martes, 25 de agosto de 2015

LABORATORIO DE EMOCIONES


Paz - alegría - diversión - amistad - amor- relajación - felicidad - reír -tranquilidad - fortaleza - generosidad

Frustración - ira- rabia - depresión -tristeza - resentimiento- envidia -holgazanería - pereza-ansiedad


*Haciendo experimentos psicológicos. Las personas tristes suelen prestar más atención a las palabras negativas, aunque sólo se manifieste por unas milésimas de segundo más de la cuenta en que su pupila permanece sobre ellas. Las personas felices se centran en las positivas. Leer palabras positivas acaba engañando al cerebro y acercando a la sensación de felicidad. 

martes, 18 de agosto de 2015

LA NIÑA QUE DIBUJABA


A veces vuelve la tristeza inesperadamente, o mejor para qué mentir, siempre vuelve cuando se la espera, en los días tranquilos simplemente estaba esperando pacientemente a que me diera de bruces con la realidad.

Había tenido una mala noche y una mala mañana, estaba enfadada con todo y con todos y sobretodo con Mito que era el que aguantaba mi convivencia. Quejas y más quejas que me había oído durante horas cargadas del típico chantaje psicológico. A veces no me soporto. Y cuando por fin habíamos hecho las paces se acercó a la puerta para despedirme antes de irme a trabajar y entonces me quedé parada en la entrada, con la vista perdida, y las dos carpetas colgando de la mano y rompí a llorar llena de una desesperación absurda, deseaba que de mis piernas salieran raíces que se insertaran en el suelo impidiéndome marchar.

Mito me miró preocupado, no entendía qué me pasaba, pero yo sí, era la desesperación, no quería ir al trabajo, no quería volver a ese sitio, gracias a ese entorno volvía estar triste. Me replanteaba que quizás me había equivocado hacía 15 años cuando decidí seguir ese camino.

He leído mucho al respecto, dicen que hay mucha gente que cumple los deseos de otros y no los suyos propios, y que acabar realizando cosas que le desagradan sólo por el sentimiento de culpa que puede ser de decepcionar, culpa inconsciente evidentemente, pero ahí está guiando tus pasos, hasta que un día una serie de signos te ponen en alerta. Creo que yo soy una de esas.

Hace tres meses volví a cambiar de trabajo, no de profesión, pero me dieron la oportunidad de ir a otro sitio por ser funcionaria, y acepté, pensando que la cosa seria mejor, pero dejando de banda todos los problemas de adaptación que implica un cambio, la cosa no es mejor, al revés, creo que mis signos se han vuelto mucho más evidentes: la tristeza, el mal humor, la ansiedad, el insomnio…cada vez me cuesta más aceptar el sufrimiento humano, cada vez tengo más miedo a hacer daño a alguien (debería ser al revés, tendría que sentirme más segura gracias a la experiencia).

Pensé en la niña que era, lo que me gustaba era cantar a pleno pulmón, hacía sonar el casete de Perlita de Huelva y espantaba a los vecinos, parecía una niña prodigio. Dibujaba sin parar, escribía y nunca me cansaba de todo eso, creo que era feliz, luego deje de: dibujar, cantar, escribir, en ese orden y me hice mayor, y se me olvidaron esas cosas.

El único problema que le veo a todo esto es que hay que ser muy valiente para darle un giro radical a tu vida, para emprender un camino cuando casi lo tienes todo hecho en el tuyo. Pero la niña que llevo dentro patalea y si bien antes no la oída, ahora suenan demasiado fuertes sus berridos.



martes, 4 de agosto de 2015

PASAR AGOSTO


Cual ancianita chilena estamos intentando pasar Agosto, para los que desconozcan el dicho, se trata de sobrevivir un año más al invierno sumando otro año de vida, un gran mérito cuando tienes 90 años y te enfrentas a las pneumonías en climas fríos. En el caso del hemisferio Norte, sobrevivir a esta maldita ola de calor que no acaba y cumplir un año más como manda la tradición augusta.

Ahora recuerdo porque prefería estar viajando en lugar de estar trabajando en los meses más cálidos, la gente se vuelve un poco loca con las temperaturas.

Y mientras, persiste el ajetreo político que parece que tampoco se ha ido de vacaciones: se convocan elecciones, según algunos con un significado que no es el que siempre ha tenido; en Grecia las bolsas se agitan después de hacer un referéndum, que no tiene ningún sentido, porque se acaba sucumbiendo a la Troika; Twiter y otras redes sociales se convierten en el baúl de donde sacar los pecados pasados; políticos que mienten impasiblemente negando haber robado y cuando la evidencia es innegable desaparecen y te das cuenta que se merecen e un premio Oscar; las plataformas sociales pasan a ser partidos políticos sin experiencia y que tienen que demostrar que no todas las promesas son palabrerías; siguen la amenaza de atentado terrorista; los economistas están más de moda que nunca en las televisiones; nos devuelven parte ínfima de nuestro sueldo a los funcionarios… mi cabeza se vuelve loca,  y pienso que en Agosto ¡Absolutamente todo! Debería estar CERRADO POR VACACIONES.

Se debería escuchar exclusivamente: la canción del verano, las olas del mar, la brisa, mojitos de fresa,  tostarse al sol (siempre con moderación), gente hablando de vacaciones, de playas…pero nada, nos hemos quedado intentando pasar Agosto, si lo consigo, haré como esos chilenos del “club de los sobrevivientes de agosto”: una gran fiesta.

 

martes, 28 de julio de 2015

SI EL LIMÓN TE TOCA


(La grulla en Japón representa la longevidad).

Una situación singular es aquella en que nada parece tener ni pies ni cabeza pero que tiene un sentido profundo, es inesperada, repentina y analizada con distancia parece una especie de vendaval que deja unas cuantas hojas secas para el análisis del “qué” posterior.

Un padre viene nervioso porque su madre ha muerto, la madre del padre (me da hasta la risa al escribirlo) y no quiere decirle a la hija (me refiero a la hija del padre) que la abuela (otra vez de la hija) ha muerto. Dice que la hija está muy agobiada y que padece por su salud, pero parece más bien que es el padre el que está perdiendo los papeles.

La hija se sienta en la consulta y dice que no sabe qué hace allí, que su padre la ha traído, que sólo está un poco alterada porque pensaba que hoy sería un día normal (hace una semana enterraron al abuelo materno), pero resulta que hoy tampoco ha sido normal.

Hago pasar al padre, le invito a hablar cuando se encuentren ambos mejor y lo crean oportuno y él dice:" ahora, ahora es el momento", como si quisiera asegurarse de que hubiera testigos, y le suelta la bomba a la hija y la hija lo mira seria y le dice que ya lo sabía, y él la abraza y se echa a llorar, y rebusca entre los pocos recursos que le quedan por todo lo que lleva sufrido desde hace unos días para enfrentarse al duelo.

Me parece curioso haber actuado como testigo de una intimidad sin ser de la familia, y pienso en mis duelos, los que ya llevo viviendo des de hace unos cuantos meses y la espera que nos queda y me río de las frases magistrales que dicen que hay que decir en esos casos, la verdad de la buena, es que no hay nada que decir, o al menos nada razonable.

Encontré unas tarjetas en Internet que escribió una chica con cáncer para ayudar a los que no tenemos nada razonable que decir a no meter la pata, y evitarnos soltar esas cosas tan típicas que se dicen y que no ayudan nada. Sus tarjetas pintaban palabras como estas:  “ni se te ocurra decirme que sientes mucho que esté enferma y  has encontrado un tratamiento fantástico y curativo leyendo Internet” “cuando la vida te traiga limones ( es una traducción literal) no te hablaré de aquella amiga de mi prima que murió de limones.”a veces me pregunto si mi tía opina lo mismo, si pase lo que pase espera que no abramos en exceso la bocaza.

Vuelvo al padre, a la hija, y a la madre-abuela que murió, estamos tan poco preparados para la muerte que cada uno usa sus propios recursos, un padre que buscaba el apoyo de una enfermera para no tener que enfrentarse solo a dar una noticia dura, y una enfermera que no sabe hablar de limones y que hubiera preferido no tener que hacerlo nunca, pero cuando el limón te toca, te toca, ya no puedes cambiarlo por una naranja, pero yo les dije: “Es un proceso normal, los limones se caen y luego la vida continua, es cuestión de tiempo, daros tiempo.”