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NO HAY NADA IMPOSIBLE


Si algo tiene el deporte es que te da numerosas muestras de superación personal y te hace mucho más presente esa frase del anuncio de: impossible is nothing.
Cuando Phelps consiguió su reto de ganar 8 medallas (superando el mito de Mark Spitz), en la entrevista posterior a su hazaña no podía evitar dejar escapar su risilla. Como mucha otra gente, en su infancia se cruzó con un profesor que le dijo que no sería nada en la vida, bueno parece ser que el profesor metió un poco, mucho, bastante la pata. Suerte que Phelps no hizo caso de aquellas palabras y aunque diagnosticado como niño hiperactivo, consiguió trasladar toda esa hiperactividad al agua y convertirse así en uno de esos seres que denominamos sobrehumanos.
Y qué hay de Usain Bolt, o como ya se le conoce “el relámpago Bolt”. Mientras los demás sacaban la lengua para llegar a la meta, él iba tranquilamente caminando, disfrutando de ese momento de ser el primero, y eso que alguien le dijo que midiendo 1,96 metros y pesando 86 Kg, jamás podría ser un buen velocista.
Después de estos dos ejemplos, aunque en el mundo del deporte hay muchos más, que nos ha ido mostrando poco a poco la campaña publicitaria de Adidas, sólo decir, que no importa lo que alguien te diga, no dejes que otros te pongan tus límites, tú eres el único que conoce tus barreras y algo que aparentemente es malo (la hiperactividad, la falta de hormona del crecimiento...) puede ser reconvertido y usado para conseguir algo bueno. Nada es malo por si solo y todo esfuerzo personal, y toda motivación tiene su recompensa.
A los que estamos lejos de ser grandes atletas, nos quedan los retos del día el día, los sueños que todos tenemos y eso que se nos dice de que No hay nada imposible.

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