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HUIR DEL DESTINO


En mis momentos más optimistas pienso que todo depende de mí, en mis momentos más pesimistas que todo depende del destino. Curiosamente, a pesar, de estar en el medio le he puesto un poco de fe a mis actos aunque siga pensando que hay algún tirititero que se divierte moviendo marionetas a su antojo, cruzando hilos, provocando desastres y de vez en cuando algún que otro acierto.
...¡Tic, tac! ¡Tic, tac! ¡Sí tiene que existir un destino!
Hace tiempo, cuando todavía rondaba por todo el hospital, me encontré con un paciente que conocía por sus ingresos frecuentes en el servicio de cirugía vascular. Su enfermedad había evolucionado hasta tal punto que ya no había ninguna cirugía que pudiera solucionar su situación. Los médicos hablaron con él. Tenía gangrenados algunos de los dedos del pie y sufría terribles dolores por tener ocluidas las arterias, ellos le dijeron que tenían que amputarle la pierna. El hombre se negó de forma rotunda. Decidió que prefería convivir con el dolor y arriesgarse a morir cuando el miembro se pudriera, a perder una parte de su cuerpo.
Sin embargo, ese momento no llegó. Un camión le atropelló un buen día, y mientras el resto de su cuerpo se quedaba prácticamente ileso, su pierna fue amputada de forma traumática por el vehículo.
De la misma manera ha pasado esta semana. 3 veces hemos bajado corriendo a operar a un paciente cuyo by pass se había roto. La última vez, los dos nos mirábamos, él con los ojos empañados porqué sabía que en esta ocasión ya no salvaría la pierna. Y yo con dos pinzas en la mano por si la cirujana tenía que apresar la arteria antes de que se desangrara y no perdiera tan sólo la pierna.
Cuando ha vuelto después de la intervención, ahora menos completo según su manera de verlo (aunque yo sé, que sigue siendo la misma persona entera, cargada de valores y sentimientos), parecía que también le hubieran operado la garganta, ya no hablaba, ni siquiera para quejarse de su terrible dolor, lo entiendo, es la primera fase de su duelo.
Uno nunca espera que el destino le acabe alcanzando, pero lo hace. En algún momento, en ese en que te paras a coger un poco de aliento, se te adelanta y aquello de lo que tanto habías huido, se manifiesta, porqué tenía que ser así, porqué no hay más, porqué esas son las normas y porqué probablemente algo te tenía que enseñar esta vida con ese cruel destino del cual pensabas que estabas escondido.
Evidentemente no siempre el destino ha sido cruel, pero lo es en estás historias, en la que la suma de las circunstancias acaba provocando aquello que tanto te habías negado a asumir.

Comentarios

  1. Jo, que fuerte, me has dejado sin palabras

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  2. ¡uy, a lo mejor me he pasado de trágica! es que ya se sabe mi trabajo tiene unas cosas...

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  3. uff ¡Sin comentarios!

    Un besito nena.

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  4. ESPE, otro besico pa ti! mujeeeer!

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  5. Personalmente prefiero pensar que no tenemos todo nuestro futuro o destino escrito con puntos y comas.

    Me gustaría pensar que como mucho hay sólo unas pautas escritas y que nosotros tenemos el poder de desarrollarlas o de cambiarlas.

    Por otro lado, pobre hombre. Con lo que le cotaría tomar la decisión y al final el destino se la jugó.

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  6. "Evidentemente no siempre el destino ha sido cruel, pero lo es en estás historias, en la que la suma de las circunstancias acaba provocando aquello que tanto te habías negado a asumir."

    Ahí estamos Rebeca, la cuestión es NO negar el destino. Por propia experiencia sé muy bien que hay cosas que uno no puede controlar ni evitar. Lo mejor es aceptar lo que nos toca con la mayor dosis de resignación posible. Para mí no fue cosa fácil aceptar mi enfermedad, pero lo hice y en ese momento me prometí a mí misma que lucharía con uñas, dientes, venas, huesos y órganos por mi vida... ya lo ves, sigo vivita y coleando con un poco más de miedo pero un MUCHO más de amor a la vida.

    Tu trabajo es de esos que demuestra cada día, cuán pequeños e indefensos somos en realidad los humanos. Ojalá supiéramos cargarnos de la humildad que nos hace falta para afrontar el destino, que está allí y es implacable: para la bueno y para lo malo.

    Un besito y sigue colaborando a salvar vidas... ¡que haría yo sin vosotros! jejeje!.

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  7. Creo que al final el accidente, aunque suene irónico puede haberle alargado la vida y ayudado a tomar una decisión que él nunca hubiera tomado. Al final terminará aceptándolo. De todas formas cuando ves las cosas de fuera no tienes el mismo criterio que cuando estás involucrado en ellas. Saludos

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  8. la madre, yo si prefiero morirme todo a perder pedazos de mi cuerpo

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  9. Ufff...que história...
    Yo personalmente creo que todo pasa por algo...y é´nmo queria amputarse la pierna y le pasó eso...alomejor ha sido mejor que le pasara el accidente que no que haya estado sufriendo por no quererse amputar la pierna no?
    Besitos guapa!

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  10. GABI, sí mejor pensar que un poco de cada, si no todavía sería demasiado fácil y sólo nos tendríamos que sentar a esperar.

    PENSADORA ¡tú eres una campeona en toda regla! ¡para ti ni destino ni nada! la gente como tú es digna de admiración.

    RALPH, así es, perder la pierna le salvo la vida, aunque esas decisiones son difíciles de por sí y la gente siempre cree que sucederá algún milagro hasta el último momento.

    SNATCHER, no opino, debería estar en ese lugar, en el que espero no tneer que estar nunca, para poder saber que es lo que yo decidiría.

    TRASTO, si no se hubiera amputado, hubiera muerto de forma horrible sufriendo, ahora tampoco se sabe como fue su vida a partir de ese momento, si lo aceptó, se adaptó o cayó en una terrible depresión. Eso sólo lo sabe el destino.

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  11. Yo no sé realmente qué pensar, si somos dueños de nuetro destino, o si el destino juega con nosotros, pq según qué circunstancias me da por pensar de una u otra forma.

    Por cierto, muy chula la foto de George Harrison en su época Beatle, huyendo de una de las fans de Los Beatles :D

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  12. Bueno el mérito es de San Google y la búsqueda con la palabra "huir del destino"!

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  13. ¡Qué duro.....! Prefiero no pensar ahora!

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  14. una y mil veces he huido del destino... aveces antes de hacerlo
    intento dibujar un paisaje en la pared...... y quedarme alli....

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  15. Hola... Que tal? Menuda historia!! estoy flipando... bueno me la voy a leer otra vez, pero HALA!!! un saludo.

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  16. Está muy claro que el accidente le alargo la vida y le obligó a tomar esa decisión que él nunca hubiera tomado.

    Miles de besitos y cuídate mucho.

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  17. SANDRA ¡duro es! ¡y sí, a veces es mejor no darle muchas vueltas!

    ALLEK, pues prestame tu tiza para que yo que pueda dibujar una ventana por donde escaparme.

    SARA ¡la tuya del mercadillo era mucho peor! ja,ja...estuve dándole vueltas unos cuantos días, xdios!

    CHICA DE CRISTAL, Dígamos que el destino acertó.

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  18. Hay Rebeca!!
    Yo tengo la firme convinción de que lo que es para ti..va y se guarda!!

    Un beso preciosa!!

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  19. me quejo muchas veces de mi vida, de lo desgraciada que soy, que no tengo suerte..pero leyendo todas esas historias y las que tu viviras dia adia, me doy cuenta que soy una afortunada de la vida.tengo salud,que es lo principal, no nos damos cuenta de esas cosas hasta que nos falta.
    Asi que intentare no quejarme tanto y disfrutar mas de lo que tengo.
    Un abrazo
    Pumuky

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  20. PALMOBA, seguro que sí, ahora ando buscando la llave de ese destino.

    PUMUKY, pues claro que somos afortunadas, sólo que se nos olvida valorarlo y por otro lado, le encontramos cierto gusto a estar todo el día quejándonos.

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  21. América: Antes que nada quería decirte:¡Guau! que bien escrito está este post y que fuerte pega en quien lo lee.

    Me dejaste sin palabras -te advierto que no es fácil lograr eso...-, así que pido palabras prestadas de un inglés, un tal William:
    "El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos."
    Creo que hay mucho de esto en nuestras vidas.
    Besos!

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  22. LA QUE VIVE AL LADO, ya casi no me acordaba de este post que escribí hace tiempo, pero recuerdo muy bien como me impactó aquel paciente y como pensé que tal vez sí hay cosas que están escritas de las que no podemos huir, tal vez es como William lo dice, sólo lo hacemos lo mejor posible con las cartas que nos tocan.

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