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IDENTIDADES ASESINAS


¿Quién soy yo? Cuando nos plantean esta pregunta resulta difícil responder, describirnos. Normalmente empezamos diciendo nuestra profesión, nuestra nacionalidad, nuestros hobbies... Eso implica que nuestra identidad este constituida por la dosis de diferentes elementos, que pueden llegar a predominar sobre otros y convertirse en identidades asesinas si se sienten atacadas.
Amin Maalaouf escribió este libro llamado: "Identidades asesinas" en el que trataba de explicar este fenómeno. Él como libanes pero residente hacía más de 20 años en Francia, no podía decir que se sintiera más de un lugar que de otro, porqué su identidad era una combinación de ambas nacionalidades.
Y así, cualquiera de nosotros probablemente tenga una mezcla de fronteras y de culturas en su propia personalidad.
Pero imaginemos por ejemplo una persona homosexual, a la que siempre se la ataca por su tendencia sexual. Esa persona no es sólo homosexual, es posible que trabaje de ingeniero, le guste la pesca, sea hijo de padre alemán y madre francesa, pero nacido en España, sea el menor de tres hermanos, juegue de portero en un equipo de fútbol, prefiera la pasta a la carne y haya ganado un premio al mejor ajedrecista en el colegio. Sin embargo, es muy posible que entre todas estas "esencias" su condición homosexual, la que se siente atacada, sea la que se convierta en estandarte de la persona.
Y son este tipo de identidades las que se convierten en asesinas y justifican la lucha entre los hombres: moros y cristianos, judíos y nazis, negros contra blancos, chicos contra chicas...
A pesar de todo, no debemos olvidar, que no hay dos seres humanos, ni dos identidades iguales, aunque tendamos a homogenizar la masa, cada uno de nosotros esta compuesto por elementos que pueden ser comunes pero por muchos otros totalmente dispares, que nos hacen únicos y especiales, de persona a persona, diferencia a diferencia.



NO HAGAS DE TU IDENTIDAD UNA ASESINA.

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