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PEDIR PERDÓN


Muy poca gente sabe pedir perdón, creo que yo estoy en el bando de los que no saben, aunque el remordimiento se me quede atravesado como si tuviera un hueso de pollo en la garganta.
Es una muy mala costumbre el de hacer las cosas, dejar corazones heridos y luego no ser capaz de rectificar. A veces he tenido que pedir perdón y extrañamente en lugar de sentirme aliviada por haber dado el paso, me he quedado pensando que mis palabras poco significaban porqué el mal estaba hecho. Peor es no decir nada, por supuesto.
Lo cierto es que para ahorrarme todo ese trance procuro no hacer daño a nadie, prefiero decir mil veces Gracias que Perdón porqué no me comporté bien.
Esta semana me han pedido perdón. Lo acepto de buena manera, aunque sé que ha sufrido más quien me hirió que yo que ya había olvidado su osadía. Le he dado la mano y le he dicho: “venga ya esta todo olvidado, empezamos otra vez de cero” y de cero hemos empezado aunque no pierda ocasión de recordar lo mal que se comportó.
No ha tenido que ser nada fácil acercarse a mí para decirme que lo sentía, yo a veces soy como un muro impenetrable y me cuesta hacer de los rasguños caso omiso cuando me parece que la causa ha sido la injusticia.
Pero la paz ha vuelto a mi reino y como siempre rectificar me parece de sabios, pero no de sabios normales, sino de súper sabios venidos de otra planeta con una inteligencia superior, con capacidad de sanar con las palabras y capacidad para pasarse la lengua por la raspadura y decir: “sana sanita , culo de Ranita…” que ya no me escuece la herida.

Comentarios

PENSADORA ha dicho que…
y ¿quién es quién para juzgar y por lo tanto perdonar?.

Tienes razón que tanto pedir como dar perdón sirve de poco una vez el daño está hecho. Lo mejor, intentar no hacer daño a nadie y si inevitablemente se hace, intentar reparar el daño como auténtica señal de perdón.

UN SALUDICO!
RAMPY ha dicho que…
La verdad es que sí, hay que procurar no tener que pedir perdón, pero si hay que hacerlo, pues se hace.
Yo también conozco a gente que no sabe pedir perdón, porque eso le supone el tener que humillarse y su orgullo puede mucho más que eso.
En fin, feliz lunes
Rampy
GABI ha dicho que…
Creo que lo mejor es lo que tu dices: intentar no hacer daño. Pero cuando lo hacemos sin querer y sin tomar onciencia de ello hay que pedir perdón. Creo que en ese momento lo pasan mal las dos personas.
En fin, que como tu dices rectificar es de sabios.
Besitos guapa!
P.D.: ¿Cómo van tus ronchas?
Esperanza ha dicho que…
Pedir perdón engrandece tanto, es un ejercicio gratificante. A mi me gusta, claro prefiero no dañar y lo evito, sin embargo, me resulta fácil asumir equivocaciones y exponerlas.

Besines...
Rebeca ha dicho que…
Pues sí chicos lo mejor es no tener que pedir perdón.

Ves ESPE a lo que me refería, tú eres de esas sabias sabias que me hacen sentirme pequeña.
MoN ha dicho que…
Yo al contrario que tu, pido perdon demasiad, incluso cuando no tengo culpa, incluso cuando me hacen daño ami... eso no esbueno te lo digo yo.

casi que prefiero lo tuyo jajajaja
Rebeca ha dicho que…
tampoco hay que pasarse con lo de pedir perdón MON, sólo cuando sea necesario porqué sinó uno acaba desarrollando un sentimiento de culpa perpetua que para nada es bueno!
aiRa ha dicho que…
Yo, como Mon, creo que pido perdón demasiado, pero no puedo evitarlo, aunque sea una tonteria... lo que si me cuesta es dar el pesame... es que no sé que decir! Nada de lo que diga va a servir para animar a esa persona...
Rebeca ha dicho que…
Uff!esa es una de las cosas que menos me gustan, me parece idiota decir: "lo siento mucho" y a veces como que agobia que todo el mundo te este encima por tu perdida, es como una invitación a recrearse en la pena (aunque por otro lado necesaria).
César ha dicho que…
El pedir perdón es un esfuerzo enorme, y el saber darlo también. Ambos llevan mucho mérito, sobre todo, si se hacen desde el alma...

Es cierto que hay cosas que no se pueden reconstruir, pero la vida es esta: aprender, equivocarse, seguir aprendiendo. Todos en este mundo estropeamos algo...como cuando aprendemos desde niños...

Besos
Rebeca ha dicho que…
Tienes razón CESAR, por mucho que digan los del NESTEA que hay seres perfectos, la perfección no existe y nadie se libra de cometer errores.
Señor Oscuro ha dicho que…
Yo soy de los que piden perdon si me he equivocado, aunque cueste, pero luego te sientes como aliviado, pq la espinita de la cociencia deja de hacerte la puñeta :)
Rebeca ha dicho que…
SEÑOR OSCURO, pues mira que yo con la espinita, se me inflama el no sé que y hasta que no pasa un tiempo y la cosa pase a la fase de proliferación celular, como que no me alivia.
Di ha dicho que…
Difícil es pedir perdón pero también es muy difícil perdonar. No todo el mundo pide perdón y es perdonado, la virtud está en las dos partes. Saludos!
Mr Blogger ha dicho que…
Yo soy de los que dicen lo siento. Quizá porque no solo sufro por mi cuando las cosas salen mal. Por eso me fastidia un montón cuando no quieren aceptar mis disculpas.
Palmoba ha dicho que…
A mi me dijeron, no hay que pedir perdon, hay que no hacerlo....es lo que intento..pero si alguna vez daño consciente o no, no me cuesta pedir perdón con el corazón en la mano, lo que me cuesta más es perdonarme a mi..por haberlo causado...
Rebeca ha dicho que…
DI, eso es cierto, como en todas las relaciones, eso siempre depende de las dos partes.

MR BLOGGER ¡es que hay gente rencorosa, rencorosa! y eso que todos tenemos derecho a cometer errores y a que se nos dé otra oportunidad.

PALMOBA, creo que mi espinita tienen que ver con eso, que pido perdón pero como he sido capaz de hacer daño a alguien me sigue doliendo igual.
Nuria ha dicho que…
A mi me cuesta menos pedir perdón que perdonar... aunque intento estar en ambas situaciones lo menos posible¡¡
Bs
N.
Rebeca ha dicho que…
Yo al revés, creo que soy menos rencorosa que orgullosa!

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