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EL LEOPARDO QUE PERDIÓ SU CAMINO


Cerca de la cumbre occidental del Kilimanjaro se encuentra el cuerpo seco, congelado y abandonado a su suerte de un leopardo. La altura de esta montaña nevada es de 5895 metros sobre el nivel del mar. Nadie ha podido explicar qué buscaba el leopardo y qué es lo que le hizo desviarse de su camino.
Sentado en su tumbona, delirando por la fiebre, la voz del protagonista a la que Hemingway dio vida en su novela Las nieves del Kilimanjaro, trata de dar una explicación a esta adivinanza.
Probablemente el leopardo buscaba algo y tratando de encontrar lo que había perdido, no se dio cuenta que perdía la vida.
El leopardo no es el único necio que decide buscar y buscar y que acaba perdiendo algo mucho más preciado, eso también nos pasa a nosotros, que de vez en cuando buscamos sin parar y perdemos la capacidad de apreciar lo que tenemos cerca y lo que en el fondo está contribuyendo a nuestra felicidad.

Comentarios

César ha dicho que…
Lo triste es justamente desperdiciar la vida queriendo encontrarla fuera, lejos, cuando sólo se necesita abrir los ojos y mirar alrededor. Me ha encantado tu post...ha tocado fibra.

Besos
Señor Oscuro ha dicho que…
Es cierto lo que dices, y a veces estamos tan obcecados con buscar las cosas lejos que nos volvemos ciegos, y es entonces cuando necesitamos a un amigo para que nos devuelva la visión y poder ver cuán maravillosa es la vida, aunque haya situaciones que nos hagan pensar lo contrario.

A veces me pregunto si somos realmente conscientes de todo lo que nos rodea. Yo creo que, normalmente, no.
Abril ha dicho que…
cierto, y a veces solo nos damos cuenta de eso cuando miramos atrás, pero de todo se aprende...

últimamente he aprendido compartir mis búsquedas con los que tengo al lado y te aseguro q se valora mucho mas cualquier encuentro

;)
Esperanza ha dicho que…
Dices tu que perdió lo más preciado, quien sabe cuanta vida le dio ese viaje tan largo. Yo no sé ni puedo opinar sobre tus profundos miedos, porque también tengo los míos. Lo que sí puedo decir es: eres linda, joven e inteligente, arriésgate que igual que al Leopardo nadie te quitará lo bailao, y si lo que está cerca no es visible a tus ojos, es casi seguro que no brille lo suficiente para ser divisado, las mujeres somos mucho más perspicaces de lo que creemos. Darse golpes, sí, puede doler (¿Pero y sí caes en una cama de flores?) Hasta no arriesgar, no saber. No te lleves esas preguntas a la menopausia.
Esperanza ha dicho que…
Uyyy se me olvidó dejarte el beso...

Con moco ehhh!!
MoN ha dicho que…
yo realmente lo que intento es que las cosas no cambien ... y tambien ahi esta el fallo...

pero leopardos hay muchos, y yo conozco unos cuantos

un besito wapisiiiiisima
Ronini ha dicho que…
sí, que empeño en mirar y buscar en el horizonte lejano...
mira a tu lado y hallarás el verdadero camino.
besos
RAMPY ha dicho que…
Si es que a veces buscamos donde no es, y nos cegamos hasta tal punto de que no nos damos cuenta que tenemos la belleza delante de nuestras narices y no la vemos
Besotes
Rampy
GABI ha dicho que…
Te doy toda la razón. A veces nos obsesionamos con conseguir algo y hasta que no lo alcanzamos no paramos. Lo que ocurre es que mientras tanto no disfrutamos de lo que hay alrededor y de lo que hemos perdido mientras llegamos a nuestro objetivo.
Es un placer que siempre me hagas pensar en esos detalles.
Gracias Rebeca. Besitos!
Rebeca ha dicho que…
He llegado a la conclusión que soy pura contradicción, por un lado, hay que luchar por lo que uno cree, por otro también ha de ser capaz de valorar lo que ya tiene. Arriesgarse y conservar, a lo mejor esa es la clave.

Esperanza ¡con moco! ¡serás marrana!

En fin gracias a todos!
Palmoba ha dicho que…
Sabes Rebeca? para mi un buscador no es aquel l que busca...si no el que encuentra.
Rebeca ha dicho que…
¡pero entonces deja de ser buscador automáticamente!

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