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SÍNDROMES


Hace unos días, una amiga escribió en su blog algo sobre el síndrome de Stendhal ( http://www.marinamartori.cat/2008/02/el-sndrome-stendahl.html) y pensé: “¡vaya otro síndrome raro que añadir a la lista!” y mentalmente hice una recopilación de la cantidad de síndromes a la que le habían ido dando nombre los psicólogos para clasificar algo que a sus ojos no era una situación normal, siempre teniendo en cuenta las restricciones que implica la palabra normalidad.
En el síndrome de Stendhal la persona sufría mareos, vértigos e incluso desvanecimientos ante la aparición de una obra de arte, lo cual me parece sumamente romántico, y de ciencia ficción, un caso en que la capacidad artística del hombre puede más que la propia racionalidad.
Pero como he dicho el síndrome de Stendhal no es el único que trata de clasificar la poca cordura del ser humano, por ejemplo, está el síndrome del pequeño emperador, cuyo nombre también tiene algo de fantástico y tiránico, en este caso el hijo invierte los papeles y obtiene el poder de sus padres, se comporta de forma autoritaria con ellos, incluso llegando a pegarles y maltratarles y evidentemente no acepta las normas impuestas porqué esto le conduce de forma irrefrenable a su frustración. Este síndrome también es controvertido, porqué algunos hablan de factores genéticos que marcan el comportamiento y otros defienden más al tipo de sociedad y de relaciones familiares que se establecen en nuestro momento actual (demasiada permisividad, escasa disciplina...).
Pero uno de los que más me gustan es el Síndrome de Peter Pan, sobretodo porqué permite incluir al personaje femenino de Wendy. Se refiere a todos esos hombres de 30 y tantos y más, incapaces de abandonar su nido familiar, ni de asumir sus responsabilidades y compromisos, es decir que viven de forma perpetua creyendo que son Peter Pan en el país de Nunca Jamás, y es muchas veces su pareja (Wendy) quien además alimenta el mantenimiento de esta situación, al aceptar su no compromiso.
Pero el último ser que se cruzo en mi vida, aquejado de un síndrome raro, me dijo que tenía el Síndrome del Norte, y aquí me pongo un poco más seria, porqué aunque no es un síndrome reconocido por los manuales, parece ser que se relaciona con algún tipo de estrés postraumático debido al trabajo que desarrollan las fuerzas nacionales de seguridad en nuestro país en la región del País Vasco. O sea viven una experiencia traumática y a partir de ahí no quieren recordar nada que se relacione con ese periodo, se aíslan del mundo y rechazan a aquellos que les quieren. Así que este sujeto pretendía vivir aislado del mundo, sin dejar que se le acercaran demasiado, borrando su pasado e inventando mil excusas que justificaran su comportamiento estrambótico.
En los tiempos que vivimos es muy probable que aparezca un nuevo síndrome raro, bueno ya se ve esos japoneses encerrados en sus cuartos que sólo viven el contacto con el mundo a través de Internet, o los compradores compulsivos, en este caso reyes del consumo, en fin quien sabe si lo próximo será: el síndrome del reino blog o el síndrome del salmón dorado, o de los zapatos verdes. En todo caso lo que es seguro es que los psicólogos sabrán darle un nombre original y romántico.

Comentarios

Fran ha dicho que…
Rebe suda del anterior comentario que me parece que es un intento de virus. (Hijos de puta)
Marina ha dicho que…
gracias por la referencia...
a mi lo de Peter Pan me parece tristíssimo, pero los hay a patadas...
Rebeca ha dicho que…
Gracias Fran por la advertencia. De nada Marina, me pareció un comentario muy interesante, y sí lo de los Peter Pans parece ser que es un síndrome que va en aumento ¡pero que les pasa a estos hombres!!

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