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ESFUERZO DRACONIANO


Hoy quería hablar de esfuerzos draconianos que son los que muchos de nosotros hacemos cada día con tal de conseguir nuestros objetivos, es decir un esfuerzo excesivo y que normalmente incorpora más prejuicio que recompensa.
La palabra draconiano también forma parte de esa lista inmensa de letras unidas que me encanta escuchar porqué tienen musicalidad, pero nunca me había preguntado el porqué de repente alguien había decidido usar exactamente esas sílabas para definir nuestras exageraciones: castigos, esfuerzos…
Ante las dudas no hay más que recorrer a la historia, te acaba demostrando que todo tiene un principio y un porqué.
Dracón era un legislador de Atenas, al cual se le había metido en la cabeza, que la pena a cualquier delito, fuera leve o grave, debía ser la muerte. De esta manera pretendía liberar a la sociedad de maleantes. El problema es que presuponía que había personas buenas por naturalezas, incapaces de hacer el mal.
Lo cierto es que ¿alguien conoce alguna persona que jamás haya causado un mal a nadie? ¿qué jamás allá cometido un acto incorrecto: un pequeño robo, una pequeña mentira…?
Para mí Dracón era bastante optimista y confiaba en exceso en la excelencia de la raza humana. Si nos dieran la libertad absoluta, sin tener que sucumbir a la norma social ¿realmente sería esa bondad la que saldría a flote? ¿o nuestro programa genético que ha perdurado a lo largo de los siglos mostraría que el hombre también se deja llevar por el mal?
No quiero tirar por tierra lo que somos, ni tildarnos a todos de seres horrorosos y despreciables, tampoco estoy de acuerdo con las medidas draconianas de Dracón, pero sí que tras mis mil horas de estudio, mis sudores en el gimnasio, mis madrugones interminables, mis esfuerzos por permanecer a dieta más de dos semanas, etc ,etc, todas ellas medidas draconianas, entiendo que realmente fueron excesivas como la política de Dracón.
Por cierto, al final, la sociedad tampoco estuvo muy de acuerdo con el legislador y éste tuvo que exiliarse a Egina (una de las innumerables islas griegas).

Comentarios

Senofrari ha dicho que…
¡Hola!
Me he topado con tu blog y me ha parecido interesante la entrada. No sabía de donde proviene la palabra draconiano/a ni mucho menos lo que hizo Dracón.
En mi opinión me parece que todo exceso es malo, tanto en severidad como en permisividad. Hay que buscar la justa medida.
Un saludo,

Senofrari
Fran ha dicho que…
Yo voy más allà! Dracón no tuvo en cuenta que si no había mal no se podía ver lo bueno: "No hay mal que por bien no venga". Visca!
Rebeca ha dicho que…
Muchas gracias por tu comentario Senofrari.
Tienes razón los extremos siempre son malos. Y tú también Fran para entender una cosa también debemos contar con su contrario.
Un saludo a los dos!
Christian ha dicho que…
Excelente blog, gracias al destino, vine a dar aquí, me parece interesante lo que argumentas, soy abogado, y a unas cuantas experiencias vividas en carne propia me he dado cuenta que la ley sirve para dos cosas, 1.- para violarla, y 2.- para volverla a violar...

Esfuerzos draconianos, que tal vez toda la vida seguiremos intentando para conseguir la cima anhelada, mas sin en cambio, solo unos cuantos obtienen resultados esperados. Otros sucumben al final. y Muchos otros, (la gran mayoría) no lo intentamos por el temor a sacar la cabeza, quitarnos esa venda de los ojos y seguimos inmersos en la linea transversal que nos han impuesto los dueños del mundo... saludos...
Rebeca ha dicho que…
Supongo que cuando una ve las cosas desde dentro aún tiene más pruebas para confirmar sus sospechas.

Como bien dices, la mayoría dejamos los esfuerzos draconianos a un lado y nos amparamos en la comodidad de lo que ya conocemos, aunque en el fondo sigamos anhelando otros sueños.

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