Ir al contenido principal

TELETRANSPORTACIÓN


Si pudiera elegir ahora mismo estaría en una isla desierta, tumbada sin hacer nada, ignorando al resto del mundo. El problema es que las islas desiertas me quedan demasiado lejos, y hay que conformarse con los pequeños islotes que consigue dibujar tu mente en esos instantes que reclamas tu aislamiento total.
Hace tiempo escuche en la radio, que en una universidad de Dinamarca (National Research Foundation Center for Quantum Optics) un grupo de expertos habían conseguido teletransportar un objeto a medio metro. Al parecer se trataba de un objeto macroscopico pero visible, que descomponían en átomos y volvían a reconstituir en el destino.
Tengo la esperanza de que pronto se cumpla ese sueño tan humano de aparecer en lugares diferentes con sólo cerrar los ojos. Entonces podríamos prescindir de los aviones, de los kilómetros y las millas, de planificar el tiempo que vamos a tardar en llegar, de los accidentes de tráfico… ¡un momento! ¿Qué pasará con tal cantidad de átomos flotando por el espacio? ¿Y si a la hora de recomponernos resulta que se equivocan y mezclamos nuestros protones y electrones con los de otros? ¿Y que hay de los criminales? ¿Habrán policías atómicos poniendo barreras: “¡vamonos atomos!”?
Vaya parece que la cosa es más compleja de lo que pensaba. Definitivamente me quedaré sin isla desierta y sin salvar distancias. No debe ser nada agradable que todo tu cuerpo decida separarse, descomponerse y luego rejuntarse. De todas maneras lo más probable es que no estaré aquí para verlo, sobretodo después de haber llegado al 2000 sin ver un mundo hecho de edificios altos, autopistas flotantes, coches voladores y robots amaestrados. Al fin y al cabo, los seres humanos siempre hemos sido bastante optimistas sobre nuestras posibilidades a corto plazo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …