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HAY COSAS


Hay cosas a las que mucha gente no le da importancia y que para otros tienen mucho valor, como por ejemplo: la puntualidad. A mí, personalmente me gusta pensar que se me pueden perdonar los cinco minutos de rigor que siempre me retraso. Pero tengo amigas que pasado un minuto de la hora de quedar inmediatamente empiezan a marcar tu número de teléfono para ver donde estas.
Pero lo que me molesta de verdad es la falta de compromiso, aunque a lo largo de mi vida, he tratado de irme acostumbrado al hecho de que la gente sea una despreocupada y no entienda que supone romper un compromiso que tenías con alguien. La gente inventa miles de excusas cuando en un principio se mostraba emocionada por hacer algo, y al final te das cuenta que nadie tenía ganas de mover un solo dedo, ni de hacer nada, con lo cual lo más fácil hubiera sido ser sinceros desde el principio y dejar a un lado la iniciativa.
Porqué para mí, tener un compromiso implica dejar un espacio libre en la agenda, en donde no se pueden introducir nuevos planes, por lo que si alguien te hace una propuesta debes decir: “¡me encantaría, pero es que esta vez ya he quedado!”, organizas todo para el evento, tratas de planificarte y cuando se va todo al traste resulta que te quedas con un hueco vacío con el que no sabes exactamente que hacer. Evidentemente todo el mundo es libre de hacer lo que quiera, y nadie esta obligado absolutamente nada, pero me encantaría que la gente cuando tuviera un compromiso no lo quisiera romper, me parece a mí, que algo tendrá que ver con mi creencia en la fidelidad, en la buena educación y en saber quedar bien, aunque es muy posible que esté bastante equivocada en ese aspecto, porqué si no no se romperían tan a menudo los compromisos.

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