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VIDENTES

Yo que siempre he creído que las cosas hay que buscarlas, "que pa tenerlas hay que querer", y que ante todo siempre me he negado a creer que el futuro estaba determinado, porqué entonces todo resulta tristísimo y no hay nada absolutamente nada que hacer, después de una mala racha, decidí acercarme un poquito al mundo extrasensorial.
En primer lugar conseguí que alguien me echara las cartas, y sorprendentemente aunque baraje unas diez veces e hice diez preguntas relacionadas siempre con el mismo tema, en cada tirada las cartas que aparecieron fueron exactamente las mismas. Eso sí, yo esperaba que me dijeran, tal día pasara esto, o esto está así y tú harás esto otro, o algo por el estilo, pero lo único que me confeso la baraja es algo que yo ya sabía, que las cosas podían suceder o no suceder, y así me quede yo otra vez esperando y pensando que si eso era así la única forma de que sucedieran era que yo hiciera algo.
Entonces me dedique a leer el horóscopo, cada día a las mismas horas: el horóscopo de Yahoo, de la revista Que me dices, de Diez Minutos, del Interviú, el anual, el semanal, el del fin de semana, el personalizado...¡Dios mío, es agotador! ¡Casi no me quedaba tiempo para otra lectura! Pero entonces encontraba, que cada uno decía un poquito de verdad, así que al final reunía todo aquello que más me gustaba y me quedaba convencida de que eso sería así, y si por casualidad no se acercaba ni lo más mínimo pues yo tampoco le daba ni la más mínima importancia, eso sí, si había alguna verdad, el horóscopo era cierto, cierto.
Reuní valor y di un tercer paso, me fui a ver a una vidente. Nada más entrar en la salita, empecé a preguntarme a mí misma ¿qué demonios hacía yo allí? si al fin y al cabo, yo misma sabía todas las respuestas y no necesitaba ninguna otra opinión sobre porqué las cosas eran de esa manera, pero como ya estaba allí pensé que tampoco perdía nada y que tal vez sacara algo provechoso del encuentro, por lo menos, según lo que dijera me ayudaría para envalentonarme en una dirección u otra.
Lo cierto es que no me desvelo tampoco ningún misterio, porqué todas las pistas estaban en mi cara y en mis ojos llorosos, y al final me dijo lo mismo que la baraja: que todo podía ser o no ser, primero que no, luego que sí, y al final un depende. Me di cuenta que acudía un montón de gente allí de todo tipo, que todo el mundo iba con su problema, implorando un poco de esperanza, y que la mujer lejos de dar una solución, ofrecía un poco de consuelo y alguna que otra lección de la vida, a mí personalmente me dijo algo que me han repetido mucho últimamente: "las cosa en la vida no pasan para mal, sino para que uno aprenda, para que coja experiencia y para que sea un poco mejor". Y me quede satisfecha por haberle ido a llorar a alguien completamente ajeno mi problema, y porqué a pesar de que no me había dicho absolutamente nada nuevo, yo había llorado, había pataleado y había tenido una visión mucho más real de la situación.
Sin embargo, me asusto ver que entre toda la gente que acudía, había muchos que eran totalmente dependiente, que no se atrevían a dar ningún paso en la vida, sin consultar, y sentí un poco de compasión. Yo salí convencida de que jamás volvería a ir allí, que si era sólo un poquito lista podría saber perfectamente como iba a transcurrir mi vida, y que cada acción que llevara a termino me conduciría hacía el sendero que yo esperaba.
Y aquí estoy, sigo leyendo el horóscopo asiduamente, quizás un poco por diversión, porqué ayer en teoría iba a ser un gran día para las relaciones sociales e iba a recibir llamadas inesperada, pero la verdad de la buena, es que no salí de casa, y me dedique a un domingo de películas por entero, quién sabe quizás hoy sí, las cuatro frases de mi signo zodiacal sí que acierten.

Comentarios

La Chica del Té ha dicho que…
Es una entrada un poquito antigua pero me llamó la atención el título y leí!
Me ha gustado mucho. Últimamente yo también me he interesado por el horóscopo; en realidad, llevo años leyendo sobre las personalidades de los signos del zodíaco y tal, y es algo que siempre me ha gustado, pero desde hace poco también me picó la curiosidad del horóscopo diario, el horóscopo de la semana, del mes... Y lo que dices tú, lees unos cuantos y al final interpretas como "verdad" solo lo que más te interesa, sean cosas buenas o malas. Es como un autocondicionamiento.
Yo también pienso que no hay nada establecido, y que somos nosotros los que hacemos nuestros caminos, pero como a veces le damos tantas vueltas a los temas, nos desorientamos, nos entra miedo y empezamos a necesitar de algo que nos diga "haz esto" o "haz lo otro", y entonces surgen las teorías de que todo está planeado, de que hagas lo que hagas, acabarás allá donde el destino te ha mandado... una forma más de sufrir menos.
Rebeca ha dicho que…
¡¡Antiquísima, jaja!!! Casi había borrado el recuerdo, había olvidado que una vez fue a una vidente en medio de una desesperación en la que el que creía el amor de mi vida se había ido al otro lado del Atlántico poniendo muchísimos kilómetros de por medio y me había dejado deseando encontrar en los astros la respuesta más deseada: que volvería.
Al final, no fue así, pero aprendí muchísimo de esa experiencia, y maduré y creo que hasta me hice mayor de golpe, ya no leo tantos horóscopos, confío más en mis decisiones pero por extraño que parezca, sigo creyendo que hay señales, llámalo cosas que suceden, que te hacen tomar decisiones en la vida.
Supongo que como concluyes, buscamos formas de sufrir menos y también algo que nos llene de confianza para seguir. Mucha suerte con los horóscopos Chica del Té ;)
La Chica del Té ha dicho que…
Pues sí! Yo también creo que la vida "nos pone a prueba". Desde luego, debió de ser un trago bastante amargo aquello que te pasó... incluso pensarlo da un poco de vértigo. Lógico que después de superar eso te diera la sensación de que te habías hecho mayor de golpe.
Creo que son nuestras decisiones las que nos hacen ser como somos, y se demuestra ante los desafíos que se nos ponen por delante.

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