Ir al contenido principal

LUNES CON GUSTO A DOMINGO


¡Por fin es lunes! Pues sí, nada de por fin es viernes, será porqué tengo el horario cambiado, pero a mi los domingo me aburren , eso de estar en casa tirada como una colilla, tragándote cine de barrio me mata, pero en fin, para gustos no hay nada escrito, y entiendo que el domingo también es necesario ¿qué otro día de la semana podría ser utilizado para no hacer absolutamente nada?
En domingo no se arreglan los armarios, ni si quiera se cocina, hay que comer pollo a l'ast o esperar a que tu madre te llame diciendo que te invita a comer fideua. El domingo si no quieres no te duchas, te puedes vestir con el chándal más horrible de los que todavía tienes guardados, esos que caducaron hace diez años, pero a los que tienes tanto cariño, que jamás en la vida se te ocurrira tirarlos a la basura.
En domingo te puedes incomunicar del mundo, porqué todo el mundo también está incomunicado y sabes que si suena el teléfono no va ser ningún vendedor de teletienda dandote la tabarra sobre sus últimas ofertas.
Puedes aprovechar para leer "los pilares de la tierra", para dedicarte a tu blog o para ver de una vez por todas las cuatro horas de "lo que el viento se llevo", pero claro eso sólo lo puedes hacer si es domingo.
Mirandolo así, a lo mejor no es tan aburrido el domingo, seguro que no, un parentesis necesario en mitad de la semana, y como yo trabaje ayer, para mí hoy es domingo.
Un lunes dominguero con regusto de sábado resaquero, y en el que evidentemente: no me he duchado y llevo chándal, y en el que a pesar de que todo el mundo ha puesto el turbo para iniciar la semana, yo he decidido quedarme aquí incomunicada.
Feliz principio de semana!

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MOSCA NEGRA

A veces tengo miedo de creer demasiado, de pensar que hay una parte que desconocemos, de que hay cosas que suceden y parecen no tener explicación. Nunca he querido darle demasiadas vueltas, mi lado precavido me previene contra todo aquello que desconozco, me pueda causar un mal o no.
Pero antes de ayer la vi, como tantas otras veces en que esta a punto de suceder lo inevitable. Revoloteaba por el techo de la habitación con su cuerpo gordo y negro y agitaba las alas produciendo un sonido desconcertante que llamaba la atención. Estaba aguardando, dibujo un circulo y otro circulo y se quedo en ese cuarto en el que yo sabía que las cosas no pintaba bien.
La mire desafiante con el pesar de saber que ya no había vuelta atrás, había llegado la hora, y más tarde o más temprano, se pondría el punto final a una vida que ahora mismo agonizaba en una cama de hospital.
Me fui a casa y soñé, soñé con los acontecimientos del día, y volví a ver a aquella misma moscanegra que solía aparecer de vez en cua…

PRENEZ SOIN DE VOUS

Prenez soin de vous, Sophie Calle
Prenez soin de vous”, mi Sophie Calle que parece ya estar hecha a las despedidas y yo, pasados los días, convertida en una experta, leía estas últimas líneas en una misiva destinada a otra ruptura. Palabras que yo he utilizado cuando no quiero entrar demasiado en la intimidad de los “te quieros” o en el excesivo encadenamiento del “te echaré de menos”.
En esta ocasión Sophie se quedó pensando: “¿qué significa exactamente que alguien te diga “cuídate”?, 107 mujeres respondieron a su reclamo y una vez más, el dolor sirvió para crear algo bello, diferente e intimo.
Cuídate porque te quiero, pero tengo que irme, cuídate porque parece que no lo estas haciendo, cuídate y déjame tranquilo, cuídate, que yo nunca supe hacerlo, cuídate porque ya no tengo nada que decirte…
CUÍDATE.
Que yo, ya no puedo (quiero) hacerlo.”
Prenez soin de vous. Sophie Calle, 2007
¿Y qué significaba para mí “Cuídate”? Escrito por mis manos probablemente ocultaba los verdaderos sentim…

LA RANURA

Hace poco me hicieron una pequeña intervención, el mundo giraba alrededor de mí pero yo era un poco ajena a todo. Las circunstancias son lo de menos, los motivos secundarios pero los hechos son los hechos: todos fueron muy amables conmigo. Estaba acostada en una cama de la sala de recuperación, esperando que los minutos pasaran para poder ver a Mito y volver a casa cuando colocaron a una chica a mi lado. Ladeé ligeramente la cabeza y la vi gimotear, las lágrimas le rodaban sin cesar mejilla y cuello abajo, una enfermera intentó tranquilizarla pero a cambio sólo recibió más lágrimas, desconsolada, incapaz de pronunciar una sola palabra su rostro se descomponía y se difuminaba mientras yo repetíaen mi mente que había que ser valiente, desde mi indiferencia la entendí, a veces te impulsan los deseos, pero puede ser que esos deseos no lo justifiquen todo, no siempre los esfuerzos reciben su recompensa, ni siempre es todo justo, ni siquiera nada garantiza que cumplirás tus sueños, pero lo …