Ir al contenido principal

NO SIN MIS TACONES


Cada vez que me calzo los zapatos me vuelvo una persona totalmente diferente, tan sólo un poquito más de altura y ya ando más erguida, sonrio y miro todo como si estuviera muy por encima.
Por mis tacones he pasado por torturas inconfesables: yagas, juanetes, duricias, ampollas, fricciones…y siempre pensando en esa serie de la Bruja Avería en la que a Maria Antonieta le cortaban la cabeza y ella decía: “para presumir hay que sufrir”, y yo he seguido su digno ejemplo, a base de morderme el labio y ensayar montones de sonrisas forzadas en medio de la pista de baile, mientras mis pies ardían de dolor, maldiciéndome por ser capaz de maltratarlos de semejante manera.
Una vez, nada más bajar del tren se rompió uno de mis tacones, así que tuve que ir andando hasta casa como si estuviera afectada de una cojera, con el tacón en la mano y refunfuñando mientras todo el mundo me miraba.
Los tacones me han hecho quedarme atascada en más de un agujero pero también gracias a ellos, una vez, conseguí que me transportaran en brazos.
Aunque con frecuencia me han puesto en peligro, no son pocos los que se admiran de la capacidad de mantener el equilibrio en medio de: una rampa, escalinata o paso estrecho con semejantes artilugios colocados en los apéndices.
Con ellos puedo hacer de protagonista de una de las pelis de Almodóvar, ser como el demonio de la película esa en que se vestía de Prada y reivindicar lo femenino por el gusto de lo femenino.
Porqué aunque no cabe duda de que podrían ser utilizados como un elemento de castigo, lo que me dan esos zapatitos: mi seguridad, mi feminidad, mi subidón de autoestima, hace que convertida en heroína, capaz de superar cualquier peligro, me repita ¡no sin mis tacones!, porqué entonces ya no sería yo misma.

Comentarios

Senofrari ha dicho que…
Vaya, eso no lo sabía yo.
Así que los tacones crean dependencia... xD
Un saludo,

Senofrari
Rebeca ha dicho que…
bueno, ya se sabe cada uno tiene sus vicios, je, je!!!
Marali ha dicho que…
Si hija si, sigue con tus tacones, ya te llegará el dia en que tengas que conformarte con solo 3 cm. de tacon. A las bajitas siempre nos han gustado los tacones por todo lo que dices, seguridad, auto-estima, feminidad. Hubo un tiempo en que la mujer creia que, por aquello de la igualdad, no debia ser femenina e incluso ni se depilaban las axilas, bastante asquerosillo ¿no?. Yo de joven también llevaba tacones muy altos, de aguja, y bailaba toda la noche con ellos aguantando bien, pero a la hora de volver a casa era horrible lo que llegaban a dolerme los pies.
Rebeca ha dicho que…
Sí, bastante asquerosillo ¡estoy totalmente en contra de ese tipo de igualdad!

De consecuencias ya sufro y soy consciente que no voy a poder llevar eternamente ese tipo de zapatos ¡qué le vamos a hacer! pero mientras siga siendo una presumida y mis pies lo aguanten, pues así andaremos.

Un besito guapa!!

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …