He estado unas semanas eludiendo el tema, pero teniendo en cuenta la fecha en la que estamos creo que ya toca empezar a mencionar eso que se produce una vez al año y que para algunos resulta tan terrorífico: la Navidad.
23 de diciembre y por fin ha nacido en mí el espíritu navideño.
Toto cogió un avión hace unos días para reunirse con su familia en Nueva York, eso hace que cada vez que vea el anuncio del turrón del Almendro me ponga melancólica. Pero dejando de lado mi lado egoísta es comprensible que decida marcharse en estas fechas para estar con esa gente que lo quiere de forma incondicional y a la que no ve durante el resto del año. Durante los primeros días no dio señales de vida y casi me autoconvenzo de que Gotzilla había destruido una de las sedes del imperio, ya se sabe que a veces la tele elude ciertas noticias para no conmover al mundo mundial, y que mi débil estado de ánimo necesita vivir a base del autoengaño. Pero no, Toto esta vivito y coleando y yo estoy llena de: paz y amor, de campanillas, angelitos, bolitas de cristal, arbolitos, gorritos y todo lo que pueda derivar en un diminutivo.
Esta misma tarde me he puesto manos a la obra con mi árbol, ayer ya me compré un vestido especial navideño para acabar de cumplir. Y evidentemente, he pasado por la lista de compromisos que le hacen a uno calentar el motor antes de que llegue el día 25 comiendo y comiendo: cena de empresa, cena de amigas, cena de grupo de teatro, cena de los que se tocan la nariz con el codo...
He tenido un par de amigos invisibles que en el último momento se han vuelto la mar de visibles. Mi último regalito: una colonia de hombre, porqué súper mega fashion y súper flequillo ha escuchado la teoría de que las mujeres que usan colonia masculina resultan mucho más atrayentes para el sexo opuesto ¿alguien lo puede corroborar? Y dadas las circunstancias de mi abandono provisional según él voy a necesitar un poco de cariño. Ya le he dejado bien claro que no es mi caso, estoy acostumbrada a las distancias y a mantener el calor igual, incluso a enamorarme mucho más por el anhelo del tiempo que tiene que pasar para que se vuelva a producirse el reencuentro. Hace tiempo que me gane ser una experta de la paciencia y la fidelidad a los imposibles y por eso creo que jamás voy a perder la ilusión.
Os deseo la mejor Navidad del mundo, con lo bueno y con lo malo que tiene, a veces cuando todos nos ponemos tan quisquillosos con eso de que es puro consumismo y abunda la tristeza de la fecha, me pregunto que si no existiera una fecha en el calendario que nos obligara a reunirnos teniendo en cuenta que ese día no hay nada más que estar con los tuyos, lo haríamos igual, ya se sabe que veces necesitamos que nos recuerden las cosas y sobretodo las que son importantes.
Yo me pongo mis cuernecitos de reno y os mando un besazo y un brindis a vuestra salud. Sí esa que posa tan bien y que se ha comprado un vestido Bridget para la ocasión soy yo.
23 de diciembre y por fin ha nacido en mí el espíritu navideño.
Toto cogió un avión hace unos días para reunirse con su familia en Nueva York, eso hace que cada vez que vea el anuncio del turrón del Almendro me ponga melancólica. Pero dejando de lado mi lado egoísta es comprensible que decida marcharse en estas fechas para estar con esa gente que lo quiere de forma incondicional y a la que no ve durante el resto del año. Durante los primeros días no dio señales de vida y casi me autoconvenzo de que Gotzilla había destruido una de las sedes del imperio, ya se sabe que a veces la tele elude ciertas noticias para no conmover al mundo mundial, y que mi débil estado de ánimo necesita vivir a base del autoengaño. Pero no, Toto esta vivito y coleando y yo estoy llena de: paz y amor, de campanillas, angelitos, bolitas de cristal, arbolitos, gorritos y todo lo que pueda derivar en un diminutivo.
Esta misma tarde me he puesto manos a la obra con mi árbol, ayer ya me compré un vestido especial navideño para acabar de cumplir. Y evidentemente, he pasado por la lista de compromisos que le hacen a uno calentar el motor antes de que llegue el día 25 comiendo y comiendo: cena de empresa, cena de amigas, cena de grupo de teatro, cena de los que se tocan la nariz con el codo...
He tenido un par de amigos invisibles que en el último momento se han vuelto la mar de visibles. Mi último regalito: una colonia de hombre, porqué súper mega fashion y súper flequillo ha escuchado la teoría de que las mujeres que usan colonia masculina resultan mucho más atrayentes para el sexo opuesto ¿alguien lo puede corroborar? Y dadas las circunstancias de mi abandono provisional según él voy a necesitar un poco de cariño. Ya le he dejado bien claro que no es mi caso, estoy acostumbrada a las distancias y a mantener el calor igual, incluso a enamorarme mucho más por el anhelo del tiempo que tiene que pasar para que se vuelva a producirse el reencuentro. Hace tiempo que me gane ser una experta de la paciencia y la fidelidad a los imposibles y por eso creo que jamás voy a perder la ilusión.
Os deseo la mejor Navidad del mundo, con lo bueno y con lo malo que tiene, a veces cuando todos nos ponemos tan quisquillosos con eso de que es puro consumismo y abunda la tristeza de la fecha, me pregunto que si no existiera una fecha en el calendario que nos obligara a reunirnos teniendo en cuenta que ese día no hay nada más que estar con los tuyos, lo haríamos igual, ya se sabe que veces necesitamos que nos recuerden las cosas y sobretodo las que son importantes.
Yo me pongo mis cuernecitos de reno y os mando un besazo y un brindis a vuestra salud. Sí esa que posa tan bien y que se ha comprado un vestido Bridget para la ocasión soy yo.
Bueno lo dicho: muy, muy felices fiestas!!! Comer mucho, beber mucho y sobretodo quereros mucho.




