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MUELAS


Hoy estoy malita. Me han sacado las muelas del juicio, bueno el chiste fácil es que no tengo juicio y que ha habido poco que sacar, pero yo lo he pasada fatal.
Como una gran parte de la población le tengo pánico a los odontólogos, bueno en este caso al cirujano maxilo facial, porqué mis muelas eran tan complicadas que han tenido que pasar por las manos de otro experto en la materia.
Mientras el país dormía con la resaca del debate político de ayer yo no podía pegar ojo pensando en el sufrimiento que me esperaba al día siguiente.
Pero el día ha llegado y tampoco ha sido tan grave. Después de disfrazarme con una bata, un gorro y unas polainas, me han cubierto de tallas estériles y me han tapados hasta los ojos, lo cual me consuela bastante porqué así no podía ver el crimen que se estaba cometiendo dentro de mi boca.
Encima me ha tocado el cirujano guapo, que es mejor que el cirujano tembloroso, pero que consigue ponerme más nerviosa, porqué no me apetece que me vean babeando y con la boca abierta mostrando toda mi hilera de empastes.
Un poco de anestesia local, hubiera preferido general porqué dicen que tienes unos sueños increíbles con ella, un poco de palanca en las muelas y por fin mi juicio ha salido disparado del hueso maxilar.
Ahora que ya soy menos sensata y que parezco la mujer elefante por la hinchazón y una abuela de 80 años porqué sólo puedo consumir líquidos, me queda la satisfacción de que me quedo en casa para que me cuiden y me mimen un pelín, que también se agradece cuando pasa de vez en cuando.

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