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EL CHOCOLATE ESPESO


Lunes...me he pasado toda la semana trabajando, de manera que no lo estoy saboreando ni de lejos como si fuera un verdadero lunes.
Entre tanto cielo gris y lluvia, combinación que sólo invita a quedarse en casa y moverse tal cual describe el anuncio de Ikeadel sofá a la cama y de la cama al sofá”, yo abrí mi paraguas lila de topos negros y salí a la calle a pasar otra entretenida tarde en el hospital.
Como recompensa y en honor al domingo, en cuanto llegué a casa a las once de la noche puse a explotar una bolsa de palomitas en el microondas y me metí bajo las sábanas dispuesta a ver película tras película hasta las cinco de la mañana, entre sorbos de coca cola siempre light. Lo cierto es que sólo sobreviví al final de una de las películas y al principio de la primera, pero así me creí que el domingo lo había pasado como Dios manda: descansando.
Y es que hay semanas que más vale no asomar ni siquiera la cabeza. Desde el principio las cosas empezaron mal. Tengo unas cuantas buitres leonadas rondando sobre mi cuerpo a la espera de que me convierta en cadáver. Lastimosamente para ellas todavía le queda larga vida a esta reina. Y es que en este país el dicho ese de las cosas claras y el chocolate espeso, no es bien encajado por todo el mundo, ni eso ni el querer introducir cambios. La gente normalmente toma el modificar sus hábitos como una afrenta personal independientemente de que sea para bien: “¿por qué lo haces así?” “pues porqué toda la vida se ha hecho así” “bueno también los cirujanos estuvieron toda una vida sin lavarse las manos y se hubo de cambiar” “pues yo lo hago así y punto, y ni tú ni nadie me va a decir como lo tengo que hacer” ¡todo un argumento de peso! ¡odio estas tontas pataletas!
El caso es que las miraditas de desprecio hicieron un poco de mella en mí y mi mal humor volvió a traspasar fronteras y acabe enfadada con todo el mundo y sobretodo conmigo misma, y claro ¡lo de no poderme hablar me sentó fatal y me hizo sentir muy solita! ¿volvería a convertirme en la mujer lobo?
Sorprendentemente pasan los días y parece que pase algo más, porqué las cosas vuelven a su cauce sin que nadie haya hecho nada para enmendarlas. Pero las miradas de rencor desaparecen, vuelven las sonrisas ¡vuelve mi sonrisa! Y entre todos firmamos un tratado de paz. Mis palabras han quedado en el olvido, todo sigue haciéndose exactamente igual, y eso me hace tirar la toalla y pensar en ese viejo dicho de: si no puedes con tu enemigo únete a él.
Eso sí, las cosas me siguen gustando claras y sobretodo el chocolate que sea espeso, aunque después de la batalla queda claro, que hay a quien las cosas le gustan espesas y el chocolate más bien claro.

Comentarios

Ralph ha dicho que…
La gente siempre es reticente a los cambios, supongo que es porque les lleva a pensar y prefieren seguir con la rutina que razonar si es mejor o peor lo que se propone, En cuanto a el cierre de hostilidades y aquí no ha pasado nada me parece una forma muy cínica que tiene la gente de pasar página, pero es muy común. Tu tranquila que si no quieren buenas ideas allá ellas, descansa y desconecta. Saludos y cuidate.
Ralph ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patrícia ha dicho que…
mmmm xocolata i peli!!!no hi ha res millor per a un diumenge a la nit!
Rebeca ha dicho que…
RALPH, a mí tampoco me gusta la forma que tiene la gente de poner punto y final ignorando lo que ha pasado. Es como esconder la basura debajo de la alfombra, pero así es el mundo a veces, prefiere dar la espalda a los problemas que enfrentarlos.

PAT no tenia xocolata, però les crispetes de l'Eroski plenes de sal i mantenga ho van substituir prou bé!
Sandra Malicia ha dicho que…
Joooo... Habrá situaciones donde encuentres cosas muy claras y chocolates muy espesos para contrarestar esta, verás que sí!
cuandomequieras ha dicho que…
Yo creo que esto de barrer y dejar la basurilla debajo de la alfombra es muy común cuando las broncas se montan en el trabajo o en sitios así, donde esa persona no te importa más allá del hecho de ser una compañera, no una amiga o alguien realmente querido. Mal hecho está, si, pero es lo que hay en todos los centros de trabajo del mundo. También es "porque siempre se ha hecho así", supongo, pero... en realidad tampoco tienes necesidad de amargarte las horas de trabajo (que son muchas al cabo de la semana) porque la gente sea impermeable a los cambios. Tú sigue adelante, al final se darán cuenta si es mejor como lo haces tú o no...
Y descansa, bonita!!!
Rebeca ha dicho que…
SANDRA, por supuesto, otra veces no hace falta dejar las cosas espesas.

CUANDOMEQUIERAS, sí en todos los trabajos hay conflictos. La pena es esa, que acabas dedicando gran parte de tu vida al trabajo y si no estás a gusto, pues como que a una se le amarga el ánimo, pero bueno, suerte que siempre se puede contar también con compañeros maravillosos. Lo de los cambios, pues ya se verá...
Yandros ha dicho que…
Creo que es un claro reflejo de la vida del funcionario novel, que intenta mejorar las cosas y acaba sumido en la vorágine conformista...aunque también pasa en la empresa privada, claro.
Estoy de acuerdo al 100% en que el argumento de "es que de toda la vida ha sido así" dice muy poco del nivel neuronal de la persona que lo dice, con la boca llena; ya, y antes la tierra era plana, y unos los quemaron en la hoguera por decir lo contrario, y las muelas se sacaban con unas tenazas... Me suena cuando en mi antigua empresa me decían; "es que lo queréis todo, antiguamente no había ordenadores ni fotocopiadoras y se hacían las obras igual..." Si hijo, si pero antes te pedían las cosas para dentro de un mes y hoy en día te la piden para hace cinco minutos, no te digo...
En fin, yo te animo a que sigas la corriente pero no caigas en el conformismo, porque al fin y al cabo lo mejor de un trabajo es que uno esté satisfecho con uno mismo, y luego ya vendrán los demás.
Un saludo
Rebeca ha dicho que…
YANDROS ¡pues sí! ¡hay que evitar caer en el conformismo, pero mientras tengo que retirarme para preparar el nuevo ataque, al sistema hay que moverlo poquito a poquito!
Duncan de Gross ha dicho que…
Hay que estar a gusto en el trabajo, sino no se disfruta nunca, un besotazooo!!
Txispas ha dicho que…
me gusta tu blog, lo leeré más a menudo, te añado al mio para cotillear cuando posteas, jeje
Trasto ha dicho que…
Me has leido el pensamiento! Yo iba a escribir un post con el título "las cosas claras y el chocolate espeso" pero no se porqué no lo hize, pero lo puse en mi Nick del msn jeje. Y porque te explico todo esto? Porque no podria estar mas deacuerdo contigo con esa frase.
A mi me encantan los domingos con palomitas y peli, de hecho yo hice lo mismo.
Me alegro que hayas recuperado la sonrisa! No dejes que te la borren...
Un besito y a cuidarse!!
Esperanza ha dicho que…
Así es el empleo, pasas más tiempo de tu vida con los compañeros de trabajo que con aquellos a quienes quieres. Y la verdad, puestos a elegir yo preferiría ser ermitaña, pero a falta de presupuesto, vale más tolerar, respirar profundo, y algunas veces voy como tu de Mujer lobo.

Exageras con eso de ¡Mientras tu te quieras! Linda, yo sé que te quiere un montón de gente, y si te fijas bien, notaras otros que te quieren más en silencio.

Besitos.
Carolina Arias. ha dicho que…
buen bloog!! me encanto, ademas que me gusta mucho britget...

suerte!

bye!
Descarga ha dicho que…
Creo que voy a correr a comprarme un buen chocolate.
Leí tantas veces la tan maravillosa y tentadora palabra que no puedo más de ganas!
Y que sea espeso! jaja
=)
Besos
GABI ha dicho que…
La verdad es que en los trabajos la cosa es muy complicada sobre todo si sois muchos compañeros porque como yo digo "cada cual es de su padre y de su madre".

Y más se complica aún si eresde las últimas en llegar.

Yo he vivido las dos cosas: trabajar con mucha gente y ser el último mono (entre de becaria). Y quedarme en la empresa (en la que ahora estoy) en primera línea.

En fin, que una tiene que adaptarse, pero da rabia, mucha. Vamos que te entiendo.

Besitos!
Rebeca ha dicho que…
DUNCAN, lastimosamente el trabajo representa gran parte de nuestra vida y por eso sí, hay que procurar disfrutarlo también.

Gracias TXISPAS, me pasaré sin falta.

Pues sí TRASTO ¡esos domingos son fnatasticos! de hecho yo creo que los sábados son para hacer un montón de cosas y los domingos para olvidarse de que el mundo existe.

ESPERANZA pues sí, por mucho que uno quiera, al hacerse mayor y adquirir responsabilidades no puede dejar de trabajar.

Y no exagero ¡claro que hay un montón de gente que me quiere! quizás he escrito mal la frase, a lo que quería llegar este mes es que he de volver a quererme yo misma mucho mucho otra vez ¡es que a veces se me olvida!

Gracias CAROLINA ¡la verdad, no sé que tendrá esta Britget! ja, ja,

DESCARGA ¡no te olvides la nata! ¡ni los barquillos! ¡ni por supuesto la manta, la estufa y la buena película!

GABI mis problemas se acentúan cuando encima trabajo rodeada de mujeres. Es un comportamiento natural (me parece a mí) enfrentar los problemas con la guerra psicologica en lugar de abiertamente. Y luego esta lo de trabajar con personas, lo cual no permite errores y obliga a que todo el mundo acepte sus responsabilidades. En fin...¡trabajos! ¡más vale olvidarlo! Esta semana creo que la sonrisa va a ser mi mejor arma.
Palmoba ha dicho que…
Yo use esta foto una vez!!!

Chocolate!!!!
Rebeca ha dicho que…
Pues, ahora me toca disfrutarla a mí, chocolateeeeeeeeee!

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