasiado temprano para beber?

    EVA es que YANDROS y S ahora van a tener que trabajar más, ja, ja! cosas de la competencia.

    YANDROS lo cierto es que a veces sí, siendo San Google tan amplio, a veces no doy con esa fotillo a la que se refieren mis letras, pero esta vez ha sido fácil, una teclea diosa y se desplegan diez mil perfectas mujeres en la pantalla.

    CMQ ¡si es que nosotras lo valemos! y como tenemos vanidad y al mismo tiempo una autoestima tan frágil, de vez en cuando necesitamos que nos recuerden lo absolutamente fantasticas y maravillosas que somos ¿oído hombres?

    TITANIC sabias palabras, voy a tener que empezar a recomendárselo a mis pacientes: usted se administra la insulina y luego se dice cuatro veces lo guapo y saludable que es y ¡ala a correr! que ya verá como el corazón se le alegra.

    GABI sí de vez en cuando unas gotitas de vanidad sientan estúpendas, mi madre estuvo feliz al menos dos semanas recordando su momento de gloria.

    NADIA ¡pues ala invito a ronda de Mojitos! ya somos unas cuantas: S., CMQ, GABI...al resto os toca regalarnos los oídos.

    RALPH te puedo jurar que no me muero de envidia al ver ese tipo de mujer. Todo es mejorable en esta vida, y yo soy vanidosa por excelencia, pero tengo momentos que adoro ser como soy.

    DUNCAN pues sí! qué madre la mía! ya que mi padre no esta por la labor...ya hay algún conquistador por ahí intentando robarle una sonrisa. Qué lo disfrute.

    KPA pero que sea una mano suave y fina que según que manos más vale que no te la pasen por el hombro, je, je! En serio, sí, todos necesitamos que nos adoren un poquitito.

    TXISPAS chin, chin! mientras escribía ese post me acordé de ti el día que decidiste vestirte lo más sexy posible y salir a la calle a robar unos cuantos piropos ¡me pareció tan genial!

    MARIO ja,ja! bueno entonces la ausencia está más que justificada! prometido no diré ni una palabra. Eso sí enhorabuena, seguro que debe ser un gran roto para ese pedazo de descosido. Recuerda que ella también tendrá vandidad femenina, ji, ji!!

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  17. ¡AINS! estas madres nuestras... cuanto se han perdido por culpa de la dictadura.

    En el caso de mi madre, hemos tenido anécdotas como las que cuentas para parar un tren. Lo cierto es que (será amor de hija) ¡mi madre estuvo siempre como un queso!, la puñetera de ella era realmente preciosa y tenía (y tiene) unas piernas largas y estilizadas que hacían flipar a cualquiera (así le fue a mi padre), por culpa de estas tenemos la mejor anécdota: un día iban mis padres en el coche dirección a una boda cuando les paró la policía (esto en venezuela, para más gracia), resulta que tenían prisa y el señor agente tardaba en decidirse a multarlos, así que mi señora madre con toda su elegancia alargó su pierna derecha sobre una rueda del coche como si se estuviera arreglando la media poniendo al pobre agente tan nervioso que los dejó marchar sin más.

    Lo mejor del caso es que mi hermana mayor ha heredado buena parte de la belleza de mi madre pero aún con todo, más de una vez, por la calle, han piropeado antes a mi madre que a ella... ¡amos! que para vanidad la de las mujeres de mi casa...jjejeje!

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  18. ja, ja! divinas piernas largas! a parte de la vanidad hay que ver lo bien que va el poder femenino en ciertos casos.

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  19. Yo me tengo que acostumbrear a tutear a las mujeres... cuando las trato de "ud" y son un poco mayores siento que les clavo un puñal... y me miran con dolor, rabia y angustia... uff...
    Mucho cuidado hay que tener de no dañar sus vanidades.

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  20. Uff Rube! qué sepas que te estás jugando la vida con esa forma tan educada de tratar esas mujeres, creéme que las entiendo perfectamente, cada vez que alguien me llama señora pienso que irremediablemente debo parecer muy mayor, ja, ja!!

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