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EL HOMBRE EN EL ESPACIO


De toda la vida la conquista del espacio ha sido la eterna guerra entre EUA y la antigua URSS, la competencia por la llegada a la Luna no es más que un ejemplo de hasta donde llegaba el enfrentamiento entre estos dos países.
Pero como en todo siempre hay algo que resulta curioso de la forma de razonar del hombre, porqué uno piensa que cuando alguien se embarca en una empresa tan tremenda las cosas tienen que estar perfectas al 100%, que todos los que participan son extremadamente listos y que los errores que cometemos el resto de mortales, sólo los cometemos, pues eso...el resto de mortales, pero la verdad es que las cosas no son siempre así.
Mi hermano, que para mí, a veces es como el libro gordo de Petete en lo que se refiere a la parte história me ha puesto el siguiente ejemplo de física y de lógica aplastante: Cuando los américanos quisieron llegar al espacio, se encontraron con un problema: resulta que si querían escribir no podían porqué los boligrafos necesitaban gravedad para que la tinta brotara de la punta y pudieran marcar el papel, así que optaron por lo que les parecía más lógico, invirtieron millones y millones de dólares para encontrar el bolígrafo perfecto que fuera capaz de trabajar en el espacio. En cambio, los rusos, que siempre me han parecido los que parece "que no se enteren" y " los que siempre llegan tarde" (según la versión américana) encontraron otra solución: se llevaron un lápiz al espacio.
Y es que a veces, tenemos la solución delante y no la vemos, somos como esos monitos que sólo eran capaces de comerse el plátano que había fuera de la jaula donde estaban encerrados si les ponían a su disposición un palo para llegar hasta el alimento, entonces se les ocurría la brillante idea de usar el palo para arrastrar el plátano, y nosotros mira ni con el palo delante, bueno más bien ¡ni con el lápiz delante!

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