Ir al contenido principal

¿LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON?

Ayer mientras trabajaba, alguien me sorprendió diciéndome: "¿sabías que Freud sólo vió 12 pacientes en su vida? ¡menudo jeta, a ese le gustaba mucho hablar pero lo que se dice trabajar, lo de ser médico se lo pasaba por el forro...!" Me quede pensando: doce pacientes y toda una teoría sobre el funcionamiento de nuestra mente, tampoco me parecía tan descabellado, al fin y al cabo, si no dedicaba su esfuerzo a sus pacientes, al menos, lo hacía en trabajar su mente, y es que para crear ideas como la del "complejo de Edipo", "la metáfora del nombre del padre", "la castración", "el deseo de deseos", "el falo", etc, etc., se ha de tener mucho tiempo, pero que mucho tiempo.
Y como a veces tenía problemas de rinitis, y usaba la cocaína para aliviar esos males, tal vez un poco de todo le sirvió para tener su propia inspiración, y despertar mucho más su "querido inconsciente".
No pretendo tirar por tierra ni mucho menos a Freud, ¡jamás se me ocurriría!, a pesar de que a priori alguna de sus ideas parecen un poco descabelladas, si te sumerges un poco en la teoría te das cuenta de que no son tan poco creíbles, lo que pasa que en el mundo real, preferimos quedarnos con la parte más morbosa de todo lo que nos explica.
Pero el hecho de que no siempre seamos tan racionales como queremos, y la definición de inconsciente dada por Freud nos demuestra que ni nosotros mismos somos capaces de adivinar todos nuestros secretos, y que si nos decidimos a iniciar un viaje a nuestras profundidades, las verdades que podemos hallar son tan peligrosas, que preferimos perder el billete, a pesar de que ya hayamos pagado.
Freud dice que durante el sueño nuestro inconsciente trata de salir a flote, de comunicarse con nuestra parte consciente, y que un análisis detallados de estos sueños, nos puede ayudar a quitarnos las mascaras y a darnos cuenta de los múltiples asociaciones que esta parte oculta hace continuamente con la realidad. Sin embargo, siento decirle a Freud, que yo nunca recuerdo mis sueños al 100%, cuando me despierto sólo me queda alguna idea vaga que soy incapaz de conectar con los acontecimientos que habían precedido a la escena, sólo cuando siento miedo y angustia durante los sueños, puedo encontrar un hilo coherente que une un acto con otro. Tampoco me acuerdo de las caras, los personajes cambian continuamente y a veces no son nadie, otros son quien yo pensaba y acto seguido ya no, y al final, el sueño es tan complicado, tan retorcido que no vale la pena recordarlo.
Pero ahí están: nuestros sueños, nuestro inconsciente, nuestra moral, nuestra sociedad...Todo haciéndonos seres reprimidos, que aparentan creer en todos los valores que tan bien hemos interiorizado, pero que en el fondo a veces se dejan llevar por sus pulsiones o por sus instintos más básicos. Y eso tiene que ser real, porqué sino no se explica que haya tantas cosas en el mundo que nos parecen difíciles de creer: madres que ahogan a sus hijos en la bañera, padres que practican el incesto con sus hijos, asesinos en serie que descuartizan a sus víctima y las mantienen enterradas debajo de sus petunias, hombres que secuestran a muchachas y las convierten en sus esclavas de por vida, hasta que ellas desarrollan el síndrome de Estocolmo, padres que apagan las colillas de sus cigarros en la piel de sus hijos, bebes que llegan medio muertos a los hospitales tras una paliza, caníbales que conciertan una cita por Internet para poder comerse a su víctima...¡en definitiva, cosas tan terribles, que nos hacen ser indignos, que nos convierten en monstruos, que buscan justificación y no la tienen, a no ser esa llave oculta en lo más hondo de nuestra consciencia, que hacen del ser humano un ser no tan racional como él desearía!

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …