
“¡Qué sencillo es el mundo!” así titulaba su entrevista Víctor-M. Amela en La Vanguardia que realizaba a un chico de 18 años llamado Albert Casals, que había decidido devorar el mundo desde su silla de ruedas, convertido en viajero desde los 14 años, yendo de un sitio para otra sin un penique en el bolsillo.
Todavía quedan soñadores, aunque cada día se enfrente al peligro de la extinción.
Albert relataba que estaba pegado a su silla de ruedas desde los 8 años, las causas poco importan, la gracia está en su capacidad de sacar lo bueno de lo malo: “Si hubiese querido ser futbolista...¡Pero no hay nada que yo no pueda hacer en mi silla!...La silla es más ventaja que inconveniente: la gente te pregunta qué te pasa, de dónde vienes...y así haces un montón de amigos.”
Con ese optimismo ha ido recorriendo el mundo, algunos leemos la filosofía que se puede dar a la vida, aceptamos el razonamiento y lo dejamos ahí. La practica resulta difícil o el sacrificio da demasiado miedo, pero los héroes del siglo XXI dejan el miedo guardadito en un cajón y te dicen esto a la cara: “Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: tú puedes elegir vivir triste o contento. Yo elijo la felicidad. No veo entre nosotros razones para ser infeliz...A veces me dicen: “Si no trabajas, ¡de viejo serás pobre!”. Pero si llego a viejo, ¡Tendré amigos por todo el mundo! ¿Se puede tener más?” No, no se puede pedir más. Miro mi trabajo y pienso que no me hace feliz, pero que no quiero ser vieja y ser pobre, pero que también quiero viajar, y recorrer África, Asia, Australia, América y Europa con mis dos piernas, pero no tengo tiempo, no tengo dinero...y al mirar la foto de Albert en la playa, sonriendo, con su silla de ruedas y su pelo verde, con su juventud, pienso en que a medida que crecemos crecen también nuestras excusas ligadas a las responsabilidades.
Todavía quedan soñadores, aunque cada día se enfrente al peligro de la extinción.
Albert relataba que estaba pegado a su silla de ruedas desde los 8 años, las causas poco importan, la gracia está en su capacidad de sacar lo bueno de lo malo: “Si hubiese querido ser futbolista...¡Pero no hay nada que yo no pueda hacer en mi silla!...La silla es más ventaja que inconveniente: la gente te pregunta qué te pasa, de dónde vienes...y así haces un montón de amigos.”
Con ese optimismo ha ido recorriendo el mundo, algunos leemos la filosofía que se puede dar a la vida, aceptamos el razonamiento y lo dejamos ahí. La practica resulta difícil o el sacrificio da demasiado miedo, pero los héroes del siglo XXI dejan el miedo guardadito en un cajón y te dicen esto a la cara: “Cuando haces lo que de verdad quieres, el universo entero conspira a tu favor. Mira alrededor y decide: tú puedes elegir vivir triste o contento. Yo elijo la felicidad. No veo entre nosotros razones para ser infeliz...A veces me dicen: “Si no trabajas, ¡de viejo serás pobre!”. Pero si llego a viejo, ¡Tendré amigos por todo el mundo! ¿Se puede tener más?” No, no se puede pedir más. Miro mi trabajo y pienso que no me hace feliz, pero que no quiero ser vieja y ser pobre, pero que también quiero viajar, y recorrer África, Asia, Australia, América y Europa con mis dos piernas, pero no tengo tiempo, no tengo dinero...y al mirar la foto de Albert en la playa, sonriendo, con su silla de ruedas y su pelo verde, con su juventud, pienso en que a medida que crecemos crecen también nuestras excusas ligadas a las responsabilidades.
http://www.elmonsobrerodes.cat/


18 comentarios:
Pues sí compañera. Poco a poco vamos creando nuestro mundo, en el que creemos que cada vez tenemos más opciones y alternativas cuando la realidad es que sólo contamos aquellas con las que nuestras reponsabilidades nos permiten.
Nuestro círculo crece, pero la altura e la esfera es cada vez menor y no podemos saltar si quiera.
Por eso, de vez en cuando, hay que abrirse una ventanita en la esfera para poder escapar...
un saludo rebeca
Hey a la de cinco veces que sea el primero en responder no hay premio en este blog????
JAJAJAJAJ
Los optimistas y los soñadores son los que han cambiado el mundo. Los pesimistas son los testigos de piedra de ese cambio.
Un rampybeso
Rampy
YANDROS eso es lo único que no me convence de hacerse mayor, que crezcan las responsabilidades...
¡5 veces siendo el primero! ¡la verdad es que te mereces un premio, ja, ja! bueno dejame que piense y tendrás tu recompensa, pero acuerdate que ya no estamos en la época en la que el profe te daba el punto positivo por tu respuesta, je, je!!
RAMPY ¿de dónde has sacado esa frase? me parece muy sabia, aunque me da un poco de verguenza reconocer que creo que estoy en el grupo de los pesimistas.
Más gente así es lo que hace falta... gente valiente y gente feliz sobre todo. Pero quizá a los dieciocho años es más fácil ver así el mundo...
Besos de lunes!!
Lamentablemente no todos tenemos la valentía de algunos, pero en esta vida tiene que haber de todo (mira, ahí tienes otra excusa).
Te entiendo, algunas veces me gustaría poner mi vida patas arriba y cambiarla de manera radical...pero no lo hago y sigo preparando mi vejez. Eso sí, todos los días busco algo con lo que reir, y aunque parezca sorprendente, siempre lo encuentro...una que es positiva.
Besitos!
Bertrand Russell, filósofo y matemático y premio nobel, nos explica en "la conquista de la felicidad" algunas claves importantes para dejar de desear lo que nos han dicho que tenemos que desear.Parece que la vida intensa solo lo es si está plagada de viajes, y no es así. Mejor os lo leeis. Solo un matemático podia haber escrito algo tan claro y con tanto sentido del humor.
Vaya historia la de este chico. Con lo cerquita que lo he tenido tantas veces y no me he dado cuenta!.. merece la pena ver su pagina web. De todo el mundo podemos aprender algo.
Besos.
Yo estoy con Rampy, los soñadores y los que van hacia adelante son los que pueden cambiar el mundo¡¡¡¡
Me encanta Amela, me cae super bien (lo veo en Arucitys cada dia)
Con respecto a lo demas... es increible ver las cosas tan positivamente en una silla de ruedas, le admiro. Yo seria a la que se le caeria el mundo encima la verdad...
Si te sirve de consuelo mi trabajo tampoco me hace feliz...pero bueno voy a aprender de Albert y siendo positiva...de todo se aprende no? y el trabajo no hace feliz pero el dinero que te dan por ello si jeje.
Besitos guapa!
Muchos divisan ventajas donde otros ven dificultades. Excelente relato de crecimiento y pensar a que a veces tenemos nuestro cuerpo intacto y nos quejamos tanto!.
Un abrazo en la distancia. :-)
Que fuerte debe ser Albert, he conocido personas que se han derrumbado por menos, es una historia enternecedora, humana y muy reflexiva, digna de leer, besotes Rebeca ;-)
ahh, pues mira, vamos por razonamientos parecidos, yo lo tengo muy clarísimo...
Besitos muchachona.
Lo ví el otro día en un programa de la Tv catalana, es una maquina el chaval ese, y lo mejor es que no para de sonreir
Para mí hay dos caminos y cada uno tiene sus pros y sus contras, a cada uno le parece uno más fácil y otro más difícil, sólo con el tiempo se sabrá quien ha acertado. Saludos.
CMQ, toda la razón en las dos cosas, hace mucho más gente feliz en este mundo y a los 18 años las cosas son mucho más fáciles.
GABI ¡me encanta tu positivismo! Este chico le llama a su filosofía el felicismo. Os cogeré un poquito a cada uno.
JAVI, eso me ha hecho pensar, la verdad es que alguien nos ha dicho que para ser felices hay que hacer esto o no lo otro, y casi todos nos hemos convencido de que es así, y claro, cuando todo lo prometido no se cumple nos llevamos el chasco. Creo que mi próxima lectura va a ser "la conquista de la felicidad", un poco más de realismo y menos románticismo tal vez haría las cosas más fáciles.
TITANIC, pues sorprendentemente todo el mundo nos enseña algo independientemente de su edad, raza, sexo, religión o lo que sea. A ver si este chico va a ser tu vecino es Esparraguera!!!
LOREN, claro, los pesimistas lo único que hacen es quedarse sentados viendo como los otros se mueven.
TRASTO, sí algo bueno hay que sacarle a todo, aunque haya que exprimir un poquito ¡el dinero! je, je, ese es el otro handicap de mis días, pero bueno...luego están el montón de cosas que compensan.
ROMAYRIS es difícil valorar lo que damos por hecho ¡somos así! sólo apreciamos la salud cuando la perdermos, el amor cuando lo perdemos, la seguridad cuando no la tenemos,etc, etc. Nos falta diez segundos para pararnos a pensar en lo afortunados que somos.
DUNCAN, digno de admirar realmente, que con 14 años ya tengas las ideas tan amuebladas y una firme decisión de hacer de tu filosofía una forma de vida.
ESPERANZA ¿dejarlo todo y tirarte la manta a la cabeza por hacer lo que de verdad te gusta o seguir ahorrando para disfrutar de viejecita?
Besitos niña!!
LEINAD23, sí ha salido varias veces en TV3 y es cierto, me admira que alguien pueda ser capaz de mantener la sonrisa de esa forma descomunal.
RALPH ¿y quieres decir que los dos conducen al mismo sitio?
la verdad es que somos muy materialistas, y la primera, yo!ademas, cada año me hago el proposito de no quejarme tanto de mi vida, y cuando lees estas cosas, te das cuenta que al menos, tienes salud y dos buenas piernas para andar, y no te falta nada de tu cuerpo...deberiamos de aprender cada uno de nosotros, de gente como ese chico, recorreindo el mundo en su silla de ruedas.
Pero bueno, tambien creo, que notodos podemos hacer lo que hacen esa gente tan especial, porque esa gente, es especial, no son como los demas...asi que yo lo admiro , y lo animo para todo lo que se proponga.
Un abrazo
Pumuky
PUMUKY; es verdad, es muy difícil ser como ellos, por eso para mí son héroes, sin capa ni espada, pero héroes al fin y al cabo, porque nos demuestran que otro mundo sí es posible, aunque nosotros nos ostinemos en creer que nada puede ser diferente a como vivimos.
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